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GUATEMALA.- Elementos para caracterizar la transición a la democracia

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Por Oliverio Del Águila

Introducción

En este ensayo pretendo aplicar ciertas categorías del análisis marxistas para analizar la transición a la democracia experimentada en Centroamérica, categorías tales como lucha de clases para explicar las fuerzas y actores en pugna en el periodo de transición a la democracia en Centroamérica que yo lo ubico desde inicios de los 80s hasta las firma de los acuerdos de paz y en el caso de Guatemala desde 1982 hasta 1996.

Otras categorías que uso dentro de la teoría marxista son Estado y Sociedad Civil esta ultima muy poco desarrollado en el marxismo, yo no pienso desarrollarla conceptualmente ni la de Estado, sino entender como estas estructuras de la sociedad burguesa han ido evolucionado específicamente como parte de los intereses de los sectores dominantes para mantener su poder político y económico bajo la lógica de los cambios mundiales del capitalismo sin llegar a  transformaciones sociales radicales. Reconociendo también la autonomía de Estado del poder real e igual que sociedad civil como espacio de disputa conformado por relaciones sociales donde se expresa también la lucha de clases.

También una crítica al papel de la izquierda por ser este el portavoz de los intereses populares y protagonista principal en la historia política y social de Centroamérica, por llevar adelante las fuerzas progresistas de la sociedad y su papel triste en la finalización de los conflictos no por haber aceptado el juego democrático del sistema sino por haber logrado tan poco y no seguir consecuente con sus planteamientos de transformación social revolucionaria.

Este fue un trabajo bibliográfico donde recogí fuentes de varios teóricos que se enmarcan en el planteamiento de la transición a la democracia y que no apuestan por rupturas sistémicas aunque no lo digan y un pequeño documento de una organización trotskistas nicaragüense de los 80s.

Parto  de la hipótesis que la Transición a la democracia es una estrategia del imperialismo y de las burguesías centroamericanas y latinoamericanas catapultadas por los acuerdos de Contadora y Esquipulas para lograr la derrota de las fuerzas revolucionarias y de la ofensiva de las clases oprimidas y explotadas contra el orden semicolonial donde los acuerdos de paz firmado en varios países de Centroamérica a pesar de algunos cambios a la estructura social, económica y política, buscaban lograr una base social. Algo que no se ha logrado pues no se ha cumplido y lo que si se  logro como no buscaba una transformación real de la sociedad no logrado construir  legitimidad para el orden burgués.

A pesar de enfocarme en Guatemala, utilizo todo el espacio geográfico de Centroamérica como referencia pero haciendo énfasis en Guatemala y El Salvador haciendo paralelismo entre ambos. Uso el concepto de la subregión o subárea para referirme a Centroamérica a la cual se comparte lazos histórico, culturales, y económicos.

Pequeña descripción del contexto

En la década de los 80s en Centroamérica vivió una época de agudización de la lucha de clases debido a una ofensiva de las clases explotadas y oprimidas materializado en una guerra popular revolucionaria dirigida por organizaciones político-militares junto a organizaciones de las clases oprimidas (obreros, campesinos y capas medias avanzadas).

Eso se da en una coyuntura de crisis del Estado Contra Insurgente (ECI) régimen político impuesto desde mediados del siglo pasado específicamente en Guatemala tras la contrarrevolución de 1954, donde el ejercito jugo el papel de depositario del poder inspirado en la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN) y en el caso de Guate  jugando un papel bonapartista considerándose el mismo como el guardián de los intereses de toda la nación. Todo eso fue parte de la estrategia de control  del imperialismo gringo para garantizarnos como su área de influencia y de las atrasas burguesías oligarcas socios minoritarios del imperialismo para seguir manteniendo sus ganancias en base a la explotación de los trabajadores.

A fines de los 70s Centroamérica asiste una efervescencia del movimiento de masas compuesto por distintos sectores de las clases trabajadores que pasan rápidamente de  demandas sectoriales a una perspectiva de derrocamiento de los  regimenes militares de la subregión  y con ello el disloque de todo el bloque dominante y los intereses del imperialismo.

Mucho de estas demandas de transformación social estaban orientadas por el trabajo de las organizaciones guerrilleras cual finalidad era el derrocamiento de las dictaduras, en ese periodo de la historia reciente de nuestra subregión me parece importante plantear que existía una hegemonía a la estrategia de  guerra popular revolucionaria y por lo tanto se priorizaba  el accionar y los objetivos militares sobre la movilización de masas ahogando toda posibilidad de insurrección de los sectores organizados del pueblo.

Las direcciones político-militares muchas veces imbuidas por un sentimiento ingenuo y oportunista de buscar sectores democráticos de la burguesía con quien lograr acuerdos, pierde la oportunidad histórica teniendo un pueblo pre-insurreccionado de tomar el poder a finales de la década de los 70s.

Es también el momento crisis del ECI, que se plasma en la represión brutal a los líderes más sobresalientes de campo popular, de la izquierda revolucionaria y de  la izquierda socialdemócrata, pues cuando un régimen actúa tan salvajemente no es muestra de fortaleza sino de debilidad. A esto se le suma la política exterior de la administración Carter que promulgaba una fachada de respeto a los derechos humanos en lo cual las dictaduras no cabían.

También se empieza a visualizar fisuras en la alianza del bloque de poder entre empresarios y militares que se materializaran con mas fuerza a inicios de la década de los 80s todo esto debilita al ECI lo cual obliga al imperialismo para salvaguardar sus intereses en el istmo a cambiar su estrategia de dominio.

En 1982 asume la presidencia de Estados Unidos y con él los sectores más duros del Partido Republicanos, vuelven al gobierno de esa potencia pero reparando en la cuestión de que no es tan fácil detener al movimiento revolucionario con una agresión solamente militarista, lanzan así una política de apertura de los espacios democráticos y de falso respeto a los derechos humanos.

Democracias limitadas

En marzo de 1982 la oficialidad media del ejercito da un golpe de estado que pone a la cabeza al general Efraín Ríos Montt, este golpe tuvo las características de ser un reacomodo dentro de las fuerzas armadas porque significo que un sector con una visión independiente  para nada democrático a la cúpula empresarial asumiera el poder.

Una de las causas de este movimiento militar fue el descontento de esta oficialidad al curso de la guerra el cual consideraba que el gobierno derrocado de Lucas García no había tenido una estrategia adecuada para derrotar la guerrilla y a las fuerzas populares. Además se sabía que se preparaban una insurrección del pueblo indígena del occidente del país.

