HONDURAS.- Palabreo entre MACCIH y gobierno: una trampa más, que confunde al pueblo

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Por Justo Severo Izquierdo

En las últimas dos semanas, el gobierno de JOH y los personeros de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (MACCIH), se enfrascaron en una lucha verbal que generó enormes fricciones. Lo que sembró la manzana de la discordia fue la polémica elección de los nuevos magistrados del Tribunal Superior de Cuentas (TSC). La MACCIH emitió un pronunciamiento sobre el proceso de escogencia de los tres funcionarios del TSC en el Congreso Nacional, donde cuestionaron fuertemente el proceso.

En el manifiesto señalan que no siguieron las recomendaciones hechas a la Comisión Multipartidaria, tampoco se conocieron los criterios de selección ni las calificaciones asignadas, mucho menos hubo un enfoque de género durante todo el proceso.

La MACCIH es una entidad internacional que se instauró en Honduras en el mes de febrero del 2016, como respuesta a la demanda del pueblo de instalar un organismo internacional que cumpliera con la investigación y judicialización de los casos más emblemáticos de corrupción en el país; esto después que se supo del bochornoso caso del Seguro Social, donde se dilapidaron cientos de millones de lempiras por parte de funcionarios del gobierno de Porfirio Lobo Sosa y que estos mismos ayudaron a financiar la campaña de Juan Orlando Hernández. El caso del Seguro Social conmovió a todo el pueblo y en ese marco surgió la plataforma de lucha de los indignados a través de la marcha de las antorchas; el gobierno y el imperialismo Yanki maniobraron para que ese enardecimiento popular no llegara a una convulsión social y desbaratara sus proyectos de saqueo y control político, es por ello que crean estratégicamente la MACCIH, organismo que llegó a disipar la ira de todo un pueblo indignado.

Luego de los nueve meses de instauración de la MACCIH, los resultados han sido escasos, parece ser que los misioneros se han acomodado a mantener firmas, convenios y celebraciones diplomáticas, no ha existido hasta el momento una acción contundente. El caso es que, para dinamizar este circo, el palabreo entre los personeros de la misión, JOH y su séquito, han creado falsas expectativas en el pueblo. JOH responde a Juan Jiménez Mayor, funcionario de la misión, que “la MACCIH debe entender una cosa también, el acompañamiento lo hemos solicitado, el acompañamiento activo, pero esa línea entre querer sustituir al hondureño de parte de un extranjero, eso no lo vamos a tolerar, no se puede por un tema de dignidad del país y si algo ellos consideran que no estuvo bien, entonces plantearlo” (El heraldo 10/11/2016).

José Ugaz, presidente de Transparencia Internacional sale a la palestra y defiende a su amigo Jiménez Mayor, declarando que “Hemos visto con preocupación los ataques de los últimos días a esta Misión porque lo único que ha hecho es cumplir con su deber y señalar que esa designación de los miembros del Tribunal de Cuentas ha sido un error. No es posible que se circunscriba el debate público a la reelección o no del actual presidente o de la agenda política que las elecciones van a imponer en algunos meses, aquí hay problemas más importantes que ese, como la corrupción, la violencia y seguridad ciudadana, por eso queremos insistir en que la agenda nacional no se distraiga por fuegos artificiales electorales” (El heraldo, 16/11/2016). Finalmente, el presidente del Congreso Mauricio Oliva defiende a su amo; Oliva responde a Ugaz “Debo reiterar que las funciones de la MACCIH en el territorio nacional, de conformidad al acuerdo es que apoyará y acompañará al Ministerio Público en procesos de capacitación y dar opiniones técnicas en algunos casos, pero al final las decisiones las tomarán los organismos nacionales” (La tribuna 17/11/2016).

