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COSTA RICA.- Adelante con la huelga indefinida: las negociaciones deben ser públicas

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Por José René Tamariz

El desarrollo de la huelga indefinida iniciada el 10 de septiembre y que inicia su tercera semana se puede caracterizar como un proceso de lucha de resistencia y defensivo contra las pretensiones del gobierno y del conjunto de las fuerzas neoliberales y patronales de reducir los niveles de los salarios y de vida y del empleo de los trabajadores en general y, en particular a los trabajadores del sector público, sectores populares y de clase medias. Las fuerzas de la reacción quieren imponer, mediante la aprobación del combo fiscal, el pago del déficit fiscal al conjunto de los trabajadores, sectores populares y clases medias.

En este verdadero y agudo proceso de confrontación social se están midiendo las fuerzas antagónicas de la lucha de clases. La fortaleza del movimiento de masas reside en su masividad, en la unidad nacional de las organizaciones sindicales (sindicatos, centrales sindicales, bloques sindicales, asociaciones y otras) y en la justeza de sus demandas económicas y sociales. Por su parte, las fuerzas reaccionarias (gobierno, partidos neoliberales, cámaras patronales, medios de comunicación y otras), minoritarias en su número, son fuerte por el control del aparato del Estado, recursos económicos y las campañas de desinformación, pero, principalmente, por el control de las fuerzas represivas.

Correlación de Fuerzas y Proceso de Negociación

La huelga indefinida alcanzó su máximo pico el miércoles 12 de septiembre con la gran movilización nacional que pudo llegar hasta unos 500 mil movilizados. En esta tercera semana que se desarrolla la huelga, nuevos sectores comienzan a sumarse al movimiento como son los estudiantes de las universidades públicas de la UNA y FEUCR. Sin embargo, para que la huelga se fortalezca y alcance su triunfo necesita incorporar a otros sectores laborales y populares.

Si tuviéramos que definir el actual momento del movimiento huelguístico sería como un de un impasse en donde ninguna de las dos grandes fuerzas en contienda, la Unidad Sindical y Social y el Gobierno y jauría neoliberal, logran imponer sus posiciones y ganar, por la vía legal o de hecho, el pulso en el proceso de lucha o reaccionario. En este marco se producen el proceso de negociaciones entre el gobierno y los representantes del movimiento sindical. La política del gobierno es, por un lado, dar la apariencia pública de que está dispuesto a negociar, pero, por el otro lado, reprime violentamente a los huelguistas. Es decir, es una política de la zanahoria y el garrote. Además, en conjunto con los medios de comunicación, pretenden acusar y penalizar a los huelguistas de una serie de hechos que se producen, tales como el sabotaje al oleoducto de combustible de RECOPE.

El movimiento sindical plantea el retiro del expediente 20.580 o combo fiscal, mientras tanto la posición del gobierno es que no lo puede retirar debido es el punto para iniciar la supuesta solución al déficit fiscal. Sin embargo, consideramos que una condición para iniciar el proceso de negociación, el sector magisterial, con el apoyo de los demás sindicatos, debe plantear la derogatoria inmediata de las directrices administrativas que reducen, congelan y eliminan los componentes salariales de los trabajadores del gobierno central. Se debe, asimismo, poner en la mesa de negociación el proyecto de ley que pretende imponer un régimen único de pensiones, eliminando, por ejemplo, la junta de pensiones del magisterio nacional como administrador de ese régimen.

Sobre la Declaratoria de Ilegalidad de la Huelga indefinida en el CNP, Ministerio de Vivienda y Otros Sectores Laborales

La primera maniobra política del gobierno de Carlos Alvarado para declarar ilegal la huelga indefinida en el Consejo Nacional de Producción (CNP) se produjo el viernes 21 de septiembre en la tarde con el objetivo de crear confusión y bajar la moral a los huelguistas. Sin embargo, esa declaratoria, lejos de desanimar a los luchadores, les ha producido enojo porque es una declaratoria eminentemente de carácter político,  amañada, que está siendo rebatida de forma contundente por los abogados del movimiento sindical.

La declaratoria de ilegalidad de la huelga de los compañeros del CNP por parte del juez, Arnoldo Álvarez Desanti, hermano del explotador burgués de trabajadores de fincas bananeras, Toño Álvarez Desanti, plantea en uno de sus fundamentos que “Es un movimiento a nivel nacional, que reprocha un proyecto de legislación, y esto no está incluido dentro de la relación obrero patronal. Es imposible que el CNP agrade a sus trabajadores, aún cuando estando de acuerdo, ya que la institución no puede obligar al Ejecutivo, ni a la Asamblea, de legislar de una manera u otra, o de proponer leyes de distinto tipo”. Sin embargo, el articulo 371 del código de trabajo, reformado, señala que una de las causales de huelga es: "a) La defensa y promoción de sus intereses económicos y sociales". Por tanto, la presente huelga indefinida contra el proyecto de “Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas” tiene como objetivo central “la defensa… de sus intereses económicos y sociales”, ya que se pretende defender los componentes salariales que quieren ser reducidos, congelados y eliminado por dicho proyecto de ley. Además, el patrono de los trabajadores del CNP, como institución estatal, es el Estado.  Los patronos no son los jerarcas del CNP, ya que ellos solamente son los representantes del patrono, no los dueños.  

