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HISTORIA.- Precursores Sociales de la Revolución Mexicana.

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Hermanos_flores_magon

Por Raúl Jiménez Lescas (1)

Primera Parte. 1876-1905

Los que pacientemente nos hemos dejado arrebatar

lo que nos corresponde nos llamamos trabajadores, proletarios o peones

[y] con suma tristeza hemos visto que [los hacendados]

han tenido refugio en los faldones republicanos, lastimándose así los intereses... de los pobres.

Julio Chávez López

Al iniciarse el Siglo XX, tanto en la Revolución Rusa de 1905 como en la Mexicana de 1910, el Movimiento Obrero fue, sin duda alguna, precursor social de esas Revoluciones que conmovieron al mundo. En Rusia los obreros constituyeron Soviets (Consejos); en México, en 1906 y 1907, estallaron las dos grandes huelgas que hirieron de muerte a la dictadura de Porfirio Díaz: Cananea y Río Blanco.

Los primeros Movimientos Obreros

Tras la Consumación de la Independencia de México (1821) y la instauración de la Primera República (1824), el gobierno impulsó su política de industrialización del país. En 1826, Lucas Alamán fundó, en Celaya, una fábrica textil con maquinaria moderna proveniente de Inglaterra, cuna de la Revolución industrial. La creación del Banco del Avío, el 16 de noviembre de 1830, fomentó el desarrollo de la industria nacional. Tres años después, Pedro Sainz de Baranda y socios crearon la primera fábrica de vapor para mover la maquinaria textil en Valladolid, Yucatán. El mismo Alamán estableció otra fábrica en Cocolapam, cerca de Orizaba en 1836, de ahí que ese corredor textilero sería llamado “La Manchester Mexicana”. Las fábricas modernas serían la cuna de las primeras organizaciones obreras.

Entre 1824 y 1875 se fueron creando diversas sociedades mutualistas y un levantamiento armado por la tierra al grito de “Independencia, libertad y Patria”(2) de Julio Chávez López y campesinos de Chalco y Texcoco en 1868 y 1869.(3) Los artesanos y los obreros modernos, empezaron a irrumpir en la vida nacional y exigir los derechos laborales y de asociación. La Constitución de 1857 les posibilitó, aunque restringido, el derecho de asociación (artículo 9º) y, con la promulgación del Código Civil de 1871,(4) pese a las restricciones, el

Mutualismo florecería, como primera etapa del Movimiento Obrero Mexicano,(5) que en 1872, constituyó el Gran Círculo de Obreros de México (GCOM).(6) Los diputados de 1857, Ignacio Ramírez, Ponciano Arriaga y Francisco Zarco, plantearon la necesidad de legislar en materia laboral sin éxito.(7)

Cuatro años después, el grado de organización de las Sociedades Mutualistas (antecesoras de los sindicatos) alcanzó su punto álgido en la constitución del Primer Congreso Obrero, que sesionó a partir del 5 de marzo de 1876, bajo los siguientes principales puntos: “I. Del objeto y fin que se propone desarrollar la clase trabajadora considerada como constituida; II. De la Organización de la Confederación Obrera, su constitución y medios de organizarla en los Estatutos. III. De quien debe nombrar a los representantes de la Confederación Obrera...”.(8)

Según el recuento presentada por los organizadores, participaron en las primeras sesiones las sociedades mutualistas del DF, Estado de México, Veracruz, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León, Colima, Tamaulipas y Sonora.(9) Posteriormente, se sumaron los representantes de Coahuila y, el periódico oficial del Congreso, El Socialista, dirigido por Juan de Mata Rivera, llamó a los gobernadores constitucionales a apoyar y enviar representes, lo que motivó diferencias entre los participantes, básicamente porque sospechaban del apoyo velado o directo de los gobernadores y el presidente Lerdo de Tejada.(10)

Al iniciar 1876, El Socialista, vio la luz pública con mejor formato, impreso en un taller tipográfico propio y contando con corresponsales nacionales y extranjeros. Como se sabe, los editores mantenían relaciones tanto con la Asociación Internacional de los Trabajadores (Primera Internacional) fundada por Carlos Marx y Federico Engels como con la Sociedad Anti-Autoritaria del Jura (anarquistas). La AIT nació el 4 de septiembre de 1864, por el empuje del tradeunionismo inglés, el socialismo francés y de otras naciones europeas.(11)

El Congreso Obrero inició con la participación de 51 delegados, todos miembros del Gran Círculo de Obreros de México. Asimismo, aprobó la constitución de la “Gran

Confederación de las Asociaciones de Trabajadores de México”,(12) la primera en la historia del país. El 19 de abril, la oposición dentro del Congreso lanzó un periódico: El Hijo del Trabajo, “destinado a la defensa de la clase obrera y propaganda de las ideas socialistas”. El 7 de mayo se reorganizó La Social, bajo la influencia del griego anarquista Plotino Rhodokanati, que envió una representación femenina al Congreso Obrero, que fue rechazada porque se les dijo que ahí nada tenían que ver las mujeres. (13)

El 20 de noviembre se consumó la derrota militar de Lerdo de Tejada a manos de las fuerzas de Porfirio Díaz. El día 28, Lerdo salió de la capital asumiéndose el cargo Díaz y una parte de su ejército ocupó el local del Congreso Obrero. Así iniciará una larga dictadura que al paso de los años se consolidará, para luego caer por la Revolución de 1910. En las tres décadas de porfiriato, sin embargo, el movimiento obrero, no dejó de luchar, aunque de manera localizada y dispersa, convirtiéndose en precursores sociales de la Revolución, como veremos con los siguientes hechos. (14)

Diversas luchas obreras precursoras

1877. El 3 de mayo estalló la huelga textil en la fábrica Hércules (15) (tras que el dueño Cayetano Rubio, anunció a los obreros una reducción del 25% en sus salarios). El 12 de junio, se presentaron las fuerzas armadas a la fábrica para reprimir el movimiento de huelga; 350 obreros fueron despedidos y “expulsados” de Querétaro. Los “emigrados de Querétaro” encontraron refugio con sus hermanos textileros de Tlalpan (DF) de la fábrica de hilados La Fama. 1878. Se organiza el Gran Comité Central Comunero con filiales en varios estados, impulsada por el anarquista Francisco Zalacosta, que promoverá varias ocupaciones de tierras y, será fusilado en 1880 en Querétaro, cuando promovió una insurrección campesina.

1881. Huelgas en varias fábricas. Cigarrera Moro Muza; Hilados del Ingenio en Orizaba; operarios del Ferrocarril Central en Colima y Manzanillo. 1882. Huelga en el Ferrocarril Matamoros-Monterrey. 1883. Fusilamiento de mineros en Pinos Altos, Chihuahua, y 60 más condenados a trabajos forzados por haber reclamado pago en efectivo y semanal de sus salarios. 1884. Huelgas textileras en Puebla que logran “tiempo para tomar sus alimentos dentro de la jornada laboral”.

1885. Huelgas en las empresas cigarreras del país. En agosto ve la luz pública el semanario satírico y antiporfiriano El hijo del Ahuizote. 1886. Inicia su circulación el periódico obrero más importante de los primeros años del Porfiriato, La Convención Radical Obrera, de orientación conciliadora con el gobierno. (16) En tanto que el ideólogo Rhodakanaty retornó a Europa, dada la represión de la dictadura. La Convención se tornaría en el brazo laboral del porfiriato.

1891-1892. Estalla la rebelión de Tomóchic (sierra Tarahumara, actual Municipio de Guerrero, Chihuahua), encabezada por Cruz Chávez, motivada por asuntos religiosos, en contra de las concesiones forestales del porfiriato y del cacique Reyes Domínguez. (17) Un centenar de rebeldes derrotaron a una partida del ejército comandada por el general José María Rangel, Jefe de la Zona Militar de Chihuahua, pero después, otro general Rosendo Márquez y sus fuerzas contraatacaron y masacraron al pueblo, todos los hombres murieron, sobreviviendo sólo 43 mujeres y 71 niños. (18) El 29 de octubre de 1892 se acabó el mundo en Tomóchic. En ésta última década del siglo XIX están documentadas al menos 20 rebeliones armadas campesinas, la mitad en Chihuahua, propiedad de la familia Terrazas. (19)

1889. Huelga en la fábrica de hilados de Nogales, cerca de Orizaba, Veracruz. 1890. Surgió la Orden Suprema de Empleados Ferrocarrileros de México inspirada por Nicasio Idar. 1892. Los estudiantes toman las calles de la Ciudad de México demandando libertad delos presos políticos en el país. Ahí hace presencia el Ricardo Flores Magón, quien va por primera vez a la cárcel. En la ciudad de Chihuahua, por primera vez, se celebró el 1° de Mayo, en recordatorio de los “Mártires de Chicago”. En Veracruz, estalló un movimiento de huelga en la fábrica San Lorenzo. En agosto se inaugura la fábrica de Río Blanco, que tendrá la huelga más violenta en 1907.

1896. Huelga textilera en Río Blanco, Veracruz, contra el intento de prolongación de la jornada laboral. 1898. Huelga en la fábrica San Manuel, Apixaco, Tlaxcala. En Puebla y Monterrey, se organizaron los ferrocarrileros.

1900. Oleada de huelgas en las fábricas textiles del estado de Puebla que son reprimidas. En Puebla se forma la Unión de Mecánicos Mexicanos con filiales en varios estados del país. El 7 de agosto los hermanos Flores Magón fundan el periódico Regeneración con el lema “Periódico Jurídico Independiente”. (20) 1901. Huelgas y luchas ferrocarrileras en los estados del norte del país y en Puebla, encabezadas por la Unión de Mecánicos Mexicanos. Conflictos en las fábricas textiles de Río Blanco (Veracruz).