Ante la falsa percepción de que la MACCIH será la panacea que curará todos los males en el país, es de aclarar que es un organismo creado por el imperialismo Yanki; éste junto al gobierno de JOH manejan una política mixta, donde se defiende por un lado los intereses de las élites políticas corruptas y por otro lado se nos vende la idea que en el país se necesitan cambios y que se debe combatir la corrupción. Desde su entrada, la MACCIH ha sido muy cuidadosa, no ha sido capaz de tocar los puntos centrales de la corrupción, ya que existen grupos ligados fuertemente a JOH, como el caso de Tony Hernández, hermano del mandatario que está involucrado en asuntos de narcotráfico. Por eso vemos cómo JOH se la juega junto a la MACCIH para obstaculizar todo proceso de investigación, porque teme que le destapen toda la olla de corrupción. La única manera para luchar contra la corrupción es que el pueblo se movilice, que cambie el gobierno, que depure y reestructure el Estado. Nos oponemos a los mecanismos del imperialismo de ejercer la tarea que le corresponde al pueblo: la de movilizarse y luchar contra las estructuras enquistadas en el Estado.

EL SALVADOR.- Un paso histórico, el nacimiento de la AGECS: Asociación General de Estudiantes de Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador (UES)

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Ignoramos lo que somos, porque desconocemos lo que hemos sido. La historia de El Salvador está por escribirse

Dr. Alejandro Dagoberto Marroquín

Por José Antonio Orellana Romero

En la historia de El Salvador el estudiantado de la Universidad de El Salvador (UES) ha sido agente de cambio fundamental en la definición del rumbo del país, particularmente en los momentos en los que las dictaduras militares se encontraban sentando sus bases y consolidándose en la nación. A nuestra memoria retorna la gesta heroica de los estudiantes de 1944, quienes se constituyeron en los estrategas de la caída del Gral. Maximiliano Hernández Martínez. Dichos albores de cambio manifestados y construidos desde la máxima casa de estudios de El Salvador, se dieron cita nuevamente en la década de los 70 y 80, participando activamente en los movimientos revolucionarios y aportando su cuota de sangre por la transformación de las condiciones de desigualdad que imperaban y siguen latentes en nuestro territorio.

Los movimientos estudiantiles tras la firma de los acuerdos de paz redujeron su accionar y se acomodaron a las condiciones que el neoliberalismo impone. No nos queda duda que organización estudiantil en la Universidad de El Salvador se encuentra en la peor crisis desde su fundación. Las nuevas generaciones de estudiantes son parte de un proceso de despolitización que la misma institución reproduce con la finalidad de mantener las viejas estructuras de corrupción, compadrazgo, tráfico de influencias y clientelismo. Es así como la mayoría del estudiantado concibe a la Universidad como una extensión del bachillerato (recibe sus clases y regresan a sus casas) y donde lo que el docente dice se convierte en una verdad inexpugnable. Esta apatía generalizada, producto de múltiples factores que deben constituirse en motivo de reflexión y en el principal desafío a superar para la reificación de lo que significa ser estudiantes de la Universidad de El Salvador, ha encontrado sus cómplices en las pocas organizaciones estudiantiles que persisten y que han convertido a la UES en su fuente de lucro y beneficio personal a través de enarbolar discursos “revolucionarios” y movilizarse en función de sus intereses individuales y de grupos externos a la universidad.

Organización en las Escuela de Ciencias Sociales

Este panorama impulsó la organización estudiantil en la Escuela de Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador, la cual es la unidad académica que aglutina a las licenciaturas en Sociología, Trabajo Social, Historia y Antropología Sociocultural. A partir del año 2003 se funda la Asociación de Estudiantes de Sociología, y en los años siguientes se inician los esfuerzos organizativos en Trabajo Social (2007), Antropología (2009) e Historia (2011). Las Asociaciones de Carrera encontraron sus primeros obstáculos en las organizaciones estudiantiles conocidas popularmente como “gremios” o “frentes”, quiénes en sus inicios controlaban algunas de las asociaciones o pretendían obtener el control para asegurar su cuota electoral que permitiera seguir ostentando la representación estudiantil en la Facultad de Ciencias y Humanidades y perpetuando a estudiantes con más de una década en la Universidad, quienes se han convertido en los “gánster” universitarios.

Las elecciones estudiantiles para la representación en los diferentes órganos de gobierno universitario (Juntas Directivas de Facultad “JD”, Consejo Superior Universitario “CSU” y Asamblea General Universitaria “AGU”) se desarrollan cada dos años; donde se configura el mapa político universitario. En la Facultad de Ciencias y Humanidades durante los últimos procesos electorales se han conformado dos bloques estudiantiles: La Integración Estudiantil de Humanidades (IEH) y el bloque opositor.

