07212019Dom
Last updateVie, 19 Jul 2019 12pm

HISTORIA.- 22 de junio de 1941: inicio de la operación “Barbaroja”

Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive
 


Por Leonardo Ixim

El 22 de junio de 1941, sin previa declaración de guerra, las tropas nazis entraban en el territorio ocupado soviético de Polonia y provocando la entrada de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) a la Segunda Guerra Mundial, conflicto iniciado por la Alemania Nazi cuando invade la parte occidental de Polonia en septiembre de 1939, declarándose la guerra entre Berlín, Reino Unido y Francia.

En 1941 también entraría Estados Unidos a raíz del ataque japonés a Pearl Harbor en Hawaii. La Italia de Mussolini junto al imperio japonés eran aliados del dictador alemán Adolf Hitler

La invasión nazi constaba de 190 divisiones con más cinco millones de soldados de Alemania, Italia, Finlandia, Hungría y Rumania; 2,800 tanques, 4,950 aviones, y más de 50 mil cañones; sumándose posteriormente elementos de la División Azul española del ejército de Franco y brigadas eslovacas; a la cual se sumaron algunos elementos fascistas procedentes de países bálticos

Hitler y su alto mando buscaron aplicar la Blitzkrieg o guerra relámpago, que era una táctica que consistía en aplicar ataques aéreos a la defensa y a la capacidad de fuego del enemigo debilitándolas, para que las fuerzas de tierra lo remataran. Este táctica le había traído éxitos a Alemania que en para ese momento dominaba, además de Polonia, Moravia y Bohemia (hoy  República Checa), Austria, Noruega, Dinamarca, Holanda, Luxemburgo, Bélgica y Francia; además de tener gobiernos títeres en Serbia y Croacia (tras la desintegración del Reino de Yugoslavia), Eslovaquia, Rumania, Hungría; Albania estaba ocupada por Italia y las dictaduras portuguesa y española eran aliados; y Finlandia, que había tenido una guerra con la URSS en el invierno del 39 y el 40, tras el intento de Stalin de crear un estado afín logrando después de grandes bajas una zona de seguridad en la provincia de Carelia.

Antecedentes

Un elemento destacado fue el pacto firmado por los ministros de relaciones exteriores de la Alemania Nazi y de la URSS conocido como el Tratado Ribbentrop-Molotov. Este hecho, que requiere un tema especial, es importante mencionarlo porque además de generar conmoción en las fuerzas comunistas y democráticas a nivel mundial, tuvo entre sus causas la naturaleza contra-revolucionaria del estalinismo y a la vez paradójicamente una necesidad de sobrevivencia de parte de la URSS.

Es decir, la firma del pacto, que fue de no agresión y de intercambio comercial, se volvió una forma de ganar tiempo de parte de la dirigencia estalinista ante el fracaso de la política de seguridad que impulsaban con el fin de convencer a los gobiernos de Francia y Reino Unido -Estados Unidos tenía una política más expectante y pragmática- para lograr detener el avance de Hitler. Esa política tenía su correlativo al interior de cada país con el denominado frente populismo, denunciado por Trotsky como una política de conciliación de clases que llevó a traicionar la revolución española y entorpecer el avance comunista en Francia; pues en lugar de buscar el fortalecimiento del movimiento obrero buscó alianzas con sectores de las denominada “burguesía democrática”

En los hechos las potencias imperialistas le dieron largas a la URSS de realizar un pacto de seguridad colectiva ante el fracaso por la agresividad de las potencias del Eje Roma-Berlín-Tokio de la Sociedad de Naciones- mientras que azuzaba subterráneamente a Hitler para que realizara uno de los elementos de la demagogia nazista, el Lebesraum o el espacio vital del Tercer Reich. De hecho, Londres y París sacrificaron Checoslovaquia y Austria para lograr calmar las ansias territoriales de la dirigencia nazi,  teniendo que intervenir forzadamente por Polonia y enfrentarse con la fuerza del poderío alemán.

Otro hecho subyacente fue la purga al interior de la dirección política y militar de la URSS promovida por Stalin en su afán de seguir concentrando el poder. Si bien éste logra eso a finales de la década de los veinte,  un nuevo episodio de la persecución contra cuadros bolcheviques críticos a la burocracia -que se había vuelto reflejo de la contrarrevolución mundial- sin ser parte de la Oposición de Izquierda, fueron los Procesos de Moscú entre 1936 y 1938.

Fue afectado también el mando del Ejército Rojo en el cual de 90 generales solo 6 sobrevivieron y de 180 jefes de distritos militares, solamente 57 vivían tras la purga, casi dos tercios de los comandantes de divisiones y de cuerpos de ejército habían sido arrestados o ejecutados. Entre ellos el mariscal Mihail Tugachevsky, acusado de ser parte de una conspiración liderada por Trotsky y apoyada por Alemania, cuando este mismo destacado militar fue crítico del trotskismo; sin embargo, su preparación militar y su conocimiento de la guerra moderna era un peligro para Stalin.