1903. El 27 de febrero, Camilo Arriaga, presidente del Club “Ponciano Arriaga” (Centro Director de la Confederación de Clubes Liberales de la República), lanzó el famoso Manifiesto convocando a una reunión nacional de clubes liberales, criticó duramente a la dictadura del general Díaz. (21) Estallan diversos conflictos y paros en los ferrocarriles y la industria textil. Se constituye el “Congreso Obrero y Mutualista de la República” con 30 sociedades. Se instala en Monterrey, la primera planta siderúrgica moderna.

1905. Faltaban 5 años para que Porfirio Díaz celebrara el “Centenario de la Independencia de México”, cuando en el movimiento obrero, inspirado en ideas magonistas, estallaron una serie de huelgas que conmovieron los cimientos de la dictadura porfiriana. A principios del año, estalló la huelga en la fábrica de Tabacos y Puros “El Valle Nacional”, ubicada en Xalapa, Veracruz. Los obreros estaban organizados en la Gran Liga de Torcedores de Tabaco, influida por los magonistas. Además, estalló otra la huelga en la Fábrica Gertrudis, Orizaba, Veracruz. En tanto que los obreros de las minas de El Boleo (Baja California) abandonaron masivamente el trabajo y el pueblo minero en protesta por las malas condiciones de vida y trabajo.

La situación laboral y, los bajos niveles de vida de los trabajadores, llevaron a que se organizaran en ligas, sindicatos y clubes liberales para luchar por mejores condiciones de vida. Los magonistas perseguidos por el gobierno de Don Porfirio, reeditaron el periódico Regeneración, luego de sufrieron un atentado en la redacción del periódico, se trasladaron a Missouri, Estados Unidos de América y, el 27 de febrero, apareció de nuevo Regeneración.

En febrero fue constituida la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano (PLM), quedando integrada por Ricardo Flores Magón, Presidente; Juan Sarabia, Vicepresidente; Antonio Villarreal, Secretario; Enrique Flores Magón, Tesorero; Librado Rivera, Manuel Sarabia y Rosalío Bustamante, Vocales.(22) El 26 de septiembre, publicaron su primer Manifiesto y el documento “Resolución de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano.

En este mismo año, nació la Gran Liga de Empleados del Ferrocarril. En tanto que el PLM estableció en Douglas una base para operar en Sonora impactando notoriamente en Cananea, donde los liberales empezaron a establecerse a mediados de 1905; su plan no era provocar disturbios laborales sino crear el ambiente propicio para derrocar a Díaz. (23) Al año siguiente, en un jacal de Río Blanco, José María Neira Gómez, Juan A. Olivares, Manuel Ávila, Porfirio Meneses, Anastacio Guerrero y otros textileros constituyen el Gran Círculo de Obreros Libres. La hora de Cananea y Río Blanco se aproximaba.

Segunda Parte

1906. El año de la rebelión magonista

A fines de enero de 1906 surgió la Unión Liberal Humanidad, en Cananea, Sonora, dirigida por Manuel M. Diéguez y Esteban Baca Calderón, seguidores del Partido Liberal Mexicano (PLM, magonista), estrechando relaciones con el abogado socialista, Lázaro Gutiérrez de Lara del Club Liberal de Cananea.(24)

Entonces, Cananea, era un pueblo minero, situado cerca de Naco, Arizona, en la frontera con los Estados Unidos de América. La mina fue constituida y protocolizada el 30 de Septiembre de 1899 por William Cornell Greene. Como dicen los investigadores: pasó de ser un asentamiento de indios pimas en el siglo XVII, a un centro minero en el que probaron suerte varios empresarios durante las dos centurias siguientes. (25) “Para el caso de Cananea, tal vorágine significó nada menos que pasar de una pequeña ranchería de no más de cien personas a cerca de veinte mil en los primeros años del siglo XX (Aguilar, 1981: 111); de esta población, cinco mil personas eran obreros. Cananea fue el paradigma del proceso de urbanización y desarrollo tecnológico que experimentaron los minerales que surgieron durante el porfiriato; especialmente los que explotaban el metal rojo. (Romero, 2006)”. Greene, afianzó su imperio minero, maderero, ganadero y de transportación, además de que tenía la propiedad del ferrocarril e integró a Cananea en el mercado interno de Estados Unidos. (26)

Greene no solo adquirió las minas, sino también los terrenos alrededor de ellas para construir “su pueblo”; la compañía aportó los recursos necesarios para construir los edificios cívicos, tiendas, banco, hospital, escuelas, rastro, lavandería, planta de hielo, el suministro requerido de agua potable, promoviendo también la construcción de un templo católico. (27)

La Huelga de Cananea

El 30 de mayo de 1906, Esteban Baca Calderón exclamó en un mitin ante los mineros de Cananea, Sonora: “... las autoridades de hoy, serviles lacayos del capitalista, perseguirán irremisiblemente a todos los obreros si ejercitan sus derechos en el terreno económico, porque bien saben que al unirse los obreros con estos fines se unirán también para derrocarlos del poder y exigirles responsabilidades...”. Y, Gutiérrez Lara, increpó a los mineros: “¿Están dispuestos a la lucha, cueste lo que cueste?”. “¡Sí, estamos...!” fue la respuesta.

El 1° de junio estalló la huelga en la empresa Cananea Consolidated Copper Company (conocida como las 4C). Esteban Baca Calderón, Manuel M. Diéguez, Juan N. Río, Manuel S. Sandoval, Valentín López, Francisco Méndez, Juan S. Bosh, Tiburcio Esquer, Jesús J. Batrás, Mariano Mesino e Ignacio Ramírez, entregaron a las autoridades un memorando con las demandas de los huelguistas mineros: Destitución del mayordomo Luis (nivel 19), sueldo mínimo de cinco pesos con ocho horas de labor, en todos los trabajos de la mina se ocupará un 75% de mexicanos y 25% de extranjeros, entre otras demandas.(28)

Más de tres mil mineros realizaron una manifestación por el pueblo. Los fusileros abrieron fuego contra los huelguistas; William Green, Gerente de la Compañía y un grupo de 30 hombres se apostó a las puertas del Palacio Municipal. En la refriega murieron ocho mexicanos y resultaron 17 heridos de gravedad. El gobernador de Sonora, Izábal, permitió que 275 soldados estadunidenses, al mando del Coronel Rinning, violaran la Soberanía Nacional.

Los líderes del movimiento minero de Cananea fueron procesados y enviados a las tinajas de San Juan de Ulúa, Veracruz. (29) Green prometió aumentar los sueldos, pero argumentó que “Porfirio Díaz no lo permitía”, ahí surgió la frase célebre del dictador Díaz: “¡No me alboroten la caballada!”.

La huelga de Cananea es el punto de partida de la situación revolucionaria que se abrió en México en los últimos años de la dictadura de Porfirio Díaz. También es el punto de partida de una serie de movimientos obreros y populares, que desembocarían con el estallido de la Revolución en 1910 y, es el antecedente, de la Casa del Obrero Mundial en 1912.

A mediados del año, en un jacal del tejedor Andrés Mota, en Río Blanco, Veracruz, se reunió un grupo de obreros textiles para hacer un corte de caja de los gastos realizados con motivo de una velada. Ahí surgió la idea de formar un organismo que luchara contra la dictadura de Porfirio Díaz, surgiendo la Sociedad Mutualista de Ahorros que más tarde se convertiría en el Gran Círculo de Obreros Libres a iniciativa de Manuel Ávila que promovía las ideas del Partido Liberal Mexicano. Al año siguiente, estallaría la trágica huelga de Río Blanco.

Mientras tanto, desde su exilio en El Paso, la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano (PLM) lanzó, el 2 de septiembre de 1906, una proclama para iniciar la Revolución contra la Dictadura de Porfirio Díaz. Frescos estaban los destellos de la rebelión minera en Cananea. La proclama decía: “Conciudadanos: en legítima defensa de las libertades holladas, de los derechos conculcados, de la dignidad de la patria pisoteada por el criminal despotismo del usurpador Porfirio Díaz; en defensa de nuestra vida amenazada por un gobierno que considera un delito la honradez y ahoga en sangre los más legales y pacíficos intentos

emancipadores (…), nos rebelamos contra la dictadura de Porfirio Díaz, y no depondremos las armas que hemos empuñado con toda justificación…”.(30)

Llamando a los soldados del Ejército, a los 42 clubes liberales y al pueblo mexicano a unirse hasta que se lograra hacer triunfar el Programa promulgado el 1º de julio de este mismo año de 1906, cuando los magonistas intentaron, por medio de las armas, iniciar la Revolución Mexicana. El plan era tomar ciudad Juárez, capturar la aduana de Agua Prieta y que se levantaran los 42 grupos liberales en todo el país. El plan avanzaba y Ricardo Flores Magón, Antonio I. Villareal, Juan Sarabia, Modesto Díaz, César Canales y Prisciliano G. Silva, cruzaron la frontera para iniciar la lucha armada.

