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COSTA RICA.- ¿A dónde va Costa Rica? II parte

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Por José René Tamariz

Frente al largo proceso de desaceleración económica continuo y persistente, la alta tasa de desempleo, el alto porcentaje de informalidad, la quiebra de miles de micro, pequeñas y medianas empresas y otros graves problemas que agobian, los diferentes sectores económicos y sociales y personajes neoliberales plantean sus propuestas de salida y solución.

Las diversas cámaras empresariales agrupadas en la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (UCCAEP) han realizado sus propuestas y peticiones al gobierno para “reactivar” la deprimida economía. Las peticiones de estas cámaras patronales son como una carta al niño dios. Aprovechando la situación de contracción económica prolongada que existe, los capitalistas de todos los sectores plantean y solicitan la reducción y eliminación de cargas sociales. Por ejemplo, han demandado: disminuir la base mínima contributiva a la caja costarricense de seguro social (CCSS); reducir el encaje mínimo legal (EML) en colones del Banco Central del 15% al 7,5%; subir la tasa de mora en los bancos del 3% al 5%; reducir las tasas de interés activa; disminuir las comisiones ($175 millones) que el comercio les paga a los bancos por el uso de las tarjetas; “flexibilizar” las jornadas de trabajo, pasando de 8 horas a 12 horas diarias y otras de carácter de tramitomanía.

Otros neoliberales trasnochados como Juan Carlos Hidalgo plantean reducir el impuesto sobre la renta desde el 30% hasta el 20% y aprobar la ley de empleo público con un carácter estrictamente fiscalista.

¿Qué ha concedido el gobierno? El gobierno giró una directriz para disminuir los márgenes de intermediación, diferencia entre la tasa activa y pasiva, en los bancos públicos. En el banco nacional (BN) ese porcentaje pasaría del 5,79% al 4,79% en el año 2022 y en el banco de Costa Rica (BCR) sería del 5,4% al 4,4%. Por su parte el Banco Central (BCCR) ha disminuido dos veces su tasa de política monetaria (TPM) desde un 5,25% al 4,75% y, recientemente, redujo el porcentaje del encaje mínimo legal del 15% al 12%, liberando 381 000 millones de colones.

¿Reactivación económica, trasformación productiva o cambio de modelo económico?

Todos los sectores económicos, sociales, políticos, académicos e intelectuales de todo tipo escriben y plantean sus propuestas para “reactivar la economía”: cámaras empresariales, sindicatos, partidos políticos neoliberales, economistas de universidades e independientes y neoliberales confesos. Mientras todos ellos plantean sus propias “recetas” para la reactivación económica, lo cierto es que más bien, los sectores económicos entran en recesión económica, tal es el caso del sector agropecuario el cual tiene nueve meses de estar en proceso recesivo. El sector comercio tiene casi 30 meses de desaceleración económica. Por tanto, lo más probable es que el proceso recesivo se generalice a otras actividades económicas con la aplicación del impuesto al valor agregado (IVA) en el mes de julio.

El gobierno Alvarado-Piza y el Banco Central (BCCR) han tomado una serie de medidas de políticas monetarias, mencionadas anteriormente, para supuestamente “estimular” el crédito, la inversión y reactivar la economía que se encuentra en una fuerte fase de contracción económica. Sin embargo, esas políticas monetarias para impulsar la reactivación económica no sólo son insuficientes y limitadas, sino que reflejan que este gobierno y las autoridades del Banco Central no entienden las causas y origen de este persistente y prolongado ciclo contractivo de la economía. En realidad, esas medidas monetarias, baja tasas de intereses, reducción del encaje mínimo legal y otras, no van a producir ninguna reactivación económica. La situación es clara. El 62% de los empresarios agrupados en la UCCAEP han planteado que, dada la situación de desaceleración económica, no realizarán inversiones porque no quieren arriesgarse tomando créditos que después no podrán pagar porque sencillamente la demanda está fuertemente deprimida, con tendencia a profundizarse aún más. En otras palabras, la actividad de inversión se encuentra fuertemente frenada. Es decir, que por más dinero que pongan en el mercado, bajo diferentes políticas monetarias, no surtirán efectos para impulsar la reactivación económica.

Respecto a esa situación, recientemente, el sociólogo y miembro del Estado de la Nación, Jorge Vargas Cullell, planteó que en Costa Rica lo que se requiere es “impulsar una transformación productiva”. (La Nación, 6 de junio de 2019). Según él, la “… Transformación productiva implica una cuestión más compleja: conseguir mayor dinamismo apostando por el desarrollo de nuevos sectores de actividad económica”. (Ídem). Aunque no señala cuales serían esos “nuevos sectores de actividad económica”, sin embargo, plantea una discusión importante e interesante, ya que evidentemente sin cambios estructurales significativos a nivel de la estructura económica y productiva del país, no se resolverán problemas estructurales como los altos porcentajes de desempleo e informalidad, así como la desigualdad social y otros graves problemas sociales. Al final, este sociólogo plantea la necesidad de “Reactivar y transformar”.

