COSTA RICA.- ¿A quiénes beneficia la división del movimiento sindical?



Por José René Tamariz

Después de un largo proceso de desavenencias, roces y pleitos intestinos, la dirigencia nacional del sindicato APSE decidió salirse del bloque sindical BUSSCO. El día sábado 4 de junio, en sesión del Consejo Nacional, la dirigencia del sindicato APSE presentó una moción en la cual se señalan las supuestas razones para romper con dicho bloque sindical.

La Ruptura del Sindicato APSE con BUSSCO

Las razones aducidas por ellos para romper con el Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense (BUSSCO) fueron las siguientes: Porque las negociaciones del BUSSCO son infértiles y desmovilizadoras; que existe un constante cuestionamiento de las organizaciones del BUSSCO a la autonomía sindical de la APSE; toma de decisiones inconsultas a las organizaciones del BUSSCO por un pequeño grupo, pretendiendo que la APSE suscriba decisiones que no han sido presentadas a la plenaria; porque la organización sindical que en este momento coordina el BUSSCO, la ANDE, rompió la alianza junto con el SEC, firmada el primero de abril, para ir en unidad sindical plegándose así al mandato del gobierno de dejarnos fuera de la convención.

Por su parte, el bloque sindical BUSSCO en respuesta a carta de ruptura entregada el día 6 de junio por la dirigencia de la APSE, planteo lo siguiente: “En primer lugar, cuando se discutió en el seno del BUSSCO la huelga y movilización de los días 26 y 27 de abril del año en curso, la nueva Junta Directiva de APSE, con excepciones, mostró su resistencia a participar en esta huelga…”. Más adelante el comunicado de BUSSCO señala que la “negociación”, no implica que haya “desmovilización” de parte de ellos; que la “tendenciosa referencia a que la última propuesta de gobierno, como muchas otras que se presentaron a la mesa, haya sido de recibo para el bloque”; también rechazan “categóricamente la afirmación, a todas luces artificiosa, de que un pequeño grupo toma las resoluciones en el Bloque Unitario. Aclaramos que todas las decisiones en el Bloque Unitario se toman democráticamente y por votación en Plenaria…”; asimismo, señalan que “Faltan absolutamente a la verdad la actual dirigencia de APSE, ya que en ningún momento se le ha cuestionado la autonomía sindical…”; que “… rechaza la dialéctica de la dirigencia de APSE para justificar su retiro de la instancia unitaria…”.

Hasta aquí hemos dado a conocer las posiciones, tanto de la dirigencia del sindicato APSE y de la del Bloque Sindical BUSSCO. A continuación, planteamos, desde nuestro análisis, las verdaderas causas y razones para esta infortunada división en el seno de bloque sindical BUSSCO.

La división en BUSSCO

BUSSCO es un bloque que agrupa a dos sectores sociales y sindicales fundamentales y de peso en el país: el sector de los trabajadores de la educación y el sector salud. Ambos sectores suman más de cien mil trabajadores, constituyéndose en sectores claves, no solo por su peso numérico sino también por su impacto en la sociedad, cuando realizan movimientos huelguísticos. Por ende, la división reciente de este bloque con la salida del sindicato APSE constituye un golpe al conjunto del movimiento obrero y sindical costarricense, ya que el sindicato APSE es el más fuerte y el que más moviliza al sector de educación de secundaria en los movimientos huelguísticos.

La ruptura del sindicato APSE con el bloque sindical BUSSCO, en el marco de la situación actual de peligro inminente de discusión y aprobación de proyectos nefastos para los intereses de los trabajadores del sector público, como de empleo público, educación dual y otros, constituye a todas luces un grave error político y de desorientación de la dirigencia sindical de APSE. Las razones esgrimidas por los dos dirigentes del sindicato APSE para romper con BUSSCO eran, excepto la última, aunque esta no era responsabilidad de BUSSCO sino de la ANDE, salvables y se podían resolver con la discusión de frente con la dirigencia de dicho bloque. La dirigencia de APSE, perfectamente, podía plantear la ruptura de las negociaciones con el gobierno, tal como se demostró posteriormente, que también lo hizo la dirigencia de BUSSCO. El cuestionamiento a la “autonomía sindical”, aunque la dirigencia del BUSSCO la niega que haya habido, sin embargo, es problema que tenía solución, ninguna otra organización, dentro de un bloque sindical, puede coartar la autonomía sindical, eso es un argumento infantil y poco creíble. En cuanto a las “decisiones inconsultas” por un “pequeño grupo” dentro de BUSSCO, esto es cuestionable y enmendable, en caso de fuera cierto, con posiciones firmes de discusión de frente a las demás organizaciones. Lo que parece, es que la dirigencia del sindicato APSE no se sentía cómoda con organizaciones pares que tienen fuerzas parejas, tales como ANDE y UNDECA y, por ende, no les pueden dictar e imponer sus posiciones y línea política, tal como lo hacen con sus satélites del mal llamado Magisterio en Acción, en donde se encuentra el SIMPAE que no pasa de unos 400 afiliados y otras organizaciones minúsculas que no tienen ningún peso real en las huelgas, movilizaciones y negociaciones. Los dirigentes del sindicato APSE se lamentaban que el bloque sindical BUSSCO había sido tomado por los sindicatos del sector salud, criticando la incorporación en los últimos meses de la Unión Médica. Al final de cuentas, estos asuntos reflejan pleitos de celos y lucha por el control y posicionamiento al interior del bloque, pleitos inter burocráticos que dañan la unidad sindical.