El 3 de septiembre, agentes de migración en Tucson, Arizona, telegrafiaron al general Luís E. Torres, que se encontraba en Cananea, dando el parte de la captura de Galos Humbert, Bruno Treviño y Genaro Villareal, acusados de conspirar para asaltar la aduana de Nogales. Treviño estaba en contacto con el plan revolucionario de los magonistas. (31) En la primera semana de septiembre, fue descubierta la rebelión planeada por Mateo Torres y Mateo Almanza en el norte de San Luís Potosí y, en Matehuala, Oaxaca, fueron detenidos los magonistas acusados de “conspirar”, por lo que muchos más oaxaqueños fueron detenidos en la capital y otros distritos. El ingeniero Ángel Barros (Abelardo Beabe) estaba a cargo de fomentar la rebelión magonista. (32)

El 26 de septiembre, 30 magonistas armados, al mando de Juan José Arredondo y Calixto Guerra, tomaron la plaza del poblado de Jiménez y, tras su triunfo, siguieron a tomar la hacienda de Victoria, pero fueron repelidos por los federales y el pequeño ejército desbandado. Un día después, fueron derrotados por las fuerzas de Herculano Bermea. (33) El 30 de septiembre, se levantaron los magonistas en Acayucan, Veracruz bajo el mando de Hilario C. Salas con el apoyo de clubes de Minatitlán y Acayucan, pero fueron derrotados por los federales al mando de Enrique Novoa y los presos remitidos a la cárcel de San Juan de Ulúa. (34) El ataque proyectado a ciudad Juárez no se realizó, ni los demás grupos magonistas lograron rebelarse, pues faltaban armas y tiempo de preparación. Sin darse por vencidos, prepararon otro ataque para la noche del 19 de octubre, pero las tropas del general de la Vega estaban alertas. Hubo también traiciones y denuncias que provocaron la detención de muchos magonistas, entre ellos Juan Sarabia, Lauro Aguirre y Antonio I. Villareal. (35) Por la cabeza de Ricardo Flores Magón se ofrecieron 25 mil dólares de recompensa. El propio gobernador Enrique Creel estaba en la jugada y Díaz enterado. Una extraordinaria magonista estadunidense, Ethel Duffy Turner, afirmó que por ese entonces el PLM contaba con unos 80 mil seguidores, simpatizantes o contactos en México.

Mientras tanto, Regeneración, aumentaba en prestigio y circulación de los 11 mil ejemplares de septiembre de 1905 a los 30 mil de 1906. (36) Circulaba, pese a las restricciones y carencias, por todo el país. En talleres, comunidades, fábricas, minas; se pasaba de mano en mano; los que sabían leer, lo leían a los que nos sabían, todos aprendían; incluso, Madero, Salvador Alvarado, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta, lo leían. (37) Madero, por su parte, estaba suscrito y colaboraba con dinero para el periódico magonista. (38) La popularidad de su lucha contra la dictadura asombraba al propio Secretario de Gobernación, Ramón Corral, quien se dirigió a Enrique Creel, gobernador de Chihuahua en los siguientes términos: “… positivamente llama la atención el número de individuos que en todos los estados de la república han simpatizado con los trabajos antipatrióticos (sic) de los Flores Magón”. (39)

Pero no sospechaban que el gobierno porfirista sabía de los planes insurreccionales y se preparaba para abortar la rebelión. Los agentes de la Pinkerton los estaban observando y vigilando paso a paso. Los agentes privados estadunidenses fueron contratados por el gobierno mexicano para conocer cada movimiento de los “Revoltosos magonistas”.

Y, llegó el año de 1907

Los magonistas reunidos en Los Ángeles, California, fundaron otro periódico de combate, Revolución, cuyo primer número apareció el 1º de junio de 1907.(40) Ricardo Flores Magón sintetizó, desde las páginas del nuevo periódico, las ideas por las cuales luchaba el PLM:

“La revolución que inició a fines de septiembre del año pasado y que está próxima a continuar, es una revolución popular de motivos muy hondos, de causas muy profundas y de tendencias bastante amplias. (…) pero una revolución como la que ha organizado la Junta de Saint Louis, Missouri, no puede ser sofocada ni por la traición, ni por las amenazas, ni por los encarcelamientos, ni por los asesinatos. (…) la revolución no morirá, así perecieran todos sus jefes…”.(41)

En tanto que Práxides Guerrero afirmó: “La revolución es un hecho plenamente consciente, no el espasmo de una bestialidad primitiva. No hay inconsecuencia entre la idea que guía y la acción que se impone”. Y, reflexionando sobre la participación de las mujeres, escribió:

“No envidiamos a Rusia sus bellas revolucionarias; en torno de nuestra bandera acribillada se agrupan obreras de la revolución, merced a las persecuciones salvajes y a las traiciones infames; gracias al furor desbordado de los tiranos, la pureza de nuestra causa ha encontrado franco silo en el delicado pecho de la mujer. La lucha redentora que sostenemos se ha hecho amar de la belleza, y amar, no con el platonismo inútil de los caracteres, sino con la pasión ardorosa, activa y abnegada que lleva a los apóstoles al sacrificio (…) Revolucionarias: ¡el día que nos veáis vacilar, escupidnos el rostro!”.(42)

1907 fue un año de crisis económica en México. El 6 de enero en una magna asamblea obrera, celebrada en el Teatro Gorostiza de Orizaba, Veracruz, se dio a conocer el laudo emitido por el gobierno de Díaz en favor de los empresarios de la región, surgido a fines de 1906 cuando los capitalistas realizaron paros y despidieron miles de obreros.

Los textileros rechazaron el laudo y al dictador Porfirio Díaz. El 7 de enero estalló la huelga en Río Blanco. Isabel Díaz de Pensamiento, Dolores Larios, Carmen Cruz y otras obreras, formaron una brigada de defensa. Los obreros se manifestaron frente a la fábrica. La orden del gobierno fue sofocar el movimiento. La represión estuvo a cargo del general Rosalino Martínez: no menos de 400 obreras y obreros cayeron asesinados por los fusileros y la tropa. Durante los días 8 y 9 de enero, los habitantes de Orizaba, Veracruz, vieron pasar cientos de cadáveres, mientras los verdugos y empresarios celebraban con vino. Muchos obreros fueron deportados a Quintana Roo. No obstante, estalló otra huelga en la fábrica textil La Providencia, en Cintalapa, Chiapas, también con influencia magonista.

Fue un año de represión y detenciones. El 7 de enero, Juan Sarabia fue sentenciado a 7 años de cárcel en San Juan de Ulúa, tras un “Juicio” amañado en Chihuahua. El 1 de junio, en los Ángeles, California, Ricardo Flores Magón editó el periódico Revolución, mientras huía de la policía yanqui. El 23 de agosto, fueron detenidos, Librado Rivera, Ricardo Flores Magón y Antonio I. Villarreal.

Pero, afortunadamente, un puñado de estadunidenses en Los Ángeles, tomaron como bandera la defensa de los presos políticos magonistas. Job Harriman, John Murray, Jimmy Roche y P. D. Noel, miembros del Partido Socialista conformaron un comité. Murrray, pese a su enfermedad, usó sus riquezas para editar periódicos que difundieran la defensa de los presos. La familia Turner (Ethel y John Kenneth) arribó a esa ciudad para sumarse a la defensa. Una joven y rica de Boston, Elizabeth Darling, se unió al grupo. Un domingo del otoño de 1907, reunidos en una casa de barrio de Highland Park, surgió la idea de que John Kenneth Turner viajara a México, ahí donde estaban los esclavos del henequén, hasta el otro extremo de México: Yucatán. Tiempo después vería la luz pública el inmortal libro “México Bárbaro”.

Su carácter siempre firme,

su ideal: la revolución;

quiero que sepan su nombre:

Ricardo Flores Magon (43)

Tercera Parte

1908. Otro intento de rebelión magonista

El año de 1908 es más conocido por la famosa entrevista Creelman-Díaz o el lanzamiento del Modelo T de Henry Ford, o bien, por las IV Olimpiadas de Londres, que por los nuevos intentos de los Magonistas de iniciar la Revolución contra Don Porfirio Díaz. Los Magonistas no se daban por vencidos, pese al fracaso de iniciar una rebelión armada general en 1906 y 1907, las detenciones, persecuciones y encarcelamientos. Eran muy perseverantes.

Iniciaron el año con un gran baile y la edición del Manifiesto al Pueblo Americano donde afirmaban:

“Hace más de cuatro meses que las intrigas del Dictador de México nos arrojaron á la prisión, violando la Constitución de este país como ha violado la de México, sobornando funcionarios americanos como soborna á los de nuestro país, cubriendo de lodo la civilización de esta nación como ha manchado y prostituido, la cultura de la tierra de nuestros padres.”.(44)

El Manifiesto fue publicado en el semanario Revolución, editado por Modesto Díaz, en Los Ángeles, California, que vio la luz pública en 1904, siguiendo la tradición liberal, pero en su exilio de San Antonio, Texas. Y, afirmaron contundentes:

“Porfirio Díaz ha ordenado á todos los patrones que no paguen buenos salarios á los obreros, porque, sabe bien el-déspota que el bienestar dignifica al hombre, y que, hombres dignificados no podrán admitir ninguna tiranía. Por eso tampoco quiere que haya escuelas y solo hay establecimientos educacionales en los grandes centros y en poblaciones de alguna importancia, y eso en número insuficiente para efectuar una amplia labor de educación popular.”.(45)

El baile del 4 de enero fue para recaudar fondos para lograr la libertad de los presos liberales, magonistas, a como decía el semanario Revolución, los leaders liberales, pachanga que se verificó en el Burbank Hall, 542 S. Man St. Los boletos de admisión costaban 50 centavos de dólar, porque

“La defensa necesita fondos para cubrir la multitud de gastos que imprescindiblemente tiene que hacer, para tocar todos los resortes legales. Esperamos que todos los liberales y simpatizadores concurrirán al baile de beneficio, para contribuir al rescate de cuatro hermanos del pueblo, que sacrifican los tiranos.”