Las elecciones estudiantiles generales de 2011 dividieron al estudiantado de la Escuela de Ciencias Sociales: para la AGU un sector de Trabajo Social inscribe su candidato con la IEH y para JD inscriben una candidata en el bloque opositor; Sociología inscribe su candidato a CSU en el bloque opositor y Antropología busca la continuidad de su representante en el bloque de la IEH; el estudiantado de Historia al parecer ni se percató del proceso electoral. Esta disputa por el poder trascendió en las candidaturas de la Decanatura, donde la IEH apoyó a Nicolás Ayala mientras que la oposición apoyó a Vicente Cuchillas (actuales vicedecano y decano de la Facultad respectivamente).

Tras el episodio electoral de principios y mediados del año 2011, que dejó como ganadores a la IEH, a finales de año se llevó a cabo la Consulta Estudiantil para definir quién sería el nuevo director de la Escuela de Ciencias Sociales, inscribiéndose únicamente dos candidatos: el Dr. Ricardo Argueta y el Mtro. René Martínez. Las entonces Juntas Directivas de las Asociaciones de Carrera deciden coordinar la metodología de la consulta, tomándose el acuerdo de propiciar un debate entra ambos candidatos en una Asamblea General de Estudiantes y la posterior votación. Este último punto se convirtió en la discordia, puesto que para evitar el “mayoriteo”[i] de una o dos carreras por encima del resto, se estableció que el candidato del sector estudiantil debía obtener tres votos de calidad, es decir, ganar en tres de las cuatro licenciaturas.

Los miembros de la IEH apoyaban al Mtro. Martínez mientras que la oposición al Dr. Argueta, el debate se tornó acalorado y el auditórium #4 se encontraba dividido, en el costado izquierdo y en el centro sur del mismo se encontraba quienes vitoreaban al Dr. Argueta, mientras que en el costado derecho centro norte se encontraban quienes apoyaban al Mtro. Martínez. El resultado fue contundente, el Dr. Ricardo Argueta se agenció la victoria en las licenciaturas en Antropología, Historia y Sociología, mientras que el Mtro. René Martínez ganó únicamente en la licenciatura en Trabajo Social. En la Escuela de Ciencias Sociales, la IEH se encontraba representanta por el Frente Universitario Roque Dalton (FURD) - organización que controlaba la Asociación de Estudiantes de Antropología Sociocultural-. Este panorama adverso para la IEH propició la desintegración del esfuerzo de unificación. Resultando electo el Mtro. René Martínez apoyado con los dos votos del sector estudiantil en la Junta Directiva de la Facultad quienes irrespetaron los resultados de la consulta estudiantil.

En noviembre del 2011 en la Licenciatura en Antropología se planteó la necesidad de renovar la Junta Directiva de la Asociación de Estudiantes de Antropología Sociocultural tras encontrarse en acefalía y secuestrada por miembros del FURD que se habían enquistado en la misma en claro contubernio con la coordinación de la Licenciatura de Antropología sociocultural y la Dirección de la Escuela de Ciencias Sociales desde donde se decidía la agenda estudiantil, estableciendo con los estudiantes una relación clientelar. Es así como las y los estudiantes de primer año se agencian la presidencia de la asociación y otros cargos estratégicos, y se logra expulsar al FURD de la conducción de la Asociación, no obstante, lograron infiltrar a algunos de sus simpatizantes que entorpecieron la labor organizativa y fue hasta en agosto de 2012 que se refunda y consolida la Asociación sin la participación de miembros de dicha agrupación.

Es en el mismo año 2012 que las cuatro Asociaciones de Carrera fundan la “Coordinadora Estudiantil de Ciencias Sociales” (CECS) como un espacio de convergencia coyuntural para las problemáticas comunes. Su primera acción fue la participación en la “Marcha de los héroes y mártires del 30 de julio”, que inició en la UES y finalizó en el Parque Libertad en el centro de San Salvador. Posterior a ello se plantea la necesidad de configurar una Asociación General de Estudiantes de Ciencias Sociales, y se inicia la elaboración de los estatutos con participación de las asociaciones estudiantiles de Sociología (ASESUES), Trabajo Social (AETSUES), y Antropología Sociocultural (ASEANTROPOS).