Por otra parte, existen diversos estudios y diagnósticos que han señalado y planteado en donde se encuentran las graves limitaciones y problemas de Costa Rica. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha señalado que “… Actualmente el país cuenta con una economía dual en la que coexisten, por una parte, unos sectores altamente productivos y competitivos, integrados a la economía internacional y que funcionan principalmente en el centro del país y, por otra, algunos sectores que presentan importantes rezagos de productividad y competitividad, ubicados en las zonas periféricas. Estos últimos están muy poco o nada vinculados a eslabones de alto valor agregado dentro de cadenas globales de valor y, en muchos casos, presentan altos niveles de informalidad, situación que se refleja en las diferencias del índice de competitividad cantonal”. (CEPAL: El enfoque de brechas estructurales. Análisis del Caso de Costa Rica)

Ese estudio señala que existe una ineficiente estructura productiva, producto de la alta concentración geográfica de la actividad económica en la gran área metropolitana (GAM), heterogeneidad de la estructura productiva, falta de tecnología en algunos sectores lo cual no permite un aumento de la productividad, la concentración de la inversión extranjera directa en sectores como servicios e inmobiliario, no así en la industria, agricultura o comercio que son los que producen los mayores niveles de empleo en el país.

Es cierto que a nivel inmediato el país requiere una reactivación económica, pero se debe combinar con un cambio de fondo del modelo de “desarrollo” actual de “promoción de las exportaciones”. Este modelo, integrado principalmente por las empresas de zonas francas, no garantiza mucho empleo, apenas genera 82 000 empleos directos, y además poco aporta al fisco, ya que no paga impuestos y gran parte de sus ganancias las transfiere a sus casas matrices. Por tanto, se requiere cambiar y modernizar la estructura productiva del país, la industria nacional, de la agricultura nacional, el comercio, el transporte y otras actividades económicas. Por ende, se debe construir un nuevo modelo de desarrollo nacional que debe estar vinculado directa y fuertemente a nivel centroamericano. No se puede tener una visión estrecha de desarrollo en el estrecho marco nacional.

Entonces, para lograr una reactivación económica a corto, mediano y largo plazo se deben resolver problemas estructurales e implementar, entre otras, las siguientes medidas:

  1. Para reducir drásticamente el alto desempleo e informalidad se debe formular e impulsar un Plan de Obras Públicas que le garantice trabajo a los sectores desempleados de bajo nivel educativo, el cual es el más golpeado por la desocupación. Este plan puede incluir la construcción de carreteras, escuelas y colegios deteriorados o que están en lugares insalubres, eliminación de los tugurios por vivienda digna y social, construcción de hospitales modernos y otras obras de construcción que estén identificadas por las instituciones a cargos. La capacitación de los sectores desempleados propuesta por el gobierno de Alvarado no resuelve el desempleo, ya que la gente necesita el empleo de forma inmediata no a futuro.
  2. La demanda se encuentra fuertemente deprimida y reducida por el altísimo desempleo e informalidad y la incertidumbre de la situación de desaceleración económica. Por tanto, se requiere medidas para estimular el consumo. Por tanto, se propone impulsar una política de salarios mínimos reales crecientes, es decir, ya que estos salarios se han mantenido congelados por mucho tiempo. A su vez, debemos luchar para que no se aplique el IVA a los productos de la canasta básica, servicios básicos como agua, luz, salud y educación. Combatir el proyecto de ley de empleo público porque reduce aún más los salarios en el sector público, ya de por si reducidos con la ley de fortalecimiento de las finanzas públicas.
  3. Cambiar la matriz productiva del país. Esto requiere impulsar la industrialización, incorporando nuevas tecnologías y métodos de trabajo en la industria nacional, tales como industrializar los productos agrícolas, industrializar la agricultura con equipos y maquinarias modernos. Crear y desarrollar polos productivos en las regiones donde existe mucho desempleo.
  4. Cambiar la matriz energética, impulsando el desarrollo de proyectos de producción de energía solar, geotérmica y otras. Estas tendrían dos objetivos centrales, reducir el gasto millonario en compra de combustibles fósiles y, al mismo tiempo, descarbonizar la economía, evitando o reduciendo sensiblemente la contaminación ambiental, contribuyendo con la atenuación del cambio climático.
  5. Desarrollar e impulsar un tren centroamericano veloz a través del cual se puedan transportar las mercancías en toda América Central e incluso, hasta México. Este proyecto podría ser financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). El desarrollo e impulso de este tipo de proyecto, no solo garantizará trabajo en todos los países de Centroamérica, sino también que permitirá que el trafico en las carreteras disminuya y haya fluidez en los intercambios comerciales, así como el desarrollo social en ciertas zonas de los países centroamericano
  6. Condonación de las deudas con los bancos que tienen los micros, pequeños y medianos empresarios de diferentes actividades económicas, por problemas de cambio climático, de reducción de los precios internacionales, falta de tecnificación y modernización de los sectores.
  7. Moratoria del pago de la deuda externa e interna privada, intereses y capital, para utilizar esos dineros en la reactivación económica. Que algunas empresas e instituciones estatales le condonen la deuda pública interna al gobierno, tales como el INS, los bancos públicos como el Banco Nacional (BN) y el Banco de Costa Rica (BCR) y que esos dineros sean utilizados en el desarrollo del plan de obras pública y otros procesos de modernización de la estructura del país.
  8. Combate a la alta evasión de impuesto, mediante diversos mecanismos, ya sean tecnológicos, confiscatorios e incluso la cárcel a los evasores.
  9. Eliminación de las grandes exoneraciones fiscales a las empresas de zonas francas, pues, solamente 19 empresas de 331 pagan impuesto, es decir, apenas un 3,4% y eso solo corresponde al 50% de impuesto de renta de ellas.
  10. Impulsar la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente en la cual se discuta y apruebe un nuevo modelo de desarrollo económico y social, es decir, cambiar las bases de la Nación.
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