Los cuatros hermanos eran Ricardo Flores Magón, Librado Rivera, Antonio I. Villareal y Lázaro Gutiérrez de Lara. Y la recaudación solidaria, después de gastos, fue de 46.29 dólares.(46) El 17 de febrero, se llevó a efecto la famosa entrevista de James Creelman a Don Porfirio. Ahí el anciano dictador dijo:

“He esperado pacientemente porque llegue el día en que el pueblo de la República Mexicana esté preparado para escoger y cambiar sus gobernantes en cada elección, sin peligro de revoluciones armadas, sin lesionar el crédito nacional y sin interferir con el progreso del país. Creo que, finalmente, ese día ha llegado.”.(47)

Señala José María Luján: “Tan luego como el Pearson's Magazine publicó en su número correspondiente a marzo de 1908 el texto de la entrevista, ésta fue inmediatamente traducida y publicada por El Imparcial; los periódicos provincianos la reprodujeron en su totalidad y la prensa de otros países publicó los pasajes más importantes y los comentarios respectivos. Díaz era una personalidad que había brincado las fronteras.

“El Partido Anti reeleccionista sufrió un colapso; si Díaz no se presentaba como candidato, el partido había perdido su razón de ser; ‘los Reyistas’ consideraron que la retirada de Díaz era su mejor oportunidad y los ‘Científicos’ pensaron que al fin su candidato, Limantour, sería presidente de la República.”.(48)

El editor señaló: “Por un arreglo previo el señor James Creelman fue recibido en el Castillo de Chapultepec y tuvo oportunidades extraordinarias de conversar con el presidente Díaz y obtener con gran precisión el dramático e impresionante contraste entre su severo, autocrático gobierno y su alentador tributo a la idea democrática. A través del señor Creelman el presidente anuncia su irrevocable decisión de retirarse del poder y predice un pacífico futuro para México bajo instituciones libres. Es esta la historia del hombre que ha construido una nación.”.(49)

Fernando Bulnes, el 21 de junio de 1903, esto es, cinco años antes, había dicho: “La paz está en las calles, en los casinos, en los teatros, en los templos, en los caminos públicos, en los cuarteles, en las escuelas, en la diplomacia; pero no existe ya en las conciencias.”.(50)

Por su parte, los magonistas editaron un semanario Libertad y Trabajo en mayo, publicado en Los Ángeles bajo la dirección de Fernando Palomares,(51) indio mayo y veterano de Cananea. El 28 de mayo, desde la cárcel, Ricardo Flores Magón, saludó el periódico y se comprometió a redactar dos artículos por número.(52) El 8 de mayo, Juan Sarabia fue trasladado a la cárcel de Tucson, Arizona, el mismo que había sido declarado por el semanario Revolución como un mártir, ya que estuvo preso en San Juan de Ulúa.(53) Mientras tanto, un estadunidense simpatizante de los magonistas, John Murray, visitó México con un documento redactado por Ricardo Flores Magón, preso en la cárcel del condado de Los Ángeles, “enfermo del pecho”, entregó una carta (escribía en un pañuelo)(54) con los planes para un levantamiento más, el documento fechado 7 de junio de 1908, fue sacado de la cárcel por María Talavera con el apoyo de Ethel y Elizabeth. Planeaban nuevos levantamiento de los 46 grupos magonistas para la noche del 25 de junio.(55) Ahí le dice:

“…Hoy 7 contesto, querido hermanito, la tuya de 5 del actual, diciéndote que si tú estás ansioso porque se señale la fecha del levantamiento, Librado [Rivera] y yo estamos desesperados, porque tememos que de un momento a otro desbarate los grupos el despotismo.”. (56)

Fernando Palomares, volvió a México para levantar a los clubes de Sonora y Sinaloa. Conocedor de la colonia de Mayocoba, Los Mochis y tener contactos con las comunidades Mayo y Yaqui. Asimismo, Juan Olivares, veterano de Río Blanco, debería ir a Veracruz a preparar la rebelión. Pero la noche del 23 de junio, el gobierno se apresuró a desactivar el levantamiento de los grupos magonistas; asaltaron la casa de Prisciliano Silva en El Paso, pero logró escapar junto con Práxedis Guerrero y Enrique Flores Magón. Ahí, la policía incautó 83 rifles, 50 revólveres y 100 cartuchos de dinamita, así como cartuchos, documentos, cartas, entre otras cosas.

El 24 de junio siguieron las detenciones. Práxidis señaló: “En 1908 las tropas de la tiranía no vencieron en ninguna parte. La traición aplazó el triunfo de la revolución, fue todo”.

Los levantamientos y el atentado

El levantamiento en Palomas fue el 1º de julio por el grupo encabezado por Práxedis Guerrero, Francisco Manrique, Manuel Banda, José Inés Salazar, Francisco Aguilar y Germán López, entre otros. Atravesaron Columbus, Nuevo México hasta Las Palomas, pero alertados los militares porfiristas por policías estadunidenses repelieron el ataque magonista al cuartel custodiado por 45 soldados.

Según Ethel Duffy Turner, Palomares llegó a la ciudad de México y, cuando Porfirio Díaz salió al balcón a dar el grito de la noche del 15 de septiembre, le disparó, pero el dictador salió ileso. Alguien los golpeó y derribo, pero entre la confusión una mujer lo cubrió y logró escaparse.(57)

Mientras tanto, Francisco I. Madero se deslindó de los levantamientos magonistas. Por su parte, los estadunidenses que apoyaban la causa magonistas y pedían la libertad de los presos, escribían cartas, hacían campañas en territorio estadunidense. Y, John Kennet Turner preparaba su viaje a Yucatán para, luego escribir, su famoso libro (México Bárbaro), lo acompañaría otro magonista, Lázaro Gutiérrez de Lara, quien sería su guía y traductor. Partieron en estricto secreto a fines de julio y, en El Paso, Texas, tomaron el tren de primera clase hasta la ciudad de México. Esta vez, don Porfirio no lo vio ni lo oyó.

En agosto de ese año, tanto Ricardo Flores Magón, Antonio I. Villareal y Librado ribera fueron trasladados a una cárcel de Arizona en espera de ser procesados. Sus amigos, Murray, Elizabeth y Ethel viajraron a Arizona para seguir en la defensa de los presos políticos magonistas.

John Kennet Turner regresó de México, tras penetrar en el más hondo sufrimiento de los esclavos de Yucatán y conocer la realidad de muchos mexicanos bajo la “paz porfiriana”. Narró su esposa, Ethel Duffy, que “Los primeros artículos relativos a la esclavitud, que tanto conmovieron al público norteamericano fueron escritos en la cabaña de tejamanil café de Tucson” (Arizona). Por su parte, Elizabeth logró sacar –bajo fianza de unos mil dólares– de la cárcel a Manuel Sarabia, que ya estaba enfermo de tuberculosis. Pero los enemigos del magonismo, en diciembre, lograron destruir el taller donde se publicaban los periódicos The Border y El Defensor del Pueblo. Los golpes contra la causa de los revolucionarios mexicanos, seguían cayendo sin piedad.

Año de 1909

Inició con el juicio contra Ricardo Flores Magón, Antonio I. Villareal y Librado Rivera. Dice Ethel: “A pesar del hecho de que la fiscalía no logró probar que hombres armados habían cruzado la frontera hacia México, se llegó a un fallo condenatorio. Los tres acusados fueron sentenciados a un año y medio de reclusión y a cien dólares la multa a cada uno. En verdad, se llegó a la condena son que tuvieran la menor posibilidad de defenderse.”.(58)

El movimiento de 1908 –escribió años más tarde Librado Rivera– estuvo en efecto ya mejor preparado que el de 1906. El terror fue llevado al más cruel extremo de todas las tiranías persiguiendo aquí y en los Estados Unidos a todos los compatriotas y a los simples suscriptores de Regeneración ... Esta vez los grupos revolucionarios eran algo más de cuarenta en toda la República, aunque los bien armados no llegaban a treinta ... El gobierno de México sabía que nosotros estabamos en comunicación con los revolucionarios y recomendó al Cónsul de Los Angeles que ejerciera estricta vigilancia sobre nosotros hasta que este esbirro llegó al fin a pescar el hilo de nuestra comunicación ... y mandó copias a Washington y al gobierno de México. Pero la revolución se llevó a cabo a pesar de todas estas denuncias, aunque precipitando el levantamiento. (59)

En México, Porfirio Díaz y su gobierno preparaban, con bombo y platillos, el Centenario de la Independencia, pero la llama de la Revolución estaba encendida, faltaba que, los seguidores de don Francisco I. Madero, soplaran con fuerza, aquel 20 de noviembre de 1910 en punto de las 6 de la tarde.

El periódico Regeneración, el Partido Liberal Mexicano y los magonistas, habían contribuido a desgatar a la dictadura, organizar grupos por todo el país y, denunciar implacablemente al porfirato en el exterior.

Como señala una historiadora: “Regeneración transitó de un reformismo a un anarquismo. Se publicaron en total 381 números, divididos en cuatro épocas: la primera comprendió de 1900 a 1901 y tuvo 57 números; la segunda, de 1904 a 1905, con 49 números; la tercera, sólo 13 números en 1906, y, finalmente, la cuarta estuvo constituida por 262 números en el periodo 1910-1918.”.(60)

Cuarta Parte. 1910 La revolución Maderista

El torrente se va a desbordar

De 1900 a 1910 fueron años de luchas obreras por sus reivindicaciones sociales; años de preparación, organización y empuje ante las dificultades que imponía la dictadura de Díaz y, las injusticias del sistema económico imperante. Las empresas, en su mayoría extranjeras, imponían un capitalismo salvaje, sin derechos laborales, sin prestaciones, con extenuantes jornadas de trabajo. La dictadura de Díaz impulsó un modelo económico basado en la inversión extranjera, pero sin que se respetaran los derechos laborales, por lo que, los obreros se organizaban como podían para defenderse. Las estadísticas informan que estallaron 250 movimientos de huelgas en los años transcurridos entre 1876 y 1911. Quizá puedan parecer al lector pocas huelgas, pero se debe tomar en cuenta que el Código Penal en tiempos de Don Porfirio, establecían multas de 25 a 500 pesos y arrestos de 8 a 90 días a los huelguistas que buscaban subir los salarios.(61) Aún así, muchos trabajadores desafiaron a la dictadura.