Paralelamente al trabajo organizativo de las Asociaciones de Carrera, la Dirección de la Escuela de Ciencias Sociales tras no contar con apoyo estudiantil, recurre a la creación y conducción de una organización estudiantil que avalara sus decisiones, así surge el “Colectivo Memorias de la Escuela de Ciencias Sociales” (conformado mayoritariamente por estudiantes de Sociología y Trabajo Social) el cual es presentando en la inauguración del ciclo 2-2012 al estudiantado de la Escuela, minimizando el trabajo de las Asociaciones y acusándoles de separatistas al no sumarse a su esfuerzo.

En 2013 se llevaron a cabo las elecciones estudiantiles para representantes en los órganos de gobierno, la CECS en alianza con otras organizaciones participan en bloque para disputar a la IEH la representación estudiantil. Dicha elección fue trascendental para la participación política de los estudiantes de Ciencias Sociales, quienes por primera vez participaron masivamente en la elección: Antropología con una participación del 60%, Trabajo Social con el 55%, Sociología con el 30% e Historia con el 8%. Se ganaron las urnas de la Escuela de Artes y Ciencias Sociales, de Idiomas y Filosofía, Periodismo y Letras, lo cual no fue suficiente para agenciarse la representación tras la victoria holgada de la IEH en las urnas de Psicología y Educación.

Con el panorama electoral adverso, en el mes de octubre de 2013 la CECS impulsa movilizaciones para la asignación del Edificio en construcción a la Escuela de Ciencias Sociales, única unidad académica que hasta la fecha carece de un edificio para su uso. Lográndose únicamente retener el primer nivel del mismo, pacto al que el entonces decano (que es sociólogo) y el Director de la Escuela (también sociólogo) llegaron, conminando a las y los estudiantes a continuar recibiendo clases en las cabañas H.

En el 2014 algunas de las Asociaciones de la Escuela de Ciencias Sociales entran en acefalía tras no lograr un relevo generacional pertinente a las condiciones de nuestra Escuela. Aunado a esto, se desarrollaron algunas actividades de sabotaje (intentos por tomarse las Juntas Directivas de las Asociaciones) por parte de los grupos afines a la Dirección y de docentes que constituyen el núcleo de poder en el cual el actual director se apoya. Este panorama lleva a la CECS a desintegrarse y a que cada Asociación de Carrera se enfocara en sus problemáticas particulares.

El año 2015 fue uno de los más críticos en cuanto a la organización, y es desde ASEANTROPOS que se impulsa el I Congreso Nacional de Estudiantes de Ciencias Sociales (CONAECS) “De lo particular a lo universal: hacia la construcción del horizonte interdisciplinario”, con la finalidad de aglutinar nuevamente al estudiantado de la Escuela a través de un proyecto académico-político. Al esfuerzo se suma la Colectiva Shumul de Trabajo Social -conformada por estudiantes y profesionales del Trabajo Social graduados en la UES-, una amplia mayoría de docentes de las licenciaturas en Trabajo Social, Historia y Antropología, y diferentes instituciones como el Instituto de Estudios Históricos, Antropológicos y Arqueológicos de la UES (IEHAA-UES), el Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE), la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA), y la fundación ACCESARTE.

En el primer semestre de 2015 nuevamente se desarrollan elecciones para la representación para la AGU existiendo escasa participación de la Escuela en el proceso donde el bloque de la IEH-MIUES[ii] se agencia la representación. Para el segundo semestre se programaron las elecciones de JD, CSU, Decanos, y autoridades centrales (rectoría, vicerrectoría académica y vicerrectoría administrativa).

En ese contexto la organización del I CONAECS se encontraba en marcha, y en el mes de agosto la Dirección de la Escuela de Ciencias Sociales acuerpada por un grupo de docentes instaura un paro indefinido de labores en apoyo a la contratación y pago de docentes eventuales. La administración de la Facultad de Ciencias y Humanidades presidida por el decano Raymundo Calderón llevó a la quiebra a la Facultad tras no poder pagar salarios a los docentes por contrato eventual de la Facultad los cuales ascendían a 33 de los cuales 6 eran de la Escuela de Ciencias Sociales (2 de historia, 3 de antropología y 1 de trabajo social).