Por otro lado, la declaratoria de ilegalidad de la huelga indefinida en el Ministerio de Vivienda, aunque el juez reconoce que se cumplieron con casi todos los puntos, sin embargo, la declara ilegal porque no cumplió con el requisito del 50% de los trabajadores participantes. Según el juez, solamente hay 4 trabajadores en huelga. Es obvio que, si solamente 4 compañeros participan de la huelga, constituye un grave error de la dirección sindical de ese ministerio haber lanzado la huelga en esas condiciones de poco apoyo. Lo importante, en cierto modo de esa declaratoria, es que no tiene carácter político como es el caso del CNP, ya que no plantea que no se puede hacer la huelga en una institución del gobierno central contra el proyecto de ley del combo fiscal porque ese aspecto “no está incluido dentro de la relación obrero patronal”. Esta declaratoria, entonces, contradice y se contrapone a la primera.

Mientras tanto, los juzgados de trabajo continúan realizando el proceso para la calificación de la huelga en distintos sectores, tales como educación, salud, judicial y otros, para un total de más 31 instituciones públicas. En el caso del sector educativo, las inspecciones de trabajo realizadas hasta el momento indican que los porcentajes de participación en la huelga son altos de hasta un 93% o más, lo cual puede favorecer una declaratoria de legalidad. Sin embargo, hay sectores reaccionarios que están demandando la criminalización del movimiento huelguístico a través de la fiscalía. Es decir, que podemos esperar cualquier sorpresa en este terreno para inducir a una eventual declaratoria de ilegalidad del proceso huelguístico. Debido a todas las maniobras anteriores es necesario e indispensable avanzar hacia un mayor fortalecimiento de la huelga.

El poder Ejecutivo, según informaciones que se han filtrado, ha presionado a los jueces de trabajo para que declaren ilegal la huelga en los distintos sectores. Mientras ese proceso sigue su curso, el cual tiene el propósito de crear temor y confusión entre los huelguistas para debilitar el proceso huelguístico indefinido, éste se mantiene fuerte. El gobierno de Alvarado está tratando de entretener y engañar a las dirigencias sindicales de la Unidad Sindical y Social, dando la apariencia de estar “negociando” cuando en realidad no se está negociando nada. Las pláticas no han pasado de ser preliminares. Nos están vacilando y ganando tiempo, mientras tanto el proyecto de ley del combo fiscal sigue su curso normal en la Asamblea Legislativa. El gobierno no quiere ni va a retirar el expediente 20.580 porque con ese proyecto se está jugando el futuro de su gobierno, entonces la única vía para imponer la posición sindical es aumentando los niveles de las acciones y movimientos callejeros. Por tanto, se requiere de forma urgente y necesaria fortalecer el movimiento huelguístico, incorporando nuevos sectores sociales y fuerzas frescas, así como generalizar los comités de huelga en cada centro de trabajo y llevar las movilizaciones, la propaganda y la explicación de por qué luchamos contra el combo fiscal, en las comunidades y barrios populares para movilizarlos contra el mismo.

Negociaciones deben ser publicas

Las negociaciones entre las dirigencias de la Unidad Sindical y Social y el Gobierno deben ser públicas sin ningún tipo de secretismos. Las dirigencias sindicales están obligadas a informar, después de cada sesión de negociación, a las bases cuales fueron las propuestas del gobierno y contrapropuestas nuestras para hacer transparentes estos procesos. Son las bases de los sindicatos las que sostenemos este gran movimiento y merecemos respeto, estar informados y también decidir el rumbo no sólo de las acciones de lucha sino también del proceso de negociaciones.

Por El Fortalecimiento de la Huelga General Indefinida

El gobierno de Carlos Alvarado y los grupos económicos que lo apoyan, esperan cansar a los trabajadores, tal como lo planteo el expresidiario y expresidente Miguel Ángel Rodríguez en un audio reciente, además, insta al gobierno a no pagar los salarios a los huelguistas. Sin embargo, sabemos que esto último el gobierno no lo puede hacer con la nueva reforma procesal laboral.

Por ello debemos fortalecer la Huelga Indefinida, incorporando nuevos sectores sociales al proceso huelguístico, tales como estudiantes, comunidades y otros sectores productivos; formando y generalizando los comités de huelga o de lucha en cada regional, comunidad y centros de trabajo, de manera que participe la mayor cantidad de luchadores; realización de asambleas democráticas en donde se discuta y voten las nuevas acciones y actividades para tener control de la lucha y de las negociaciones. Es urgente cambiar las estrategias que pueden desgastar las energías de los huelguistas, por eso es necesario y urgente tomar en cuenta las sugerencias que se plantean en las bases movilizadas.

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