La necesidad de un pacto como el descrito con los nazis se debió a las criminales acciones de Stalin que se reflejaron en la falta de capacidad de los oficiales en la guerra contra Finlandia, hecho del que toma nota Hitler para atacar a la URSS. Pero otra de las características de ese pacto fue lo que se llamó el Protocolo Secreto Adicional, revelado años después, que era un reparto de buena parte de Europa Oriental entre Hitler y Stalin, como de hecho sucedió con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, pero con las potencias occidentales.

Pero en este caso su característica era de carácter defensivo ante la agresión nazi. De tal forma que Moscú y Berlín se reparten Polonia y reconocen la ocupación nazi de la Ciudad Libre de Danzig, llegando establecer una frontera en común que a la postre sería beneficiosa para Alemania, además de Besarabia, hoy Moldavia, permitiendo que la URSS se posesione de Estonia, Lituania y Letonia, esta última como parte de la Polonia ocupada por Moscú y contemplaba Finlandia, que el estalinismo fue incapaz de tomar. 

Estas cuatro naciones habían logrado su independencia en 1918 tras el triunfo de la revolución bolchevique como parte de la política de éstos, de  reconocer el derecho a la autodeterminación de las naciones del Imperio Ruso y que Stalin, en una combinación de necesidad estratégica geo-política y de nacionalismo gran ruso, estableció las áreas de influencia de la URSS.

Entre los horrores del estalinismo estuvo la masacre del bosque de Katyn, situado en la provincia de Smolensk fronterizo a Bielorrusia, donde fueron asesinados a manos de oficiales de inteligencia soviéticos 21,768 polacos internados en campos de concentración, entre ellos oficiales, soldados, políticos e intelectuales, considerados por Stalin como anti-comunistas. Hasta la fecha ese es un tema de conflicto entre el imperialismo y el stablishment polaco conocido por su reaccionarismo y su  rusofobia; y el stablishment ruso, desde las altas esferas gubernamentales, el putinismo, el nacionalismo ortodoxo y el Partido Comunista de la Federación Rusa.

Resistencia soviética

El avance nazi, si bien fue fulminante en los primeros meses, lentamente, con la resistencia soviética, fue detenido y después de 1943 la URSS pasó a la ofensiva y este hecho fue fundamental, aún más que la acción de las potencias aliadas, para derrotar al nazismo. Así, la denominada Blitzkrieg fue detenida por heroísmo de las masas soviéticas, que pusieron 20 millones de muertos en esta confrontación.

La operación alemana contaba con la invasión de tres ejércitos: el Grupo Norte dirigido por Whilhem Von Leeb, que ocupó los países Bálticos y trató de ocupar Leningrado, hoy San Petersburgo, sin lograrlo pero asolándola durante tres años, generando un millón de muertes de civiles.

El Grupo Centro dirigido por el mariscal Feder Von Bock cuyo objetivo era tomar el poder político hasta Moscú y que fue detenido a inmediaciones de esta ciudad por el genio militar del mariscal Georgy Shúkov, quien se encontraba en Siberia ante la espera de un enfrentamiento con Japón y que se pudo salvar de la purga de Stalin y después jugaría un papel estelar en la derrota nazi. Alemania desechó ese frente y esos ejércitos avanzaron hacia Kiev que es tomado, como parte de las operaciones del Grupo Sur.

El Grupo Sur a cargo del mariscal Gard Von Rundstedt, cuyo objetivo fue tomar la fértil tierra del sur de Ucrania, llegar a Stalingrad hoy Volgogrado y todo su entorno industrial y que pretendía llegar hasta al sur del río Volga y al Cáucaso rico en petróleo y otros recursos naturales. Logró tomar Ucrania, aunque el extremo sur como Crimea y Donets, les fue casi imposible. Los soviéticos por su parte logran trasladar buena parte de la industria atrás de los Montes Urales en una mega operación que les permite mantener vivas las líneas logísticas

Los nazis posteriormente fueron detenidos en Stalingrad y una vez logrado eso, en agosto y julio de 1943, las tropas soviéticas derrotan a las alemanas en lo que se considera la batalla de carros blindados más grande de la historia en la ciudad de Kursk, considerándose el inicio del declive alemán

El mariscal Shúkov junto a Vasilevski, Budionni, Voroshilov y otros, inician la ofensiva hacia al oeste, logrando neutralizar al Grupo de Ejércitos Norte; Finlandia se alía a la URSS y le declara la guerra a Alemania. Mientras que en el sur inicia la reconquista de los territorios ucranianos: es importante anotar que desde la ofensiva germana grupos de pobladores y ex soldados conocidos como partisanos inician operaciones de sabotaje tras las líneas enemigas. Posteriormente éstos acompañarán las acciones ofensivas.

Stalin, Shúkov y el alto mando, acuerdan concentrar las tropas en Bielorrusia por estar más cerca con Alemania y por ser más fácil de abastecer. Así las tropas rusas van avanzando hasta entrar a Polonia e ir debilitando al ejército nazi.  Se produce el desembarco aliado en Normandia y se logra tensar al Eje de ambos lados, hasta su derrota y la entrada a Berlín por parte de los soviéticos.

Share

Comentarios potenciados por CComment