Para detener el avance de las fuerzas revolucionarias el ejército en consonancia con los planes del imperialismo para la subregión lanza el Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo (PNSD) inspirado en la DSN.

En los componentes de este plan esta la derrota militar de la guerrilla y el control de los opositores políticos,  en ese sentido lanza un etnocidio masacrando a las comunidades indígenas que se aprestaban a levantarse contra la dictadura, continúa la represión contra  los líderes del movimiento popular y de la izquierda revolucionaria.

Lanza una serie de políticas de control social paramilitarizando la sociedad creando las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) en zonas de influencia o con posibilidad de serlo de la guerrilla, por este medio se militariza las comunidades indígenas, las hace cómplices de la represión, rompe sus estructuras tradicionales de organización y le quita base social a la guerrilla.

Esto forma parte de las tácticas contrainsurgentes de quitarle base social a las fuerzas guerrilleros, usando a la población civil como escudo contra esta, como delator de las actividades de esta y participe de la masiva violación a los derechos humanos contra la población que a la vez convive en los mismos espacios territoriales.

Con eso la finalidad era ir desarticulando la red social de apoyo logístico y a la vez espacio para la actividad revolucionaria de insurreccionar al pueblo. Desde ese mismo momento se vislumbra la estrategia de ir deslegitimando a las insurgencia preparando su derrota militar,  reduciendo su capacidad militar o quitándole fuerza para cualquier  coyuntura posterior en lo que a exigencias de transformaciones sociales se requiere.

La parte militar va acompañada de una reorganización de las formas de vida de las comunidades indígenas con la finalidad de insertarlos mejor a la economía capitalista y de evitar brotes de rebelión, así crean los polos de desarrollo y las aldeas modelos donde juntan poblaciones dispersas y se les asigna ciertos roles en la producción. Así también se ejecutan programas como “Frijoles y Fusiles” y “Techo, Tierra y Trabajo” que eran programas de acción cívica del ejército con el propósito de generar condiciones mínimas de sobrevivencia  para una mejor inserción en la economía capitalista y de legitimar la presencia del ejército y del Estado en su conjunto. El éxito de dichos programas fue relativo pues no se logro una total aceptación de las comunidades al orden impuesto por el Estado y la represión fue la otra cara de estos programas.

El Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo fue una estrategia contrainsurgente que dividió sus etapas en cuatro partes, Firmeza 83 que correspondió a lo descrito en el párrafo anterior, Rencuentro Institucional 84 en el gobierno del militar Mejía Victores, Estabilidad Nacional 85, Consolidación 87 y Fortaleza 87 en el gobierno del civil Vinicio Cerezo.

Con el PNSD lo que se buscaba era la derrota militar de la guerrilla y poner a la defensiva a las fuerzas populares pero no solo por medios estrictamente militares,  es así como uno de los objetos de dicho plan consiste en llevar a cabo una transición de un Estado autoritario militar a uno de mayor presencia civil que use el consenso pero con sectores no vinculado a la izquierda revolucionaria donde la presencia militar es constante y sigue siendo el poder decisivo.

Durante el gobierno de Ríos Montt se promulga las primeras medidas en ese sentido, se crea un Consejo de Estado conformado por los actores del establecimiento y con presencia de sectores cooptados del campo popular y promulgan leyes sobre Registro Electoral, Tribunal Supremo Electoral y Partidos Políticos.

Se empieza a vislumbrar cierto pluralismo y tolerancia pero con sectores no pertenecientes a las izquierda revolucionaria y radicalizados de las clases oprimidas. En agosto de 1983 la cúpula militar substituye a Ríos Montt por el general Oscar Humberto Mejía Victores quien sigue a cabalidad la represión y la transición hacía la democracia tal como se concibe en el PNSD

La transición a la democracia en toda Centroamérica fue un proceso de cambios políticos que se tradujeron en reformas constitucionales y electorales  para el surgimiento de nuevas instituciones. Habido reformas políticas de contenido democrático impulsado por el imperialismo y por sectores de derecha y la burguesía

Estas primeras medidas de la transición vienen desde el poder militar y es  parte de la estrategia contrainsurgente del imperialismo gringo para contener el avance de las fuerzas revolucionarias explicitado en el informe de la Comisión Kisinger en plena coincidencia con las iniciativas del grupo de Contadora.

La Comisión Kisinger fue una iniciativa de la presidencia estadounidense al mando del ex-secretario de estado Henry Kisinger para dar un informe de la situación global de la subárea centroamericana para que fuera un insumo para las  políticas exteriores del imperio para Centroamérica donde se priorizaba para la política exterior gringa la situación de El Salvador, Nicaragua y en menor medida los demás países de la subregión.

En 1984 se convoca a  elecciones para  una Asamblea Constituyente donde se da  cabida  a la oposición política, esta constituyente  redacta una nueva constitución guardando las formas democráticas de gobierno y en 1985 se convoca elecciones generales (presidencia, diputados y alcaldías) que resulta victorioso Vinicio Cerezo de la Democracia Cristiana (DC), teniendo mayoría en el legislativo y en las municipalidades.

Sin embargo pese al retiro de los militares de las instituciones estatales especialmente el gobierno central, el poder real siguió depositario  en el ejército siendo el ministro de defensa Héctor Gramajo el verdadero poder en este gobierno.

Durante los primeros tres años del gobierno de la DC como se dijo más arriba se ejecuto tres fases del PNSD y este siguió a cabalidad la guerra contrainsurgente y la represión al movimiento popular, de hecho fue el ejército con la línea institucionalista al mando de Gramajo el que garantizo la estabilidad del régimen.

A la par de esto el apoyo absoluto  del imperialismo gringo a la estrategia de PNSD pues desde el poder imperial se procura detener el avance de las fuerzas revolucionarias con represión y guerra pero instaurando una democracia formal  con algunos aspectos liberales pero bajo el control militar. Es una reformulación de la DSN donde  las operaciones contrainsurgentes y de control social se le dan una fachada de apertura democrática, abriendo algunos espacios para ganar legitimidad hacia el régimen tanto interna como externa.

Ahora nos detendremos un poco a conocer las conceptualización de la democracia liberal  burguesa, donde algunas características  son la necesidad de una sociedad civil libre y activa, una sociedad política autónoma de los poderes facticos (ejercito, oligarquía, crimen organizado), gobierno y Estado sujeto al imperio de ley y una burocracia útil a los objetivos democráticos.

