Por Melchor Benavente

Nuevamente los empresarios agrupados en el Consejo Superior de la Empresa Privada, aprovechando sus buenas relaciones con el gobierno de Daniel Ortega, han pasado a la carga, presionando para que los aumentos al salario mínimo se produzcan cada 2 años.

Reforma en los hechos

José Adán Aguerri, presidente del Cosep, declaró: "Hemos acordado negociar un acuerdo salarial para el 2014 y un acuerdo salarial que esté vigente durante dos años (2015–2016) para el resto de sectores de la economía”. (La Prensa, 9/1/2014)

De acuerdo con la vigente Ley del Salario Mínimo, cada seis meses debe reunirse la comisión tripartita (gobierno, empresarios y sindicatos) para acordar el salario mínimo. Sin embargo, a partir del año 2012, la Comisión Nacional del Salario Mínimo, acordó salarios mínimos por un año. Para cumplir con las formalidades la Ley, la comisión tripartita se volvió a reunir en agosto del 2012 pero para ratificar lo que había acordado el mes de marzo. La justificación de los empresarios ha sido la estabilidad de la moneda, y la baja inflación de menos de un digito que ha logrado sostener el gobierno sandinista

Este mismo procedimiento fue aplicado en el año 2013. Los empresarios brincan de la alegría, pero no se conforman. Han iniciado una ofensiva política para imponer la reforma a la Ley del Salario Mínimo, que ellos, en colaboración con los sindicatos oficialistas, han logrado cambiar el espíritu de dicha Ley.

El gobierno negocia por aparte con el COSEP, y también lo hace por aparte con los sindicatos. De esta manera, la posición del gobierno-COSEP es impuesta al Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), la central sindical dirigida por el diputado Gustavo Porras, que tiene el doble carácter de funcionario del gobierno, responsable del gabinete social (MINSA-Educación-INSS), y a la vez dirigente sindical.

Los verdaderos objetivos del COSEP

El incansable José Adán Aguerri ha asegurado que ya hay un acuerdo preliminar con el gobierno para que el salario mínimo, excepto el de los trabajadores de Zonas Francas, se negocie cada 2 años: “Eso ya está acordado por las tres partes. Esa es una posición acordada por parte de Cosep con el Gobierno y que el Gobierno lo acordó con FNT (Frente Nacional de los Trabajadores) y fue trasladada de esa manera a la mesa nuestra”. (La Prensa, 9/1/2014)

Luis Barbosa, dirigente sindical del FNT y diputado suplente, declara indignado: “Una cosa es que lo diga (el Cosep) y otra cosa es que lo discutamos y lo acordemos. Nosotros seguimos manteniendo que existe la mesa del Salario Mínimo para negociar una vez al año”. (La Prensa, 9/1/2014)

Pero estas combativas declaraciones son cortina de humo para ocultar la claudicación de la dirigencia sindical hacia el gobierno sandinista, que aplica políticas neoliberales que perjudican a la mayoría de los trabajadores.

Detrás de la obstinación por la negociación cada 2 años está el tema de la reducción del salario mínimo. Aguerri sostiene que “Hemos hablado del salario mínimo porque Nicaragua se está convirtiendo, con esta decisión de darle mayor estabilidad al Seguro Social (con la reforma al sistema), en el país con las mayores prestaciones sociales de Centroamérica. Entonces, si queremos generar mayores inversiones, tenemos que buscar mayores equilibrios”. (La Prensa, 9/1/2014)

Mientras los estudios de organismos como el FMI y el Banco Mundial aseguran que los salarios más bajos de Centroamérica están en Nicaragua, el COSEP afirma lo contrario, que es el país que tiene mayores prestaciones sociales, pero todo ello es para justiciar la reducción del salario mínimo. Es el precio que los empresarios cobran al gobierno, por el aumento del monto de las contribuciones de la patronal al INSS.

El Cosep aspira a que se eliminen los parámetros básicos o “pisos” para definir los porcentajes del ajuste al salario mínimo, como son la tasa de inflación anual y del crecimiento económico del país. El COSEP apuesta a una mayor flexibilización de estos requisitos dentro de la Ley del Salario Mínimo. La puerta de esta reforma es la negociación bianual, pero el verdadero objetivo es cambiar los parámetros para calcular el salario mínimo.

Insuficiente aumento salarial

Mientras la Comisión Nacional del Salario Mínimo continúa reuniéndose porque debe aprobar un nuevo salario mínimo en Febrero del 2014, el gobierno sandinista decretó un aumento unilateral al salario del 5% a los empleados públicos. Para el magisterio y los trabajadores del Ministerio de Educación (Mined) el aumento será del 11%, siempre y cuando devenguen menos de C$ 20,000 córdobas.

Con el aumento ya incluido, los maestros de secundaria devengaran en 2014 un salario mensual de 5,991.7 córdobas (235 dólares), el salario más bajo del magisterio en Centroamérica. Para los trabajadores de la salud el aumento fue del 7.3% de manera general.

Por aumento de salarios conforme el costo de la vida

El aumento decretado por el gobierno es un reconocimiento del deterioro salarial de los trabajadores en Nicaragua, pero resulta insuficiente para combatir el costo de la vida. Contrario a lo que pretende el COSEP, los trabajadores debemos luchar para que una posible reformar a la Ley del Salario Mínimo contemple el reajuste automático cada vez que suba el costo de la vida. Y este sube de manera permanente. No nos queda otro camino que luchar por la defensa del pan nuestro de cada día.

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