Por Leonardo Ixim

Después de una serie de movilizaciones de los sindicatos mayoritarios en salud y educación el SNTSG y STEG respectivamente, señaladas en los números anteriores de este periódico, éstos anunciaron que suspenderían las movilizaciones y bloqueos de arterias de comunicación. Esto a cambio de que el gobierno de Jimmy Morales, elimine la circular de inicios del año donde se prohíbe la entrega de bonos salariales, el incumplimiento de pactos colectivos y se reduce la inversión en estas carteras, afectando directamente los derechos de la población.

Esta situación resintió la economía que se contrajo un 8 por ciento, al ser el Estado un gran proveedor de bienes y servicios. El crecimiento de los ingresos al fisco por su parte, como anunció la Superintendencia de Administración Tributaria, debido a las acciones judiciales contra empresas evasoras y en menor medida los ingresos ordinarios, sobre todo el IVA y el ISR, permiten al gobierno ya sin tener excusas ir cumpliendo, con sus compromisos tanto a la población como a los empleados públicos.

Entrando en materia, una serie de peticiones tales como la exigencia de incorporar a más de 30 mil maestros de 021 a reglones presupuestados como 011, promovida por los sindicatos independientes y el burocratizado STEG, a lo cual el gobierno se comprometió; la necesidad de invertir en salud y educación sabiendo el estado calamitoso de la red de salud pública y la exigencia de que se paguen bonos salariales que se deben a los trabajadores, que es la única forma que tiene estos de nivelar el costo de la vida y que además es presupuesto para un buena atención a los usuarios de estos servicios. Estas peticiones se expresaron en una serie de movilizaciones de estos sindicatos mayoritarios y los sindicatos más pequeños como el del Hospital San Juan de Dios y sus filiales en el interior, o las ya señaladas en educación como SAMGUA, SITRAMCHI y el Magisterio en Resistencia, que obligaron al gobierno a suprimir la circular mencionada.

En ese sentido el anuncio de parte del SNTSG y el STEG aglutinado en POVRES, de suspender los bloqueos y manifestaciones era una medida errónea e ilusa, porque a la vuelta de la esquina tras un amparo aceptado por la Corte de Constitucionalidad puesto por la Cámara de Comercio, el ministro gobernación anunció implementar los protocolos para desalojos.

Nuevamente los sindicatos anuncian la suspensión de las negociaciones, recordemos que, en el caso de salud, hubo dos espacios paralelos, el SNTSG que se sentó directamente con el presidente, y los otros 51 sindicatos, entre ellos el del Hospital San Juan de Dios, el cual rivaliza en tamaño al primer mencionado, que se sentaron con la ministra de salud.

La actitud del SNTSG obedeció a un cálculo de buscar acuerdos directos con el presidente, sin embargo, atrás de todas las exigencias justas que levantan, está también la búsqueda de acuerdos para la dirigencia de este sindicato, que anunció el rompimiento de las negociaciones aduciendo la falta de secretividad. En educación por otro lado, se realiza la toma de algunas dependencias, y bloqueos de algunas aduanas, lo cual obedece a la exigencia de la base sobre la dirección, con respecto a estos acuerdos.

En la reunión de los 51 sindicatos y la ministra Mack, se llegó a compromisos que de parte del ministerio implican la disponibilidad de pagar las bonificaciones atrasadas, y de parte de los sindicatos de no exigir, a diferencia de como lo hace el SNTSG, el pago de viáticos a los directivos para actividades sindicales, lo cual es correcto porque eso los hace dependientes de los jerarcas de turno, la revisión de plazas fantasmas y de subsanar los métodos de contratación sobre todo para directores de hospitales y de áreas, ya que muchos son contratados por amiguismos con los funcionarios de los ministerios.

De igual forma, la inversión en la atención primaria en puestos y centros de salud local, pero como mencionan los miembros del Sindicato del San Juan de Dios, esto debe ser una prioridad a mediano plazo, como a la construcción de hospitales de segundo y tercer nivel. Pero a corto plazo es importante el abastecimiento de los grandes hospitales capitalinos y de las cabeceras departamentales, donde se concentra la mayor población.

Consideramos que todos los acuerdos entre las autoridades ministeriales, el presidente y los sindicatos en todo el Estado, deben ser conocidos por la población y las bases de los distintos organismos sindicales. Además, es importante que las bases promuevan la unidad sindical, con respecto a la defensa de los derechos laborales, los cumplimientos salariales y la necesidad que los empleados den un buen servicio a sus pares de la clase trabajadora guatemalteca.

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