La crisis de la Facultad sirvió para que lo aliados de la gestión, de forma oportunista intentaron aprovechar esta coyuntura que ellos mismos habían creado para mostrarse como la solución de los problemas. En concordancia, el Director de la Escuela de Ciencias Sociales Mtro. René Martínez Pineda y un grupo de docentes afines[iii] impulsan un paro de labores indefinido hasta que las autoridades; que ellos mismos apoyaron y que les permitieron actuar impunemente en la Facultad, aseguraran el pago de salarios a los 6 docentes eventuales. Dicha acción eminentemente electorera, reflejaban las aspiraciones del Director por ser Decano o Vicedecano de la Facultad en contubernio con el FURD y que al igual que su mentor, aspiraban a retener la representación estudiantil en la Facultad.

Tras dichos acontecimientos, las Asociaciones de Carrera y algunos liderazgos de las carreras; donde sus asociaciones se encontraban en proceso de restructuración, impulsaron algunas acciones desde el Comité Organizador del I CONAECS pasó a aglutinar políticamente a las 4 carreras y a realizar acciones de apoyo al sector docente afectado por la crisis de la Facultad. Tras los primeros 5 días sin clases se decide convocar a Asambleas Generales de Estudiantes de Humanidades, con la finalidad de desarrollar acciones conjuntas en apoyo a los docentes eventuales y la restitución inmediata de las clases. Tres asambleas estudiantiles con más de 300 estudiantes de Ciencias Sociales, Filosofía y Letras fueron necesarias para presionar a las autoridades y restituir las clases.

Para los meses de agosto y septiembre de 2015 en la Facultad de Ciencias y Humanidades se constituyeron dos bloques estudiantiles producto de una fractura interna[iv]: 1) el bloque de MIUES quiénes poseían la representación estudiantil en la última década[v], y 2) UNE (Unidad Estudiantil)[vi]. Y tras el triunfo de las Asambleas Estudiantiles por la restitución de las clases y el panorama electoral programado en cinco semanas, convocamos a una Asamblea Estudiantil donde se decidió participar electoralmente bajo un nuevo movimiento que represente una nueva forma de hacer política en la UES, partiendo de lo académico como aspecto fundamental de nuestro accionar ético-político. Dicho movimiento se nombra Movimiento Estudiantil de Ciencias y Humanidades (MECH) y en la misma asamblea se eligen a las y los candidatos de Ciencias Sociales que competirían en la elección como una tercera opción.

Para septiembre de 2015 se perfilan cuatro movimientos estudiantiles en la Facultad de Ciencias y Humanidades: 1) MIUES; 2) UNE; 3) MECH y 4) MERAH[vii] quienes nos disputaríamos la representación estudiantil. Como resultado la UNE se agencia la representación estudiantil mientras que el MECH queda en un segundo lugar obteniendo una victoria contundente en la Escuela de Ciencias Sociales con el 70% de los votos a su favor.

Congresos Nacionales de Estudiantes de Ciencias Sociales: academia y lucha organizativa

En octubre se desarrolla el I CONAECS siendo un éxito rotundo con la participación de más de 300 estudiantes a pesar del bloqueo que impulsó la Dirección de la Escuela para evitar la afluencia de estudiantes al mismo.

En noviembre se desarrolló la consulta estudiantil para elegir a quien sería el nuevo director de la Escuela de Ciencias Sociales y nuevamente las 4 carreras en bloque nos sometimos al proceso de consulta, ganando el Comité Electoral Estudiantil y convocando a elecciones. Los candidatos inscritos fueron el Mtro. René Martínez quien buscaba la reelección y el Mtro. Oscar Aguilar candidato que era apoyado por las Asociaciones de Carrera. El resultado fue contundente, logrando nuestro candidato la victoria en Trabajo Social con el 76%, en Antropología con el 81%, en Historia con el 92% y un empate en sociología con el 50%. Al igual que en 2011, la representación estudiantil votó en contra de la propuesta que surgió desde el estudiantado, alineándose nuevamente a los intereses del sector docente y de sectores externos a la Universidad. Dicha decisión desencadenó una serie de protestas en contra de la Junta Directiva de la Facultad y estimuló la participación política para poner fin a tantas arbitrariedades.