Según plantea Alcantara retomado de Montubio, para que haya un régimen político democrático (liberal) es necesario la interacción de tres sub conjuntos:

a.- Poder Político: La consolidación de la democracia implica no solo la creación y funcionamiento del nuevo marco institucional y normativo sino su efectivo funcionamiento.

b.- Actores sociales: Son estructuras de intermediación que cumplen la función de trasladar al régimen político demandas e intereses de la sociedad civil. Tras los Acuerdos de Paz en Centroamérica los actores políticos con intereses contrapuestos aceptaron  el nuevo orden establecido, así la izquierda de actor antisistemico se vuelve un actor político del nuevo régimen.

c.- Valores individuales y grupales: La cultura como elemento de configuración de los regimenes y los sociedad civil, de una cultura política autoritaria a otra democrática

d.- Contexto internacional: Actores externos y un sistema internacional que actué conforme a las reglas de la democracia liberal.

Para un análisis que nos permita identificar las características del tipo de transición democrática que se vivió en la subregión y el tipo de la democracia que se estableció posterior a los acuerdos de paz  podemos mencionar algunos planteamientos de Pointevin y Sequéun Mochez en el sentido que hay que distinguir entre una definición teórica y deseable (en la concepción liberal) y otra basada en la realidad concreta.

Pues una concepción teórica según estos autores parte que tiene que ser un régimen fundado en valores como igualdad, libertad, participación y su respectiva jerarquización, debe estar regulado por normas, tal como dice Przeworski,  “la democracia es la transformación del poder  de un grupo de personas a un conjunto de normas”, (Pointevin y Sequen-Mónchez).

La necesidad de espacios para el ejercicio de las libertades individuales políticas en un compromiso de participación  y tolerancia. La democracia es un proyecto con utopía, reglas de juego y espacios políticos de discusión continua de lo político interiorizado en los individuos (Pointevin y Sequen-Mónchez).

De ahí también la necesidad de valores democráticos que sea el accionar de los ciudadanos y de mucha importancia para los actores del régimen, el convencimiento que actuando con tolerancia y con las  normas democráticas del sistema se soluciona los problemas sociales.

Planteo todo esto para enjuiciar el tipo de democracia que se estableció después del inicio del proceso de desmontaje del ECI a inicios de los 80s y su culminación con la firma de la paz en 1996 pues  a mi parecer no podemos conceptualizar la democracia existente en la actualidad en Centroamérica desde una óptica abstracta y en el deber ser,  pues estos requerimientos arriba descritos están en el reino de la utopía y son muchas veces el discurso ideológico de justificación del capitalismo,  que no llegan muchas en nuestros países a cumplirse.

En el terreno de  lo concreto se puede establecer que estos principios y normas de acción en Guatemala y en toda la subárea no se han cumplido ni se podrán cumplir en este sistema,  pues algo que no hay que olvidar es la estructura de clases determinante a la hora de analizar y caracterizar  regimenes políticos,  por tanto aunque se desmonta el ECI como tal, producto de una necesidad del sistema aunque no todos los actores hegemónicos de este lo comprenda en el momento [1] se obvia la realidad de clases donde este tipo de democracia liberal  que esta hecho a medida de los intereses de la clase dominante.  La izquierda por su parte en su mayoría claudico a la toma del poder participando en el nuevo consenso creado y obviando las transformaciones revolucionarias que nuestras sociedades necesitan, de igual forma el movimiento popular pierde también su perspectiva revolucionaria, sus demandas se parcializan en sus distintos componentes sectoriales, diría yo se tiene un retroceso a diferencia de la unidad y avance que se había tenido desde los fines de los 70s hasta la firma de la paz.

Se necesita conceptos sobre democracia  teóricos pero con capacidad de operativizarlos, estos conceptos no deben olvidar la estructura de clases determinante del régimen político que se caracteriza como una democracia liberal representativa pero con limitantes pues si bien existe un poder formal con instituciones que se manejan por normas democráticas, una división de poderes con independencia cada uno por lo menos formalmente representativas  del pueblo por medio de elecciones, conformado  también por otras instituciones cuyos funcionarios son elegidos por el parlamento supuestamente independientemente de los partidos políticos, estos poderes e instituciones están regulados por normas y leyes regidas por valores democráticos y supeditado a la constitución nacional y a los tratados internacionales de derechos humanos que hace suponer un Estado autónomo de los poderes facticos y que basa su representatividad en la soberanía del pueblo sobre este.

En la práctica esa autonomía del Estado no existe, los poderes facticos que son en realidad el poder real (el bloque dominante en todas sus fracciones) maneja a su antojo al Estado. Ahora  bien este es a igual que la sociedad  civil una serie de relaciones sociales marcadas por la relaciones de poder impuesta por las clases dominantes por lo cual se dan disputas inter e intra clasistas se vuelve en cierto momento espacio de reyerta  que en ultima instancia cuando los intereses del bloque dominante esta en juego se vuelve su instrumento de dominación y de legitimación de este poder limitando esta  autonomía esto sin mencionar el imperialismo en todas su variantes y en todas sus lógicas de manipulación.

Así también sobre la soberanía del pueblo vemos que esto se limita a un ejercicio periódico de elección de autoridades que en su mayoría ya en los cargos públicos para los cuales fueron elegidos no benefician los intereses de sus votantes sino los de ellos y los grupos que controlan el poder real. Por lo tanto las elecciones periódicas no son tampoco una real forma de participación democrática y se quedan sin contenido pues nada cambia en la vida del pueblo y de ahí fenómenos como la apatía a la actividad política con sus consecuencias y los altos índices de abstencionismo que se registran en las elecciones.

Para un análisis concreto de carácter marxista  del régimen democrático realmente existente en nuestra subregión y en Guatemala se  debe no caer en la palabrería que se puso de moda tras la transición que nos remite al carácter abstracto y utópico de lo que debería ser la democracia liberal representativa sino a la realidad de clase en que este régimen esta sustentado. Para eso habrá que hacer un análisis de las fuerzas sociales representativas, de actores pertenecientes a determinadas clases sociales en coyunturas específicas pero acompañado de una perspectiva estructural de las confrontaciones de las clases en el Estado y en la sociedad civil y la historicidad de esas confrontaciones.