Tras los sucesos de 1906, el gobierno porfiriano solicitó un informe confidencial y, el autor, Rafael Zayas, decía:

“La experiencia acumulada en la historia nos señala que, cuando nadie mira por el pueblo, el pueblo mira por si mismo, y cuando el pueblo mira por sí mismo no es río que corre por su cauce natural, sino torrente que se desborda.”(62)

El torrente se empezó a desbordar con las huelgas de Cananea y Río Blanco, así como los levantamientos magonistas que ya hemos mencionado.

El Maderismo

Desde 1908, Francisco I. Madero lanzó una campaña político-electoral con motivo de las elecciones presidenciales. El 15 de septiembre del mismo año, surgió el primer Club Antirreeleccionista, en cuyas filas militaron personajes célebres como Filomeno Mata y Emilio Vázquez Gómez, cuyos objetivos eran: Derrocar a la dictadura y devolver la Soberanía al pueblo y, Sufragio Efectivo, No Reelección. (63) Editaron un folleto intitulado “La reelección indefinida” y publicado en los diarios Diario del Hogar, El Tiempo y El Globo.

Madero con poco más de 43 años a cuestas, publicó su libro La Sucesión Presidencial de 1910, (64) que sería un detonador de la lucha política. En sus conclusiones señaló:

“9ª. El que mejor interpreta las tendencias actuales de la nación es el que proponemos, el Partido Antirreleccionista con sus dos principios fundamentales:

Libertad de Sufragio

No reelección.

11ª. Cuando el Partido Antirreleccionista esté vigorosamente organizado, será muy conveniente que procure una transición con el general Díaz para fusionar las candidaturas, de modo que el general Díaz siguiera de presidente, pero el vicepresidente y parte de las cámaras y de los gobernadores de los estados serían del Partido Antirreleccionista (…)”.(65)

Como se podrá observar, en éstas fechas, aún Madero no se proponía una revolución violenta contra la dictadura, sino una “transición” política, que en forma concreta peleara la vicepresidencia, más que la presidencia, donde Díaz seguiría mandando.

El 22 de mayo de 1909 surgió el Centro Antirreeleccionista de México (66) y, el 15 de abril de 1910, nació el Partido Nacional Antirreeleccionista en una asamblea celebrada en el teatro Tívoli del Eliseo, donde se eligió a Francisco I. Madero como el candidato presidencial y a Emilio Vázquez Gómez para la vicepresidencia, bajo los siguientes lineamientos: Restablecimiento de la Constitución, reforma con prescripción de la reelección; leyes para mejorar las condiciones de los trabajadores y para combatir los monopolios, el alcoholismo y los juegos prohibidos; el mejoramiento de la instrucción pública; establecer sistemas de irrigación e instituciones de crédito para beneficio de la agricultura, la industria y el comercio; reforma de ley electoral para garantizar el sufragio efectivo; establecimiento de la autonomía de los municipios, derogando las jefaturas políticas, e incremento de las buenas relaciones con los países extranjeros, especialmente con los latinoamericanos. (67)

Encuentro entre Díaz y Madero

Madero asistió a una nueva cita con el general Díaz, el sábado 16 de abril. Dehesa lo acompañó hasta la casa del general, los presentó y se retiró, de modo que no se conoce ninguna otra versión del encuentro más que lo dicho por el propio Madero. Según éste, en carta a su madre, doña Mercedes, dos días después de la entrevista, el dictador estaba ya muy lejos de aquella figura imponente de años atrás: “La impresión que me causó … es que está verdaderamente decrépito, que tiene muy poca vitalidad”. La descripción que hace Madero de Díaz es sorprendente y da la impresión de que el viejo lobo de mar estaba jugando con su presa,  haciéndole creer que era ya un hombre senil que se contradecía con facilidad: “… acostumbrado a que todo lo que él dice sea aprobado servilmente por los que lo rodean, no vacila en contradecirse de un momento a otro, y, sobre todo, parece que tiene la monomanía de hablar de sus guerras. A mí me causó la impresión de estar tratando con un niño o con un ranchero ignorante y desconfiado”.

Existe una fotografía donde aparece Madero depositando su voto en 1910 antes de ser aprehendido. (68) También aparece en la foto Gildardo Magaña, quien después, sería el sucesor de Emiliano Zapata y gobernador de su estado natal, Michoacán. En abril de 1910, el general Díaz rayaba en los 80 años y más de 30 en el poder. Parecían las cosas tranquilas para la larga dictadura y, además, se preparaba para conmemorar el Centenario de la Independencia, con bombo y platillo. Grandes fiestas, muchos invitados, derroche de dinero, pero… el pueblo excluido y hambriento de Tierra y Libertad.

Por su parte, Ricardo Flores Magón saldría libre de la prisión estadunidense y le escribió una carta a su hermano Jesús:

“Mi muy querido hermano:

Como habrás visto en la prensa, estoy libre. En la estación de esta ciudad tan hermosa, fuimos recibidos por una multitud gozosa de vernos libres, formada de mexicanos y americanos. Cuatro días después, más de mil quinientos mexicanos nos recibieron en el Italian Hall, donde hubo discursos de bienvenida y ovaciones estruendosas, como las que hubo en la estación a nuestra llegada. Después de la recepción de los mexicanos, las uniones de trabajadores, el Partido Socialista y los mexicanos nos hicieron una recepción en el Labor Temple que estaba ocupado por más de tres mil simpatizadores de la causa de los mexicanos, la mayor parte de ellos americanos. Se pronunciaron discursos llenos de entusiasmo y de verdad y se levantó una subscripción durante el mitin para publicar Regeneración, produciendo esa subscripción la suma de cuatrocientos veinte pesos.”.(69)

Como se aprecia en la carta, el apoyo social a los magonistas entre mexicanos y estadunidenses era muy importante. Los diarios The Los Angeles Herald y Los Angeles Daily Record, “… publicaron interesantes y simpáticos artículos sobre todas esas demostraciones hechas a nuestro favor. Estamos, pues, ahora en el seno de una ciudad que nos quiere y comprende la justicia que nos asiste.”, concluyó Magón a su querido hermano Jesús.

Libre Ricardo Flores Magón se aprestó a reeditar el periódico Regeneración, faltando escasos meses para el estallido de la Revolución Maderista. En tanto que en otra carta, él, Librado Rivera y Antonio I. Villareal, hacen un interesante recuento de las luchas sociales y estudiantiles en México, veamos:

“Estimado camarada:

Recibimos con retraso su carta del 24 de agosto. Respecto a su solicitud de información acerca de la Universidad Nacional de México, de la que el profesor Ido Wheeler será padrino, podemos informarle que tal honor sería equiparable a una oferta similar proveniente de la Universidad Imperial de San Petersburgo, en Rusia. En términos educativos, si dejamos a un lado el civismo y la economía política, la institución seguramente tendrá los más elevados niveles en los distintos departamentos científicos. Sin embargo, en cualquier otro aspecto significará un avance con respecto a Rusia y su medievalismo tardío, al poner al día y ser científica en sus métodos para esclavizar la mente. Como en cualquier otra institución educativa de México, tanto en los estados como en el Distrito Federal, es estudiante estará sujeto a leyes y reglamentos férreos como los que se aplican en la actualidad.

“Al estudiante se le prohíbe estrictamente participar en política de cualquier forma o tendencia, so pena de castigos severos, incluyendo expulsiones masivas. Tampoco puede organizar ni participar en clubes políticos. No debe escribir en ninguna publicación opositora. Veamos algunos ejemplo ocurridos tanto en el pasado, como recientemente: En 1902, unos 125 estudiantes fueron encarcelados y, más tarde, expulsados de la ciudad de México, por el crimen de haber protestado contra una reelección de Porfirio Díaz. En 1903, en Monterrey, la capital del estado de Nuevo León, los ciudadanos osaron organizar una marcha pacífica y desarmada en contra de la reelección de Bernardo reyes como gobernador del estado. Los soldados masacraron a los manifestantes en masa. Los estudiantes de la escuela de leyes y del colegio civil fueron detenidos colectivamente y acusados de haber organizado la manifestación. Algunos fueron encarcelados por más de un año, y todos los estudiantes fueron expulsados.

“En 1906, en Saltillo, estado de Coahuila, todos los estudiantes de las escuelas estatales por haber expresado su opinión en el sentido de oponerse a la reelección del gobernador Miguel Cárdenas.

“En ese mismo año, en las instituciones de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre, todos los estudiantes fueron expulsados por el crimen de haberse opuesto a la reelección del gobernador Emilio Pimentel. Durante la reciente campaña presidencial, varios estudiantes fueron expulsados de Guanajuato; y, en Guadalajara y Puebla, hubo expulsiones al por mayor. En esta última ciudad, la policía atacó una manifestación pacífica de estudiantes y ciudadanos, con una brutalidad sin precedentes, y muchos estudiantes fueron asesinados ahí mismo, todo esto como consecuencia de estar a favor de la candidatura de Francisco Madero, el candidato rival a quien Díaz había encarcelado a último momento para poder reelegirse ‘unánimemente’.” (70)

La información vertida por los magonistas no era exagerada, ya que la represión desatada por la dictadura a fin de imponerse fue constante, al grado que al candidato opositor, Don Francisco I. Madero, lo encarcelaron.