En enero de 2016 se convoca a una Asamblea General de Estudiantes donde cobra vida el “Colectivo de Estudiantes de Ciencias Sociales” (CECS) que tendría como reto estimular la organización en la Escuela de Ciencias Sociales en coordinación con las Asociaciones de Carrera. El CECS se encargó de la organización del II CONAECS “Deudas y compromisos de las Ciencias Sociales con la sociedad salvadoreña”, que al igual que en años anteriores soportó los sabotajes y tuvo una nutrida participación estudiantil, junto a las instituciones que apoyaron el I CONAECS, se sumaron la Asociación de Sociólogos y Sociólogas de El Salvador (ASS) y diferentes grupos de académicos nacionales quienes dieron el espaldarazo final al congreso, teniendo una cobertura mediática sin precedentes en la Escuela.

Paralelamente, el Director de la Escuela de Ciencias Sociales en complicidad con el coordinador de Antropología Sociocultural y la Ex coordinadora de Trabajo Social, y ante el inminente rechazo estudiantil a la gestión de la Escuela, impulsan la creación de organizaciones estudiantiles paralelas a las Asociaciones de Carrera y que responden completamente a sus intereses, hasta el punto de instrumentalizar a los estudiantes de nuevo ingreso y encerrarlos en un salón para que “elijan” a sus representantes mientras los docentes esperan afuera ansiosos el resultado de su intervención.

La primera carrera donde intervinieron fue Antropología y posteriormente en Trabajo Social. Para este período todas las Asociaciones de Carrera se encontraban en proceso de reestructuración, siendo el CECS el encargado de estimular la organización. Los primeros en dar el paso fueron las y los estudiantes de Trabajo Social quienes renovaron la Junta Directiva de AETSUES; en agosto los estudiantes de Historia constituyen la ASEHISTORIA; en septiembre se renovaron las Juntas Directivas de ASESUES y ASEANTROPOS.

Al frente de estas prácticas completamente antiestudiantiles se encuentra el FURD, quienes aspiran a controlar las asociaciones de carreras en su afán por el poder y los privilegios que de éste obtienen (trabajos, nombramiento de auxiliares de cátedra, aprobación de asignaturas, promesas de becas, etc.). Es así como se decide, al estar constituidas las cuatro asociaciones de carrera convocar a la Asamblea de Constitución de la Asociación General de Estudiantes de Ciencias Sociales (AGECS), el día 7 de octubre, donde asistieron más de 80 compañeros y compañeras. Si bien es cierto el CECS ahora AGECS surge con el interés de fortalecer académicamente a nuestra escuela, es imposible desvincular el proyecto académico de la participación política consciente y crítica que permita reconceptualizar las ciencias sociales.

Por acuerdo se propuso la siguiente planilla única: Secretario General: Iván Villatoro (ASEANTROPOS); Secretaria de Actas: Vitia Landaverde (ASEHISTORIA); Secretario de Finanzas: Arnulfo Amaya (ASESUES); Secretaria de Organización y Asuntos Políticos: Alba Hernández (AETSUES); Secretaria de Asuntos Académicos: Gloria Sánchez (ASEANTROPOS); Secretario de Asuntos Legales: Alexander Galdámez (ASEHISTORIA); Secretario de Proyección Social: Edgardo Sibrian (ASESUES); Secretario de Inclusión e Integración: Juan Polío (AETSUES); y Secretario de Comunicaciones: Pedro Martínez (ASEANTROPOS)

De igual forma para el Tribunal de Honor: Presidenta: Mónica Martínez (AETSUES); Secretaria: Cristina Hernández (ASEHISTORIA); Primer Vocal: Alejandra Jiménez (ASESUES); y Segundo Vocal: Juan Pérez (ASEANTROPOS)

La Universidad que necesitamos

Desde la AGECS consideramos que La Universidad de El Salvador enfrenta una de sus peores crisis que ha vuelto inoperante su desarrollo institucional, debido a tres factores fundamentales: 1) carencia de liderazgo con visión estratégica que convoque a la comunidad universitaria para la resolución de los grandes problemas de la Universidad en la búsqueda de la autonomía real; 2) normativa universitaria que no se adapta a nuestros tiempos y cuyo resultado ha sido la burocratización de todos los procesos universitarios (administrativos, académicos, financieros, entre otros); y 3) ausencia de políticas institucionales que permitan un manejo eficiente de los recursos que proporciona el Estado, así como la incapacidad de gestionarlos ante organismos internacionales. Su superación requiere de una reforma universitaria que convoque a todos los actores democráticos y progresistas de la Universidad. La reforma universitaria debe ir orientada a la resolución de los problemas estructurales que enfrenta nuestra institución y no a la mitigación de sus efectos.