Otro elemento importante a destacar en la transición a la democracia es caracterizar los actores principales que iniciaron su impulso a inicios de los 80s hasta las culminaciones en los acuerdos de paz en Guatemala y El Salvador. Así es necesario determinar que había un interés de parte del bloque dominante (empresarios y ejército) de desmontar las estructuras caducas del ECI, renovar las instituciones del Estado con otras regidas por normas democráticas formales y lograr la paz  siendo la democratización un refuerzo para esta.

Entonces como se dijo ya mas arriba la ofensiva contraguerrillera, el genocidio a la población considerada el enemigo interno específicamente el etnocidio a la población maya alzada y el traspaso del poder militar al civil es parte de la misma estrategia. Como cada fenómeno no esta exento de sus contradicciones internas y de las contradicciones entre los actores que son participes de estos fenómenos se puede decir que entre 1982-1996 se da un proceso que el ejercito continua en el poder sin los riesgos de desgastarse en la administración gubernamental pero siendo en ultima instancia el poder real del Estado y ese fenómeno hace que haya una lenta erosión de su poder político.

La transición promovida en la subregión fue impulsada por actores en es esencia no democráticos[2] que respondían mas a la necesidad de derrotar a las fuerzas populares renovando el Estado Contrainsurgente en crisis por otro  con un ropaje democrático, orillando a las direcciones políticas-militares a la firma de la paz , no debiéndose una presión de estas ni del movimiento popular por buscar una verdadera democratización que pasa por haber derrocado al Estado burgués antes de la firma de la paz o posteriormente a esta con  la movilización permanente del pueblo no reduciéndolo a las vía electoral.

Como parte de este contexto se alcanza la pacificación de la subregión logrando acuerdos de paz con las guerrillas alzadas contra el Estado o con fuerzas contrarrevolucionarias financiadas y armados por los gringos como los contras en Nicaragua, así como el  distencionamiento entre este país y Honduras que fue usado como base de operaciones de la contra generando un conflicto diplomático y una escalada militar entre ambas naciones.

Con los acuerdos de paz se buscaba generar un consenso y una amplia base social a la estrategia contrainsurgente de transición a la democracia, desmovilizar las fuerzas guerrilleras y neutralizar el accionar del movimiento popular sectorizándolo perdiendo de esa forma su  perspectiva de conjunto y parcializando cada sector en sus demandas tal como ya se planteo líneas mas arriba.

En los últimos años de guerra tanto en Guatemala como en El Salvador las negociaciones entre el Estado y las direcciones políticas-militares el FMLN y la URNG van convirtiendo la guerra como campo de juego principal definidor de los proyectos por la negociación (negociaciones sobre contenidos y resolución de impases que se generaban coyunturalmente).

Importante señalar que ya para ese momento las direcciones guerrilleras ya habían dejado de lado la toma del poder y la instauración de un gobierno de hegemonía obrero-campesino-popular, aunque desde los 70s los partidos comunistas orientados por el estalinismo desde tiempo atrás siempre guardaron la esperanza negociar con sectores supuestamente democráticos de la burguesía. Lo que paso al final, pero no porque que exista  una burguesía democrática y antiimperialista con tales principios que le apueste  a un desarrollo capitalista independiente sino porque la mundialización del capital y su reciente lógica de acumulación lo exigía.

Estamos ante un naciente contrato social donde la izquierda armada de esa época reconoce la legitimidad del Estado burgués promoviendo algunos cambios en este y en la estructura social, cumpliéndose con más cabalidad en El Salvador donde los cambios se limitaban a la  superestructura [3] a diferencia de Guatemala donde los acuerdos se han cumplido menos[4] donde se trato con mas profundidad la estructura socio económico plantando una política de acceso a la tierra a sectores desposeídos históricamente de ella pero a través de los mecanismo de mercado, que pronto ha demostrado sus limites pues no habido un acceso real a tierras,  las que han sido otorgado a grupos de campesino no son los suficientemente productivas y se tiene el problema de que no han podido pagar los créditos que les fueron dados para adquirir esas tierras.

Otras aspectos dentro del los acuerdos de paz ha sido el reconocimiento de los derechos culturales indígenas sin plantear ningún tipo de refundaciones nacionales ni estatales que junto a  la victoria del no en la consulta ciudadana de 1997 para hacer  cambios a nivel constitucional   en la composición de la nación se avanzado lentamente.

También trata sobre el cumplimiento de los derechos humanos por las fuerzas de seguridad cuestión que no se ha cumplido, no habido una depuración real en la policía tal como sucedió en El Salvador tan solo se puede mencionar la existencia de un mando distinto al del ejército ya no supeditado a este como en tiempo de la dictadura. Sobre el papel de ejercito los acuerdos de paz mandaba a este supeditarse al poder civil teóricamente eso ha pasado retirándose por completo del poder formal pero su presencia publica siguen siendo fuerte en lo que se refiere a realizar acciones de seguridad publica  conjunto a la policía, que los acuerdos prohibía, así como en el aumento constante a su presupuestó priorizando el gasto en el y no en necesidades de la población, a la par de esto no habido una política de fortalecimiento de la policía para las tareas de seguridad publica.

El ejército hoy por hoy en toda Centroamérica en diferentes matices no es el mismo poder que dirigía los destinos de estas naciones como antes pero sigue siendo la garantía del sistema y en el caso de Guatemala su poder y presencia sigue siendo una realidad.

Otro elemento importante a destacar es lo que se refiere a los poderes judiciales pues durante la existencia del ECI estos fueron controlado por el poder militar no existiendo una independencia real de este poder e imposibilitando una verdadera aplicación de la justicia de manera imparcial, con la transición a la democracia se busca que estos en verdad se convierta en un poder independiente, así queda plasmado en los acuerdos de paz que se firman en Centroamérica. Sin embargo en la actualidad si bien los militares no ejercen ninguna presión y control sobre este poder del Estado, hoy sirve a los intereses de los politiqueros que han cooptado el Estado y por su puesto de las burguesías.

En el caso de Guatemala eso es más que evidente, la impunidad que reina y la falta de una real aplicación de la justicia especialmente si es alguien  que proviene de sectores vulnerables es realmente inexistente. Así la justicia es parcializada, pues  cuando se afecta  algún poderoso no se aplica pero cuando afecta los intereses de estos, por ejemplo el sector campesino que ocupa tierras que les pertenecieron usurpadas por los terratenientes  rápidamente se aplica en contra de los campesinos.