Por otro lado, la respuesta de la dirigencia de BUSSCO, si bien algunas de sus planteamientos pueden ser ciertos, evaden de forma olímpica responder a un cuestionamiento de fondo. Porque no dan respuesta a la ruptura de la alianza, por parte de la dirigencia de la ANDE, del magisterio nacional alrededor de la convención colectiva que se firmó sin la presencia del sindicato APSE. Sencillamente porque no se atreverían a criticar a la dirigencia de la ANDE. Aquí se refleja la concepción que sigue existiendo dentro de las dirigencias sindicales, de considerar a sus organizaciones sindicales como feudos. Esto es aplicables a todas las dirigencias sindicales, sin excepción. En esto se debe ser claro, dejar afuera de la firma de la convención colectiva al sindicato APSE afecta al conjunto de más de 30 mil afiliados, no a la dirigencia sindical de APSE. Aunque el gobierno no “invitó” ni “convocó” a la dirigencia de la APSE a firmar la convención colectiva, principalmente, la ANDE, como parte del BUSSCO, no el SEC porque de este sindicato se puede esperar cualquier cosa, dado su carácter de sindicato blanco, hubiera firmado como mínimo, bajo protesta contra el gobierno, por estar marginando a un sindicato que era parte del bloque sindical BUSSCO y haber dejado la posibilidad que, APSE, se incorporara posteriormente a la convención colectiva. Esta posición de la dirigencia es criticable y de rechazo.

El Frente Único de Trabajadores del Sector Público Contra Proyecto de Ley Anti-Derechos

El 10 de mayo del presente año se constituyó el autodenominado “frente único de trabajadores” integrado por cuatros confederaciones sindicales (Central del Movimiento de Trabajadores Costarricenses, Confederación de Trabajadores Rerum Novarum, Confederación Unitaria de Trabajadores y Central Sindical Juanito Mora Porras), el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación Costarricense y el bloque sindical conocido como “Colectivo sindical Patria Justa”. Podemos decir que estos son los dos grandes bloques sindicales que existen actualmente en el país: BUSSCO y el Frente Único de Trabajadores.

Este último bloque agrupa a organizaciones sindicales, sindicatos y otras organizaciones que tienen fuerza, principalmente, dentro del sector de las instituciones autónomas y empresas públicas, como el ICE, RECOPE, JAPDEVA y otras. Una gran parte de sindicatos de este bloque han estado negociando, cada una, por separados sus propias convenciones colectivas. Ni siquiera entre ellas o ellos se unifican y realizan luchas conjuntas para conseguir mejoras en las negociaciones de las convenciones colectivas. Por otra parte, dentro de ellas, hay varias organizaciones que tienen mucho y largo tiempo de no realizar una huelga o movilización contra el gobierno. Ellos consideran que todo se puede resolver por la vía del diálogo y las mesas de negociaciones.

Sin embargo, frente a las arremetidas del gobierno y las posibilidades de que se aprueben los proyectos de empleo público, principalmente, el proyecto 19.923. En un comunicado del 10 de mayo plantean que “Las organizaciones integrantes del frente unido hicieron un llamado a la más amplia unidad sindical en la acción para enfrentar este proyecto de ley hasta lograr que se archive y desaparezca de la corriente parlamentaria, para lo cual se llamará oportunamente a una huelga general unitaria”. Más adelante sostienen que “Este frente sindical seguirá haciendo los esfuerzos necesarios para sumar al Bloque Unitario Social y Sindical Costarricense, BUSSCO, a esta magna causa nacional”.

Sintetizando, BUSSCO ya tiene votada en plenaria la huelga indefinida si los proyectos contra el empleo público y los impuestos avanzan; el frente unido “llamará oportunamente a una huelga general unitaria” y el sindicato APSE, tiene una vieja y polvorienta resolución de llamar a huelga indefinida cuando uno de los proyectos de empleo público ingrese al plenario legislativo.

Entonces, ¿Por qué estas organizaciones sindicales, bloques sindicales y frentes únicos no inician conversaciones para organizar, coordinar y centralizar la huelga indefinida o huelga general unitaria que ya tienen definida? Simple y sencillamente porque sus dirigencias mantienen falsas diferencias inter-burocráticas, las cuales son necesarias y urgentes deponer en la situación y circunstancias actuales de ofensiva gubernamental y neoliberal en contra de los trabajadores del sector público. Las bases de las distintas organizaciones sindicales y bloques sindicales están en contra de la división sindical, les cuestionan a sus dirigentes las rupturas sindicales, como es el caso en la APSE con BUSSCO y también, dentro de este bloque, le exigen la unidad sindical a la ANDE y demás sindicatos, de igual forma pasa en las distintas agrupaciones y bloques sindicales.

Por la Más Amplia Unidad de Acción Sindical Para Derrotar los Planes Neoliberales

El momento histórico y social demanda a las dirigencias sindicales, sin abandonar sus diferencias políticas, realizar la más amplia unidad de acción, lanzando la huelga indefinida ¡YA!, para ello es urgente y necesario iniciar las conversaciones unitarias para organizar, coordinar y centralizar las diversas acciones que lleven al lanzamiento definitivo de la huelga indefinida para imponer el archivo definitivo de los proyectos de ley de empleo público, educación dual y otros proyectos contra los trabajadores. La división sindical, en estos momentos cruciales, solo beneficia los planes contra los trabajadores del gobierno de Solís y de las fuerzas neoliberales, tanto dentro de la Asamblea Legislativa como fuera de ella.

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