La crisis estructural que enfrenta la Universidad se encuentra inmersa en una crisis social a nivel nacional caracterizada por la carencia de un liderazgo visionario en los últimos 24 años de la postguerra que impulse las transformaciones que el país necesita; la fragilidad de las instituciones del Estado; el estancamiento económico producto de la incapacidad de desarrollar las fuerzas productivas y de distribuir la riqueza que se concentra en pocas manos; elevado déficit fiscal con un aumento preocupante de la deuda pública; la espiral de violencia que nos coloca junto a Guatemala y Honduras como la región más violenta del mundo; los más altos índices mundiales de vulnerabilidad ante el cambio climático y una profunda crisis ambiental, especialmente hídrica; infiltración del crimen organizado y el narcotráfico en las instituciones estatales; la migración masiva de connacionales en condiciones precarias y de vulnerabilidad de sus derechos humanos.

 

Sostenemos la necesidad de:

  1. Situar en el centro de la preocupación de la Universidad al estudiante, para impulsar una docencia de primera calidad y actualizada.
  2. .Una reforma académica que contemple la revisión y actualización de planes y programas desde un enfoque crítico que forme los profesionales que el país necesita.
  3. Una reforma jurídico-política y administrativa que permita a la institución ser capaz de afrontar los desafíos que el país presenta a través de una educación científica y humanística de calidad, en el marco de un debate plural y respetuoso.
  4. Unificar esfuerzos para la construcción de un liderazgo colectivo y democrático que impulse dichas reformas que coloquen a la Universidad en la vanguardia académica a nivel nacional y regional.
  5. Distribución equitativa y justa de los recursos asignados a la Universidad para que estos sean utilizados en la docencia, investigación científica y proyección social. Lo cual debe ir acompañado de estrategias de autogestión que le permitan su autonomía económica.
  6. Mejorar la calidad de la educación superior como piedra angular del proceso de democratización educativa que alcance a todos los sectores de la sociedad salvadoreña.
  7. Fortalecimiento de los institutos de investigación existentes para generar conocimiento científico y humanístico que posicione a la Universidad como el centro académico motor de las transformaciones que el país requiere en este nuevo milenio.


[i] Entendemos por mayoriteo como la toma de decisiones por una mayoría de una sola carrera que no es representativa de las cuatro que conforman la Escuela y supone posteriormente problemas de legitimidad.

[ii] Movimiento mi Universidad de El Salvador, quiénes llevaron a la rectoría al Ing. Nieto Lobo, al Lic. Raymundo Calderón y la Mtra. Norma Blandón como Decano y Vicedecana de la Facultad de Ciencias y Humanidades para el período 2011-2015

[iii] Docentes mayoritariamente de la Lic. En Sociología que en los últimos años se han constituido en la “argolla de poder” bajo la cual opera el Director de la Escuela de Ciencias Sociales.

[iv] Dicha fractura en el bloque de la IEH-MIUES quienes fueron aliados durante la última década, se desarrolla a partir de conflictos por cuotas de poder y no en aras de un proyecto político.

[v] conformado por la ASEI del departamento de Idiomas, AESARTES de la Escuela de Artes, CEPS del departamento de Psicología, y Educación Física del departamento de Ciencias de la Educación;

[vi] conformada por el FURD, la BRES (Brigada Revolucionaria de Estudiantes Salvadoreños), AECEP del departamento de Ciencias de la Educación, la ASEPS del departamento de Psicología, la AEP del departamento de Periodismo, la AEI del departamento de Idiomas y Convergencia-UES

[vii] Movimiento por la Reivindicación Académica de Humanidades, conformado por estudiantes de la Lic. En Lenguas modernas