Sin duda si en la consulta ciudadana de 1997 hubiera ganado el si, los acuerdos de paz gozaría de un marco constitucional  favorable para aplicarlos pues como se dijo un poco mas arriba se planteaba reconocer a los pueblos indígenas con su autonomía para organizarse  política y económicamente en los marcos de la nación y otras cuestiones relacionados al funcionamiento de los órganos del Estado en función de hacerlos mas eficiente como la creación de la carrera judicial o la representatividad del legislativo, así como el papel del ejercito que hubiera quedado por mandato constitucional fuera de las funciones de seguridad publica salvo situaciones extremas.

Un último elemento de este apartado,  mencionar el desprestigio en que los partidos políticos y llevándose también con ello a las organizaciones de izquierda convertidos en partidos, que han caído, se empieza a cuestionar si deben ser ellos el único camino de vinculación de la sociedad civil en toda su amalgama en el Estado. La actividad partidista ha caído en un desprestigio por la clase de operadores que tiene, hay una percepción real de la ciudadanía que los politiqueros están en el Estado mas para defender sus intereses y el de los poderosos y  no el de los ciudadanos comunes y corrientes que es el pueblo trabajador oprimido por el sistema. Ante esa realidad se plantea que debe haber otras formas de organización que lleve la voz de los ciudadanos dentro del Estado, en Guatemala existe la forma de los comités cívicos que su accionar se limitan a lo local y tiene limitantes para sobrepasar ese nivel.

Hacia la izquierda hay también un desencanto del movimiento popular por el accionar actual de las otroras organizaciones de izquierda, mas evidente en Guatemala que en El Salvador, donde es una fuerza minoritaria y dividida, por lo que se considera que han tenido una perdida de rumbo y habido una acumulación de privilegios en base a la muerte y el dolor de muchos. Esto que es una percepción que se tendría que comprobar,  es reflejo del funcionar propio de organizaciones pequeño burguesas que mas que de revolucionar la sociedad,  su visión es la  reformar el capitalismo sin una auténtica transformación real y si bien antes de las firma de la paz no era tan evidente y en el seno de ellas había ese debate, después que se convierten en partidos políticos sus orientación es evidente hacía en el reformismo.

Significados reales de Contadora y Esquipulas

Los acuerdos de Contadora firmado en la Ciudad de Panamá el 6 de junio de 1986 por los gobiernos Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua con la convocatoria y el apoyo de los gobiernos de Colombia, México, Panamá y Venezuela junto con el de Esquipulas II   firmado 7 de agosto de 1987 en la ciudad del mismo nombre en el oriente guatemalteco por los gobiernos de los países centroamericanos fueron de vital importancia porque establecen todo el marco programático para lograr la pacificación Centroamérica.

De igual forma el imperialismo yanqui acorde a su estrategia de lograr la paz evitando el triunfo revolucionario de las direcciones político-militares y el control sobre el gobierno sandinista nicaragüense saluda tal iniciativa,  es así que en el documento elaborado por la Comisión Kissinger llama a fortalecer la diplomacia regional acorde a los intereses de los gobiernos centroamericanos, convoca a estimular y apoyar los puntos del acta de Contadora  aunque hace sus reservas en lo que se refiere a que los intereses de los países convocantes no son los mismos que el de los Estados Unidos mencionando que dicho proceso no puede funcionar sin la presencia de la potencia del norte . Por ultimo dice que “los principios de la estructura regional delineados por Contadora son totalmente compatibles con los elaborados por esta comisión” (Comisión Kissinger).

Recojo estos extractos tomados de dicho documento porque nos ilustra a cabalidad que la política exterior gringa necesitaba de la pacificación de la subregión y eso no chocaba con los intereses de las gobiernos y burguesías latinoamericanas, es mas ambos elementos se juntan como parte de la misma estrategia para detener el avance de las fuerzas revolucionarias.

Ahora mencionaremos un poco las características de ambos acuerdos. Sobre Contadora es necesario aclarar que fue el marco necesario para   Esquipulas y todos lo que se negocio a posteriori en los acuerdos de paz; hay una preocupación de las burguesías y gobiernos de Colombia, México, Panamá y Venezuela por que el conflicto como tal no se propague a sus países un claro temor a la agudización de las lucha de clases en sus respectivos países influenciado por lo que pasaba en Centroamérica. Así la política exterior de estos países  semicoloniales se equipara con la de  potencia imperialista   y se juntan para detener el avance de las fuerzas revolucionarias de las clases explotadas.

Muchos de los aspectos de Contadora son positivos en el sentido de desmantelar las estructuras contrainsurgentes pero la finalidad de este acuerdo que se nota en algunos aspectos determina el carácter general y su objetivo cual ya ha sido anteriormente descrito.

Entre aspectos positivos para desmontar el ECI esta el derecho de los pueblos a elegir su modelo de organización política, económica y social aunque queda en el aire de que forma y hacia donde es aceptado esas transformación. Otros elementos son,  parar la carrera armamentista, el trafico de armas y la presencia de asesores militares foráneos a la subregión; fomentar mecanismos de reconciliación nacional en los países donde haya conflictos internos, facilitando la participación de todas las corrientes en contiendas electorales estableciendo un sistema pluralista, para eso la necesidad de tribunales independientes de partidos que verifiquen la imparcialidad de esos procesos; sobre ese punto es necesario remarcar que eso estuvo acompañado del reconocimiento de parte de actores antisistema del sistema y su lucha ya no por cambiarlo sino refórmalo.  También toco temas como  cumplimiento a los derechos humanos ratificando  acuerdos internacionales en esta materia en los países donde no se han adoptado, así como un llamado al respeto e independencia del poder judicial donde este debe  ser este el encargado del cumplimiento de los DDHH.

Otro aspectos es en lo que se refiere hacer cambios en las estructuras económicos y sociales por su puesto dentro de los marcos del sistema  son la de disminuir la dependencia externa y promover la autosuficiencia,  de ahí un llamado a la integración de la subárea, integración que en la actualidad es regida por la lógica neoliberal y dependiente de los imperialismos gringos y europeos. La  dependencia a estos imperialismos es un mal que no se soluciona en los marcos del sistema capitalista sino transformado este sistema.

Sin embargo un elemento que se repite en Contadora y en Esquipulas II que determina el carácter contrarrevolucionario de estos acuerdos  es el reconocimiento a los regimenes instituidos  burgueses, deslegitimando a fuerzas políticas y militares que representan a sectores oprimidos y eso es aplicable también al régimen sandinista por razones que se explicara mas adelante.