Inicia la Revolución Maderista

Luego de huir de su confinamiento en una cárcel de San Luis Potosí, Francisco I. Madero llegó a Estados Unidos de América y, desde ahí, proclamó el Plan de San Luis Potosí, mediante el cual convocó a todos los mexicanos a tomar las armas en contra del gobierno del general Porfirio Díaz, a partir de las 6 de la tarde del domingo 20 de noviembre de 1910. Madero llamó a la Revolución Mexicana.

Recordemos, brevemente lo que Don Francisco I. Madero escribió en Plan de San Luis Potosí de 1910:

“CONCIUDADANOS:

“Si os convoco para que toméis las armas y derroquéis al Gobierno del general Díaz, no es solamente por el atentado que cometió durante las últimas elecciones, sino para salvar a la Patria del porvenir sombrío que le espera continuando bajo su dictadura y bajo el gobierno de la nefasta oligarquía científica, que sin escrúpulo y a gran prisa están absorbiendo y dilapidando los recursos nacionales, y si permitimos que continúe en el poder, en un plazo muy breve habrán completado su obra: habrá llevado al pueblo a la ignominia y lo habrá envilecido; le habrán chupado todas sus riquezas y dejado en la más absoluta miseria; habrán causado la bancarrota de nuestra Patria, que débil, empobrecida y maniatada se encontrará inerme para defender sus fronteras, su honor y sus instituciones.

“Por lo que a mí respecta, tengo la conciencia tranquila y nadie podrá acusarme de promover la revolución por miras personales, pues está en la conciencia nacional que hice todo lo posible para llegar a un arreglo pacífico y estuve dispuesto hasta a renunciar mi candidatura siempre que el general Díaz hubiese permitido a la Nación designar aunque fuese al Vicepresidente de la República; pero, dominado por incomprensible orgullo y por inaudita soberbia, desoyó la voz de la Patria y prefirió precipitarla en una revolución antes de ceder un ápice, antes de devolver al pueblo un átomo de sus derechos, antes de cumplir, aunque fuese en las postrimerías de su vida, parte de las promesas que hizo en la Noria y Tuxtepec.

“Él mismo justificó la presente revolución cuando dijo: ‘Que ningún ciudadano se imponga y perpetúe en el ejercicio del poder y ésta será la última revolución.’.

“Si en el ánimo del general Díaz hubiesen pesado más los intereses de la Patria que los sórdidos intereses de él y de sus consejeros, hubiera evitado esta revolución, haciendo algunas concesiones al pueblo; pero ya que no lo hizo... ¡tanto mejor!, el cambio será más rápido y más radical, pues el pueblo mexicano, en vez de lamentarse como un cobarde, aceptará como un valiente el reto, ya que el general Díaz pretende apoyarse en la fuerza bruta para imponerle un yugo ignominioso, el pueblo recurrirá a esa misma fuerza para sacudirse ese yugo, para arrojar a ese hombre funesto del poder y para reconquistar su libertad.

“Conciudadanos: No vaciléis pues un momento: tomad las armas, arrojad del poder a los usurpadores, recobrad vuestros derechos de hombres libres y recordad que nuestros antepasados nos legaron una herencia de gloria que no podemos mancillar. Sed como ellos fueron: invencibles en la guerra, magnánimos en la victoria.

20 de noviembre de 1910… 6 de la tarde: ¡Vámonos a la Revolución!

Llegó el día anunciado por Don Francisco I. Madero mediante el “Plan de San Luís” de iniciar la Revolución Mexicana. “En el documento señaló el domingo 20 de noviembre de 1910 para dar inicio a la lucha armada, el manifiesto debía circular con discreción hasta pocos días antes de esta fecha. Desde San Antonio se enviaron a México copias del plan, algún dinero, municiones y pertrechos.”. (71)

El Plan de San Luís proponía, entre otras, las siguientes medidas:

1o.- Declarar nulas las elecciones.

2o.- Desconocer al gobierno del General Díaz, así como a todas las autoridades.

4o.- Además de la Constitución y Leyes vigentes, declarar ley suprema de la República el principio de No-Reelección del Presidente y Vice-Presidente de la República, Gobernadores de los Estados y Presidentes Municipales, mientras se hagan las reformas constitucionales respectivas.

5o.- Madero se asume con el carácter de Presidente Provisional de los Estados Unidos Mexicanos.

6o.- El Presidente Provisional antes de entregar el poder, dará cuenta al Congreso de la Unión del uso que haya hecho de las facultades que le confiere el presente plan.

7o.- El día 20 del mes de Noviembre, de las seis de la tarde en adelante, todos los ciudadanos de la República tomarán las armas para arrojar del poder a las autoridades que actualmente la gobiernan.

8o.- Cuando las autoridades presenten resistencia armada, se obligará por la fuerza de las armas a respetar la voluntad popular.

9o.- Las autoridades que opongan resistencia a la realización de este plan, serán reducidos a prisión para que se les juzgue por los tribunales de la República cuando la revolución haya terminado. Una de las primeras medidas del gobierno provisional será poner en libertad a todos los presos políticos.

10o.- El nombramiento de Gobernador Provisional de cada Estado que haya sido ocupado por las fuerzas de la revolución, será hecho por el Presidente Provisional.

11o.- Las nuevas autoridades dispondrán de todos los fondos que se encuentren en las oficinas públicas, para los gastos ordinarios de la administración y para los gastos de la guerra, llevando las cuentas con toda escrupulosidad.

Y, el Transitorio:

A.- Los jefes de fuerzas voluntarias tomarán el grado que corresponda al número de fuerzas a su mando.

B.- Todos los jefes, tanto civiles como militares, harán guardar a sus tropas la más estricta disciplina; pues ellos serán responsables ante el Gobierno Provisional de los desmanes que cometan las fuerzas a su mando, salvo que justifiquen no haberles sido posible contener a sus soldados y haber impuesto a los culpables el castigo merecido.

C.- Si las fuerzas y las autoridades que sostienen al General Díaz fusilan a los prisioneros de guerra, no por eso y como represalia se hará lo mismo con los de ellos que caigan en poder nuestro; pero en cambio, serán fusiladas dentro de las veinticuatro horas y después de un juicio sumario, las autoridades civiles o militares al servicio del General Díaz, que una vez estallada la revolución hayan ordenado, dispuesto en cualquier forma, transmitido la orden o fusilado a alguno de nuestros soldados.

D.- Como es requisito indispensable en las leyes de la guerra que las tropas beligerantes lleven algún uniforme o distintivo y como sería difícil uniformar a las numerosas fuerzas del pueblo que van a tomar parte en la contienda, se adoptará como distintivo de todas las fuerzas libertadoras, ya sean voluntarias o militares, un listón tricolor, en el tocado, o en el brazo.

Y, concluía: “Conciudadanos: No vaciléis pues un momento: tomad las armas, arrojad del poder a los usurpadores, recobrad vuestros derechos de hombres libres y recordad que nuestros antepasados nos legaron una herencia de gloria que no podemos mancillar. Sed como ellos fueron: invencibles en la guerra, magnánimos en la victoria.”. Bajo éste Plan de San Luís, el 20 de noviembre de 1910, inició, hace 100 años la Revolución Mexicana.

Primeros mártires

En la Ciudad de México, a mediados de noviembre se descubrió el plan, el 17 de noviembre la prensa de la capital informó del complot en contra del gobierno. Ya para entonces, cientos de sospechosos habían sido arrestados para contestar al cargo de sedición. Debido a estos acontecimientos, Aquiles Serdán, que esperaba impacientemente el 20 de noviembre, resolvió comenzar la lucha armada con anticipación. (72) Serdán murió y sus familiares fueron apresados, el 18 de noviembre de 1910.

El 19 de noviembre, Madero, salió de San Antonio, Texas, con destino a Ciudad Porfirio Díaz, hoy Piedras Negras. Cruzó con éxito la frontera, pero se encontró con la sorpresa de que el pequeño ejército que esperaba no estaba en el lugar, y que las armas y las municiones que había pagado no habían sido entregadas. Descorazonado, sin haber disparado una sola arma, Madero regresó sobre sus propios pasos, a su juicio la revolución, que nunca había deseado, era un fracaso. (73) Pero la Revolución había comenzado.

Los Magonistas a la Revolución

Por su parte, los magonistas llamaron a luchar en la Revolución que iniciaba, pero siempre, demarcándose de los maderistas, como lo podemos constatar en la siguiente carta:

“Los Ángeles, California, diciembre 1 de 1910

Sr. Manuel Leal Escamilla Brownsville, Texas

Estimado compañero:

Estoy al corriente de la torpe persecución de que fue usted, objeto. No importa, adelante. Recibí su apreciable de 22 del pasado. [Francisco I.] Madero se valió de engaño para embaucar a muchos liberales. Les hizo creer por medio de sus agentes que estábamos de acuerdo con él. Algunos otros no necesitaron ser engañados, sino que deslumbrados por la riqueza del flamante candidato, se fueron con él; pero los leales liberales, los que no luchan sino por el beneficio de la clase proletaria, esos permanecieron fieles al partido.

Quisimos tomar parte en la lucha de Madero de hace unos cuantos días; pero no duró casi nada esa lucha, no hubo tiempo para que el Partido Liberal entrase en acción. Íbamos a entrar los liberales por nuestra cuenta, no a sostener a Madero.