Contadora da pie al acuerdo de Esquipulas es mas determina todo el marco programático de este y de los posteriores acuerdos de paz. Algunos aspectos de Esquipulas II son:

Reconciliación nacional, fomento del dialogo con grupos opositores y amnistía a grupos irregulares; cese de hostilidades entre Estados, medidas de distencionamiento entre naciones y abstención de apoyar a fuerzas irregulares; Democratización, donde los Estados se comprometen a impulsar procesos de pluralismo político promoviendo la justicia social en el marco del respeto de los derechos humanos respetando la soberanía e integridad territorial de las distintas naciones; Elecciones libres y fomento de la participación de todas las corrientes política; Refugiados y desplazados en lo que se refiere a garantizar el regreso a sus países de origen a los afectados por los conflictos internos del la subregión; por ultimo mecanismos de Verificación y Control de los acuerdos firmados especialmente en lo que se refiere a los aspectos de seguridad, militar y democratización.

Las comisiones que se establecieron para la verificación de estos acuerdos no lograron realizar sus cometidos y las comisiones de reconciliación tan solo en Guatemala tuvieron un papel preponderante para lograr la paz.

Montubio plantea que estos acuerdos fueron una legitima iniciativa de países latinoamericanos,  en parte eso es cierto pero fue una iniciativa de los grupos dominantes de estos países que usando el descontento popular que la guerra ocasiona lanzan estas iniciativas con algunos elementos positivos pero, como se ha mencionado   buscan la rendición de las fuerzas guerrilleras y la neutralización de las fuerzas populares.

Sin duda una guerra desgastante que ocasiona una gran cantidad de muertos como la que se vivió en Centroamérica  crea base social para buscar la paz presionado a las organizaciones guerrilleras en esa vía. Pero hay  que resaltar otro fenómeno ya antes descrito en este trabajo, cual fue la priorización de los métodos guerrilleros bajo las estrategias de la guerras popular y el foquismo,  que desperdician de esa forma la oportunidad de la toma del poder a fines de los 70s y cansa al pueblo en los 80s a pesar que desde mediados de esa década habido un avance de las fuerzas revolucionarias.

Ya mas arriba se había mencionado que en ambos acuerdos se legitima los Estados burgueses deslegitimando a su vez a las fuerzas guerrilleras descomiéndolas como actores validos en las conflictividades sociales de ese momento, sin embargo a la larga estos mismos acuerdos dan la pauta para sentarse negociar con estas fuerzas ya media vez estas han cambiado sus objetivos.

El otro efecto de esta legitimización por parte de estos acuerdos que sufren los Estados es el reconocimiento al orden social impuesto a inicios de los 80s y completados con las firmas de la paz,  reconfigurando el carácter de estos Estados sin cambiar su carácter de clase burgués dependiente  posibilitando así  la introducción de las políticas neoliberales y la reconfiguración de las lógicas de acumulación. En ese sentido para el caso de Guatemala como exportador de materias primas estratégicas, la explotación de sus recursos naturales para beneficio del  imperialismo en el marco de la crisis del capitalismo y uno que otro bien de industria ligera; para El Salvador la reconversión en un país importador y cabeza de playa para la penetración de capital financiero imperialista en Centroamérica.

Una hipótesis interesante que me gustaría dejar como interrogante es que tanto Esquipulas II y Contadora se pueden considerar una derrota histórica para las masas abriendo un periodo de reacción democrática burguesa.

A  pesar de la ofensiva militar que el ejercito guatemalteco lanza como parte de la implementación del PNSD en su fase inicial destruyendo la base social de la guerrilla guatemalteca aislándola de áreas de alta concentración de población, la guerrilla salvadoreña  por su parte para esos momentos tiene una capacidad de ofensiva a pesar de todo el apoyo gringo al ejercito salvadoreño e igual que la guerrilla guatemalteca que realizaba  una importante estrategia política-diplomática mas efectiva que su estrategia militar, sus acciones giraban en obligar a los gobierno a negociar con propuestas no de una transformación profunda de la estructura social sino de algunos cambios en orden político, económico, social y para el caso guatemalteco relacionado a derechos de identidad de los pueblos indígena y mejor reparto de tenencia de la tierra, en si como se ha mencionado buscaba tan solo democratizar el capitalismo.

Eso queda demostrado para Guatemala en la propuesta de la URNG de mayo del 1992 donde se reconoce el papel importante para el desarrollo nacional de la burguesía mostrándose de acuerdo con sus ganancias,  aunque llama a la distribución de la riqueza, el desarrollo de un mercado interno mejorando los salarios, promoviendo un acceso a la tierra de sectores que no la tienen (no plantea reforma agraria) y reconociendo la importancia de los derechos culturales indígenas. Pero todo esto sin  cuestionar las causas de la injusticia social que esta en el monopolio de la burguesía sobre los medios de producción y la apropiación del trabajo y de la riqueza producido por el trabajador y el campesino.

Por otra parte el movimiento popular venia desarrollándose con gran fuerza aunque supeditado a las direcciones político-militares e influenciado por toda esta política de concesiones que se reflejan en algunas de sus propuestas, pero reclamando participación dentro de las negociaciones no como un actor de la contienda militar  sino como un actor legitimo de las clases explotadas y oprimidas que ponen  sus demandas para ser oídas por los gobiernos y las fuerzas guerrilleras. Con eso no quiero decir que existían tres actores separados porque guerrillas y movimiento popular tenían vínculos expresados en estructuras jerárquicas que expresan no sin contradicciones las formas de lucha del campo popular de esa época.

Pero a la par de eso  el movimiento de masas mantenía sus métodos de luchas (huelgas, movilizaciones, tomas, propaganda, etc.) y las fortalecía, entonces a la  luz de la hipótesis anteriormente descrita que  plantea que ante tal avance  de este, las burguesías latinoamericanas en consonancia a la estrategia del imperialismo yanqui lanzan estos acuerdos.

Estos acuerdos son acogidos primero por el gobierno sandinista que en aras de  mantener su poder sacrifican sus relaciones por lo menos públicamente con las direcciones político-militares específicamente con el quien tenían mas relaciones, el FMLN, obligando aceptar lo acordado en Contadora y Esquipulas. El FSLN acepta negociar con el imperialismo la desmovilización de la contra quien es traicionada por sus padrino E.U., al final la intención de los gringos y eso esta explicito en el documento de la Comisión Kissinger no es el derrocamiento de los sandinistas sino su domesticación en la orbita de sus intereses.

Las direcciones guerrilleras aceptan Contadora y Esquipulas que sirve de aliciente para los elementos reformistas en sus comandancias  logrando  acuerdos con la burguesías y el imperialismo aceptando el nuevo juego impuesto por las lógicas del capitalismo reformulando el Estado y la sociedad sin una transformación revolucionaria.

Esto repercute en el movimiento popular desmovilizándolo, aceptando el juego de la democracia representativa limitada y específicamente para Guatemala después de 1990 las mismas dirigencias de estos movimientos plantean demandas ya en este nuevo contexto de aceptación del orden capitalista, por lo tanto se va produciendo una derrota del movimiento popular. Se  detiene el avance revolucionario de este ya no por medios militares y represivos aunque se seguirán aplicando, sino por aceptar el nuevo consenso que se esta creando que se materializa en los acuerdos de paz como la culminación de un nuevo pacto social que se principió a gestar a inicios de los 80s.

Desmontaje del Estado Contrainsurgente

Entre 1954 y 1962 tenemos un periodo de constitución de Estado Contra Insurgente pues tras la contrarrevolución queda un vacío en la estructura estatal guatemalteca ubicándola en una situación vulnerable esta y el poder de las clases dominantes, así tras los levantamientos del 62 que reflejaban eso y el descontento al régimen dictatorial el ejecito da un golpe de estado e impone a Peralta Azurdia en la cabeza del ejecutivo.

Esta asonada militar es un claro reacomodo en el bloque  de poder donde ciertas fuerzas logran hegemonizar el Estado, estas se dan a la tarea del control de este  y para tal fin establece un Estado que es la expresión de un modelo de ejercicio del poder sin limites legales que se basa a su vez en una profunda modificación institucional del ejercito militarizando la gestión gubernamental y controlado la sociedad

Para tal fin el ECI se nutre de la doctrina de seguridad nacional que le da una justificación ideológica e identitaria donde se identifica un enemigo a vencer en el comunismo internacional y un sector de la población que es convertido en enemigo por su inconformidad con el estado de cosas, cual  se convierte en el enemigo interno.

El poder contrainsurgente desarrollado en el ECI tras la adopción por parte del ejecito de los designios de E.U y su elemento justificatorio la DSN crea un poder organizado institucionalmente para aplicar la violencia de manera eficaz al enemigo interno. Como forma de amedrentar  a la población, para evitar gérmenes de rebeldía se usa el miedo como un recurso que genera consenso de terror y paraliza  actividad reivindicativa y revolucionaria.

Una característica muy importante  es que es un Estado débil que se mueve por temor y amenazas como es el caso del comunismo internacional lo cual demuestra desde ya la crisis del capitalismo y que nos plantea la necesidad de este en el ámbito neocolonial de Estados fuertes en materia de seguridad y represión para evitar brotes de rebelión protagonizada por los que sufren la explotación y la opresión capitalista.

Además también es un Estado con crisis de legitimidad pues es visto por la población que  responde a los intereses de los de los grupos dominantes y por lo tanto tiene que usar los métodos violentos para poder controlar la sociedad, no llega a lograr consensos tan solo el del miedo, pues responde a una estructura socioeconómico muy estrecha cuya hegemonía la tiene una pequeña oligarquía con base terrateniente. Este Estado tiene una estructura coactiva que ejerce un poder violento sobre la población es decir una dominación violenta.

El control del Estado por los militares impone nuevas lógicas de relaciones de poder tanto dentro de este como en toda la sociedad, imputando nuevas formas de institucionalización del poder.

En Guatemala tras 1962 se configura de forma mas clara el bloque de poder conformado por la supercúpula oligarca especialmente agro exportadores, terratenientes, capitalistas industriales, dueños de bancos, junto a otros algunos sectores  como de la pequeña burguesía, capas medias intelectuales y políticas que sirven de cuadros técnicos para la administración de Estado.

En 1966 se redacta una nueva constitución que le da legalidad al proyecto conservador aceptando la participación de partidos de derecha y centro suspendidos tras el golpe de Peralta Azurdia, partidos como el Movimiento de Liberación Nacional, Partido Institucional Democrático, Democracia Cristiana Guatemalteco y Partido revolucionario. Los primeros son de derecha y los otros restantes de centroderecha que son cómplices del sistema de terror impuesto tras la contrarrevolución.

En ese periodo también se da un transición de la forma de actuar del ejercito dentro del Estado pues de ser una guardia pretoriana (en palabras de Edelberto Torres Rivas) pasa a un bonapartismo donde este juega el papel creado de depositario de los intereses de la nación que está por encima de todos los intereses, claramente eso no es así a pesar de los conflictos internos en el bloque dominante y de las diferencias que se dan con la burguesía tras la transición a la democracia, pues sirven a sus amos la clase burguesa.

La emergencia del poder contrainsurgente se explica no por las amenazas sino por la lógica interna estructural violenta con una tradición represiva y un clima de guerra fría. Un aspecto importante a resaltar es el control social que vigila a la población usando la figura del Comisionados y los sistemas de inteligencia,  todo esto en la lógica del enemigo interno.

Posteriormente el modelo de ECI,  se desgasta necesitando el bloque dominante nuevas formas de organización política como ya se ha descrito mas arriba. Así se da una desmilitarización del Estado democratizándolo  y sujetándolo al poder civil, la conversión del servicio militar obligatorio al voluntario, la creación de políticas para la promoción y cumplimiento de los Derechos Humanos. Esta reconstitución del régimen político tiene una base jurídica (reformas constitucionales  y leyes) institucional y nuevas reglas de juego en lo electoral.

Hay una transformación de la coacción física a la creación de consensos,  cuestión que tiene que ver con el estimulo de  la cooperación de los dominados con el proyecto de los dominantes, creando una legitimidad que es la que transforma el poder de coacción en un contenido ético que es reconocido por todos.

En la actualidad es tarea de los cientistas sociales el analizar de forma mas entendida el desmontaje del ECI para interpretar  de forma más científica la descomposición de este, pues si bien ya no es el mismo poder autoritario que descaradamente asesino y desapareció a varios luchadores sociales, en la actualidad tenemos un Estado que sigue defendiendo los intereses de los poderes dominantes  y cuando el pueblo organizado resiste y se opone a esas medidas siguen funcionando los aparatos clandestinos de represión

Cuestiones finales

A modo de conclusión quisiera tocar dos temas, recalcar el tipo de democracia que tenemos en la actualidad y el accionar de la izquierda antes armada hoy convertida en partidos políticos del sistema.