Le acompaño cupones para que diga a sus amigos que los firmen. Es preciso que el Partido se reorganice rápidamente y espero que usted, ayudará en los trabajos de reorganización, comprometiendo a todas las personas que conozca para que se inscriban como miembros del partido.

Espero sus letras.

Lo aprecia su amigo y compañero de la Revolución.

Ricardo Flores Magón.”.(74)

En septiembre de 1910, Regeneración de nuevamente circuló, según los previsto por Ricardo. Otro importante magonista, Práxedis Guerrero, publicó un texto intitulado El objeto de la revolución:

“¿Por qué, si quieres la libertad, no matas al tirano y evitas de ese modo los horrores de una gran contienda fratricida? ¿Por qué no asesinas al déspota que oprime al pueblo y ha puesto precio a tú cabeza? – me han preguntado varias voces–. Porque no soy enemigo del tirano, he contestado; porque si matara al hombre, dejaría en pie a la tiranía. Y a ésta es la que yo combato; porque si me lanzara ciegamente a él, haría lo que el perro cuando muerde la piedra inconsciente que le ha herido, sin adivinar ni comprender el impulso de donde viene. (…)

“La revolución es el sacudimiento brusco de la tendencia humana hacia el mejoramiento, cuando una parte más o menos numerosa de la humanidad es sometida por la violencia a un estado incompatible con sus necesidades y aspiraciones. (…) La revolución es un hecho plenamente consciente, no el espasmo de una bestialidad primitiva. No hay inconsecuencia entre la idea que guía y la acción que se impone.” (75)

Así, el magonismo se lanzaba a su tercera insurrección, pero en esta ocasión al lado de los maderistas, pero guardando una sana distancia. Por su lado, Práxedis decidió combatir sin el consentimiento de la Junta Organizadora del PLM, que lo intentó disuadir argumentando que era necesario contar con su trabajo en la preparación de Regeneración, pero él ya había tomado su camino. Así, los miembros del PLM dispersos en la frontera y por todo el país entraron en acción.

De acuerdo al historiador James D. Cockroft, en diciembre de 1910, el general maderista Pascual Orozco mandó a los Estados Unidos un enviado a “solicitar elementos de combate de Ricardo Flores Magón”. Unas semanas más tarde, los rebeldes del PLM dirigidos por Práxedis Guerrero tomaron Casas Grandes, Chihuahua, e inmediatamente se desplazaron para tomar los pueblos cercanos. (76)

En menos de tres semanas, después de haber pasado al lado mexicano, el 30 de diciembre en Janos, Chihuahua, el pequeño grupo de combatientes del PLM bajo el mando de Práxedis sostuvo una batalla y capturó el pueblo sin perder un solo hombre. De acuerdo al relato de Ethel Duffy Turner, Práxedis subió al techo de las barracas para hacer un reconocimiento, ya que había rumores de que los federales se acercaban, pero trágicamente uno de sus propios hombres le disparó creyendo que era un espía y lo mató instantáneamente. (77) Práxedis G. Guerrero tenía entonces veintiocho años de edad.

Poco antes de morir en la Penitenciaría Federal en Leavenworth, Kansas, Ricardo Flores Magón escribió una carta a Nicolás T. Bernal, a propósito del interés de éste por publicar un libro que compilara los principales escritos de Práxedis, en la cual el presidente del PLM recuerda a su amigo y compañero de lucha:

“Vida corta pero fecundísima, fue la suya, y su muerte fue una pérdida real para la causa de la emancipación humana. Si no hubiera muerto, quizás ya no habría cadenas; si no hubiera muerto, quizás el hombre habría dejado de explotar y de oprimir al hombre; ¿quién puede saberlo? Porque su obra de emancipación comprendía al oprimido de todo el mundo, convencido como estaba de que el mal no era exclusivamente mexicano, sino mundial, y de que la humanidad sufre en la vasta extensión del planeta, dondequiera que haya alguien que diga ¡esto es mío! Dondequiera que haya alguien que grite: ¡obedece!”. (78)

NOTAS.-

1.- Director de la EEDUT-SUEUM.

2.- Archivo de la Defensa Nacional (ADN), Exp. XI/481.4/9736, en: REINA, Leticia, Las Rebeliones campesinas en México (1819-1906), México, Siglo XXI, América Nuestra, p- 64-65 y 71.

3.- HART, John M., El Anarquismo y la clase obrera mexicana 1860-1931, México, Siglo XXI, 1980, p. 46-57.

4.- CUEVA, Mario de la, Derecho Mexicano del Trabajo, México, Porrúa, 1938.

5.- TEITELBAUM, Vanesa y GUTIÉRREZ, Florencia, Sociedades de artesanos y poder público. Ciudad de México, segunda mitad del siglo XIX, México, Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México, núm. 36, julio-diciembre de 2008, Instituto de Investigaciones Históricas-UNAM, ed. electrónica.

6.- ILLADES, Carlos, Las otras ideas. El primer socialismo en México, México, ERA-UAM, 2008, p. 207-208.

7.- RAMÍREZ, Ignacio (discurso), El jornalero es esclavo del capital, en: GUERRERO León, Florencio, “Historia de México. ensayos, documentos y testimonios”, México, p. 155-1557.

8.- CEHSMO, El Congreso Obrero de 1876. Antología, México, Centro de Estudios Históricos del Movimiento Obrero, 1980; VILLASEÑOR, José, El Gran Círculo de Obreros de México, México, Historia Obrera núm. 4, ,CEHSMO, marzo de 1975; VALADÉS, José C., Sobre los Orígenes del Movimiento Obrero en México, CESHMO, 1979;

9.- CESHMO, El Congreso…, Op. Cit., Gran Círculo de Obreros de México (Se anuncia la primera reunión preparatoria del Congreso Obrero. Secretaría General, p. 21

10.- OBREGÓN, Arturo, Introducción, en: CESHMO, El Congreso…”, Op. Cit., p. 9.

11.- MARX, Carlos y ENGELS, Federico, (traduc. de Wenceslao Roces), La Internacional. Documentos, artículos y cartas, México, FCE.

12.- CESHMO, Acta Constitutiva de la Gran Confederación de las Asociaciones de Trabajadores de los Estados Unidos Mexicanos, Sección Oficial de El Socialista, año VII, núm., 194, 18 de septiembre de 1876, p. 2, cols., 2, 3, Op. Cit., p. 220-222.

13.- CESHMO, Anónimo. La Mujer en el Movimiento Obrero, Correo del Exterior, El Socialista, año VII, núm., 196, 2 de octubre de 1876, p. 2, cols., 4, 5, Op. Cit., p. 227-229.

14.- OLVERA, Soledad, Cronología del Movimiento Obrero 1826-1938, México, STPS, 1988; JIMÉNEZ Lescas, Raúl, Cronología del Movimiento Obrero, folleto 11, Morelia, Eedut-SUEUM, 2009.

15.- Sin embargo, durante este período se advirtió una reactivación del sector industrial; situación que propició el establecimiento de la fábrica textil Hércules, del consorcio industrial Casa Rubio, y de las fábricas San Antonio y La Purísima, además de 9 obrajes y 671 trapiches. A esta favorable dinámica contribuyó también la industria tabacalera. Fuente: Enciclopedia de los Municipios de México, Querétaro, 2010.

16.- La Convención Radical, 22 de mayo de 1887, en: VILLALOBOS Calderón, Liborio (comp.), “La Convención Radical Obrera. La antología”, México, Centro de Estudios Históricos del Movimiento Obrero Mexicano, 1978, p. 44.

17.- FRÍAS, Heriberto, prólogo y notas de James W. Brown, Tomóchic, México, Porrúa, “Sepan cuantos…”, núm. 92, p. 145-149.

18.- AURRECOECHEA, Juan Manuel, Tomóchic. Un Episodio del Porfiriato. Tomo 13, Colección México Historia de un Pueblo, SEP/ Ed.l Nueva Imagen, 1981.

19.- ILLADES Aguia, Lilian (Guillermo Ibarra Escobar y Ana Luz Ruelas, compiladores), Tomóchic en el Centenario de su Rebelión, Sinaloa, Contribuciones a la Historia del Noroccidente Mexicano. Memoria del VIII Congreso Nacional de Historia Regional, Universidad Autónoma de Sinaloa, Escuela de Historia; REINA, Leticia, Las Rebeliones campesinas en México (1819-1906), México, Siglo XXI, América Nuestra.

20.- Regeneración. “Periódico Jurídico Independiente”, año 1, 1ª época, t. I, núm. 1, 7 de agosto de 1900, México, 16 p. (Archivo Electrónico Magón).

21.- INEHRM, Manifiesto. El Club “Ponciano Arriaga”. Centro Director de la Confederación de Clubes Liberales de la República, á la Nación…, Colección, caja 11, exp. 7, fs. 13 bis.

22.- AGN. Gobernación. “Revoltosos Magonistas”, caja 4, exp. 2, fs. 1-6.

23.- ENRÍQUEZ Licón, Dora Elvia (ponencia), Cananea 1906: entre el cielo y la tierra, Hermosillo, Unison, en: “Memoria del Simposio de Historia y Antropología de Sonora. Revuelta, Rebelión y Movimientos Sociales”, CD, 2007.

24.- CALDERÓN Baca, Esteban, Juicio sobre la guerra del Yaqui y génesis de la huelga de Cananea, México, STPS, 1975, p. 32; TAYLOR Hansen, Lawrence Douglas, El papel del Partido Liberal Mexicano en la agitación laboral en Sonora, 1906-1912, en: “Memoria del XXII Simposio de Historia y Antropología de Sonora”, Hermosillo, Unison, 1997, p. 192.

25.- ENRÍQUEZ Licón, Dora Elvia (ponencia), Cananea 1906: entre el cielo y la tierra, Hermosillo, Unison, en: “Memoria del Simposio de Historia y Antropología de Sonora. Revuelta, Rebelión y Movimientos Sociales”, CD, 2007; ALMADA, Francisco R., Diccionario de Historia, Geografía y Biografía Sonorenses, Hermosillo, Instituto Sonorense de Cultura, 3ª edic., 1990, p.122-123.

26.- Ibíd.

27.- GRACIDA, Juan José, El ferrocarril en el desarrollo minero de Cananea durante el porfiriato, en: “Memoria del XVI Simposio de Historia y Antropología de Sonora”, Hermosillo, Unison, 1993, p. 366.

28.- Calderón Baca, Esteban, Juicio sobre la guerra del Yaqui y génesis de la huelga de Cananea, México, STPS, 1975, p. 57.

29.- Ibíd., p. 124.

30.- DUFFY Turner, Ethel, Ricardo Flores Magón y el Partido Liberal Mexicano, México, CNE del CEN PRI, 1984, p. 101.

31.- AGN. Gobernación. “Revoltosos Magonistas”, caja 4, exp. 2, fs. 1-6.

32.- DUFFY Turner, Ethel, Ricardo… Op. Cit., p. 97.

33.- AGN. “Revoltosos Magonistas”… Op. Cit.

34.- Ibíd.

35.- Ibíd.

36.- CHASSEN, Francie R., Los Precursores de la Revolución en Oaxaca, en: MARTÍNEZ Vásquez, Víctor Raúl (coordinador), “La Revolución en Oaxaca (1900-1930)”, México, Conaculta, 1993, p. 90.

37.- COCKCROFT, James D., Precursores…, Op. Cit., p. 118.

38.- DUFFY Turner, Ethel, Ricardo… Op. Cit., p.

39.- CHASSEN, Francie R., Los…, Op. Cit., p. 90.

40.- AGN. “Revoltosos Magonsitas”… Op. Cit.

41.- Revolución, n. 2, 8 de junio de 1907.

42.- GUERRERO, Práxides, Artículos en Revolución y Punto Rojo, tomado de “Regeneración 1900-1918”, México, Era, 1981, p. 193, 198, 199.

43.- CRUZ Mejía, Corrido a Ricardo Flores Magón, Casa de la Música Mexicana, Expedientes Digitales del INERH.

44.- Manifiesto al pueblo americano, Revolución. Semanario Liberal, año 1, núm. 28, Los Ángeles, Cal., enero 18 de 1908, 1ª columna, en: http://www.archivomagon.net/Periodico/Revolucion/PDF/rev_n28.pdf (se respeta la escritura original).

45.- Ibid., p. 2, 4a columna.

46.- Para la Defensa… Revolución. Semanario Liberal, año 1, núm. 29, Los Ángeles, Cal., marzo 1 de 1908, 3ª columna, en: http://www.archivomagon.net/Periodico/Revolucion/PDF/rev_n29.pdf

47.- CREELMAN, James, President Diaz, Hero of The Americas, Pearson’s Magazine, vol. XIX, march, 1908, No. 3, en: Entrevista Díaz-Creelman, prólogo de José María Luján; traducción de Mario Julio del Campo, México, UNAM, 1963 (Cuadernos del Instituto de Historia, serie documental, núm. 2).

48.- Ibíd. Prólogo.

49.- Ibíd. Editor.

50.- Ibíd. Prólogo.

51.- HERNÁNDEZ Padilla, Salvador, El Magonismo: Historia de una pasión libertaria 1900-1922, México, Ed. Era, 1984, p. 193-194.

52.- MAGÓN Flores, Ricardo, Señor Antonio de P. Araujo…, Cárcel del condado de Los Ángeles, California, mayo 28, 1908, en: http://www.archivomagon.net/ObrasCompletas/Correspondencia/Cor262.html

53.- El Mártir Juan Saravia, Revolución. Semanario Liberal, año 1, núm. 27, Los Ángeles, Cal., diciembre 28 de 1907, 3ª y 4ª columnas, en: http://www.archivomagon.net/Periodico/Revolucion/PDF/rev_n27.pdf

54.- Así lo dice en una carta a “María de mi corazón”… FLORES Magón, Ricardo, [A María Brousse de Talavera], [Los Ángeles, California,] septiembre 20 de 1908, en: “Obras Completas. Correspondencia”, http://www.archivomagon.net/ObrasCompletas/Correspondencia/Cor268.html

55.- La existencia de “más de 40 grupos” liberales-magonistas fueron señalados en la columna Páginas Negras, Revolución. Semanario Liberal, año 1, núm. 27, Los Ángeles, Cal., diciembre 28 de 1907, 5ª columna, p. 4.

56.- [Señor Enrique Flores Magón]: Los Ángeles, California, junio 7 de 1908, en: “Obras Completas. Correspondencia”, http://www.archivomagon.net/ObrasCompletas/Correspondencia/Cor264.html

57.- MALDONADO Alvarado, Benjamín, El indio y lo indio en el movimiento magonista, México, Ed. Antorcha, 2003.

58.- TURNER, Ethel Duffy, Ricardo…, Op. Cit., p. 176.

59.- Librado Rivera a Nicolás T. Bernal, 12 de mayo de 1924. Archivo del Instituto de Historia Social, Amsterdam, Holanda. Copias de los documentos que menciona Rivera y la carta del cónsul Antonio Lozano dirigida al Secretario de Relaciones Exteriores de México, fechada el 22 de septiembre de 1908, se encuentran en AGRE, LE-933, en: HERNÁNDEZ Padilla, Salvador, Ricardo Flores Magón, una vida en rebeldía, México, Ed. Antorcha, 2003, capítulo IV (ed. electrónica).

60.- RUIZ Ham, Emma Paula, Regeneración, algunas notas en torno a sus inicios, México, INEHRM, Archivos Digitales, en: http://www.inehrm.gob.mx/Portal/PtMain.php?pagina=exp-periodico-regeneracion-articulo

61.- GILLY, Adolfo, La Revolución Interrumpida, México, Era, 1994, p. 59-60; ILLADES, Carlos, Hacia la República del Trabajo. La Organización Artesanal en la ciudad de México, 1853-1876, México, Colmex-UAM-I, 1996, p. 154; RUIZ, Ramón Eduardo, La Revolución Mexicana y el Movimiento Obrero, 1911-1923, México, Era, 1984, p. 22; RIBERA Carbó, Anna, 2010, La Casa del Obrero Mundial. Anarcosindicalismo y revolución en México”, México, INAH, 2010, p. 29.

62.- ZAYAS Enríquez, Rafael de, Apuntes confidenciales al presidente Porfirio Díaz, México, Edit. Citlaltépec (Col. Suma Veracruz. Serie Política), 1967, p. 14, citado por: RIBERA Carbó, Anna, Op. Cit., p. 31.

63.- AGN. Archivo Particular Emilio Vázquez Gómez, caja única, exp.2, fs. 1-3.

64.- AGN. Biblioteca. MADERO, Francisco I., La Sucesión Presidencial de 1910, San Pedro, Coahuila, diciembre de 1908 (aunque en realidad empezó a circular en enero de 2009 y se acabó la edición en solo tres meses); MADERO, Francisco Ignacio, La Sucesión Presidencial, Obras Completas, IX tomos, t. II, México, Clío, 1999.

65.- MADERO, Francisco Ignacio, La Sucesión Presidencial, Obras Completas, IX tomos, t. II, México, Clío, 2000, p. 266.

66.- MADERO, Francisco Ignacio, Apuntes Políticos. 1905-1913, Obras Completas, IX tomos, t. III, México, Clío, 1999, p. 75-76.

67.- Vázquez, Mercado del, Angélica, Un misterioso encuentro (entre Porfirio Díaz y Francisco I. Madero), México, INEHRM Expedientes Digitales, 2010.

68.- INEHRM. Francisco I. Madero vota en las elecciones secundarias de México, Caja 7.3, exp. VI-88/1, núm. 8, 1910.

69.- FLORES Magón, Ricardo, Carta, Los Ángeles, California, agosto 17 de 1910, en: http://www.archivomagon.net/ObrasCompletas/Correspondencia/Cor290.html

Magonistas Libres

70.- FLORES Magón, Ricardo, Carta, Los Ángeles, Calif., a 9 de septiembre de 1910, en: http://www.archivomagon.net/ObrasCompletas/Correspondencia/Cor292.html

71.- Molina Arceo, Sandra, El Plan de San Luís Potosí. 5 de octubre de 1910, México. Tomado de: bicentenario.gob.mx

72.- Ídem.

73.- Ídem.

74.- FLORES Magón, Ricardo, Carta, en: http://www.archivomagon.net/ObrasCompletas/Correspondencia/Cor293.html

75.- GUERRERO, Praxedis G. Artículos literarios y de combate: Pensamientos, crónicas revolucionarias, etc. Grupo Cultural Ricardo Flores Magón. México, 1922. Edición facsimilar del Centro de Estudios Históricos del Movimiento Obrero Mexicano, Cuadernos Obreros núm.14, México, 1977, p. 51-53.

76.- COCKROFT, James D. Precursores intelectuales de la revolución mexicana, México, Siglo XXI, 25ª edición, 2005, p.166.

77.- TURNER, Ethel Duffy …, Op. Cit. p.219.

78.- GUERRERO, Praxedis… Op. Cit. p.13.

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