En la actualidad se tiene una democracia limitada por poderes económicos y por la intervención de las potencias imperialistas tanto Estados Unidos como Europa y esa intervención se ve de distintas formas, con acuerdos comerciales impuestos, con inversión directas especialmente en recursos naturales y en servicios, con prerrogativas a funcionarios de estas potencias, con presencia militar y con cooperación al desarrollo.

El poder de las elites económicas se ensancho tras la firma de los acuerdos de paz y la desaparición de un actor beligerante que le puso limite a los planes de apropiación de la plusvalía como fueron las ex guerrillas. Sin duda el tipo de democracia que tenemos está condicionada  por el hecho que fueron actores no democráticos donde coincidió las líneas de la política exterior gringa, de las burguesías regionales latinoamericanas (grupo de Contadora y grupo de apoyo) y de las burguesías y ejércitos de la subregión  para formar el tipo de regímenes y de ordenamiento político que tenemos.

En la actualidad se tiene sociedades no regidas por verdaderas instituciones democráticas (diríamos acorde al tipo de democracia impuesta existente en la actualidad) donde como siempre los más privilegiados y para los que si hay una verdadera democracia siguen siendo las burguesías semicoloniales. De igual forma ciertos valores que actores principales del sistema y población en general debería practicar en un sistema democrático no es tal, pues sigue existiendo la intolerancia y el autoritarismo (también en la izquierda) a nivel de toda la sociedad.

Tenemos una sociedad desgarrada por la violencia estructural e histórica  que tiene como punto de inicio la exclusión de amplios sectores sociales por parte de los grupos dominantes, una distribución de la riqueza vía Estado hacia los intereses empresariales, riqueza basada en la explotación de la fuerza de trabajo y el producto campesino. Todo esto  repercute en toda la sociedad resultando de eso las formas más crueles e inhumana de delincuencia y decadencia social.

Sin embargo nuevas formas democráticas aparecen en nuestra patria a partir de experiencias locales que se nutren de las luchas históricas campesinas, obreras e indígenas pero que asoman con nuevos ingredientes recogidas de las tradiciones de organización indígenas surgiendo con características de localidad y  a partir de la crisis del Estado burgués o peor aun donde nunca ha existido, la necesidad de refundarlo y con el toda la nación. De ahí la lucha de las comunidades indígenas y mestizas contra proyecto de destrucción y robo de los recursos naturales por medio de consultas ciudadanas, de enfrentamiento político, de propuestas de nación, etc. Sin duda estamos ante la necesidad de refundar el Estado no bajo la hegemonía de las fuerzas burguesas sino de  los sectores históricamente excluidos y para eso necesitamos instrumentos políticos e izquierdas acordes con ese sentido no ya para negociar con los que han burlado al pueblo sino para construir una sociedad sin exclusiones, algo que no puede ser en los marcos de capitalismo

El otro tema es el del destino de la izquierda después de los acuerdos de paz. Pues como ya se ha dicho más arriba influenciado por una larga tradición estalinista de buscar sectores progresistas en los grupos dominantes confluido con la crisis de las estrategias guerrilleristas, la caída del bloque soviético que servía de retaguardia internacional así como una asesina e inteligente estrategia especialmente desde el ejercito y del imperialismo para derrotar a la guerrilla que combinaba el terror estatal contra la población con el desmontaje del Estado Contrainsurgente y el otorgamiento del Estado a sectores civiles, se le impone a las fuerzas guerrilleras la negociación y rendición, al movimiento popular su desbaratamiento y su parcialización perdiendo su perspectiva revolucionaria.

La izquierda renuncia la hegemonía de un gobierno popular ya desde mediados de los 80s en Guatemala y para El Salvador un poco antes, sus propuestas giran a construir gobiernos de unidad nacional, de concertación, de alianza con  supuestos sectores democráticos y antiimperialistas de la burguesía, en otras palabras frentepopulares según terminologías trotskistas, eso queda evidenciado como ya se planteo más arriba en la propuesta de URNG de mayo de 1992. En ese sentido seria de ver cuál fue la causa, una dirección con políticas propias de ciertas capas pequeñoburguesas que no es lo mismo a los orígenes pues estas políticas se pueden dar sin importar que orígenes sean pero siempre hay una influencia; o bien podría ser los métodos militaristas y verticalistas que se aplicaron en su interior, una posible explicación y la priorización de la lucha armada que en cierto momento si fue necesario sobre la movilización e insurrección de las masas.

Los acuerdos de paz generan un nuevo marco institucional, un nuevo contrato social, reconfigurando el Estado pero no transformando su naturaleza de clase donde la izquierda legitima este nuevo tipo de Estado burgués, claudicando muchas veces a las burguesía y al imperialismo, a lo sumo planteando ciertas tímidas reformas que en muchos casos ya es mucho para las retrogradas burguesías, donde las masas específicamente en El Salvador y Nicaragua esperan cambios más profundos pero muchos de las direcciones de estos partidos, temen a realizar esos cambio.

Y en el caso de Nicaragua es peor pues el FSLN que jugó un papel traidor al movimiento revolucionario en los 80s al aceptar Contadora y Esquipulas sin ningún reparo reduciendo su ayuda militar a los grupos guerrilleros de El Salvador y Guatemala, hoy  convertido en un grupo de poder político y económico tras la piñata de 1990 que pesar de toda su parafernalia revolucionarias y las pocas cosas que puedan ir en ese rumbo no busca ningún tipo de transformación social, sino vemos como ellos votaron y están a gusto con el tratado de libre comercio con E.U, a pesar de las agresiones de este a Nicaragua.

Para Guatemala la izquierda  dividida en dos partidos, es una fuerza insignificante que adolece todos los vicios del sistema de partidos corrupto burgués y los que tiene toda la izquierda centroamericana, que sigue necia en priorizar el electoralismo y el reformismo pese a que ni siquiera crecen en porcentaje de votos ni en números de cargos públicos, teniendo poca presencia en las problemáticas nacionales.

La izquierda se convierte en un actor mas del sistema y en el caso de El Salvador y Nicaragua en una pata importante en el sistema de partidos y en el Estado, sus propuestas se dirigen a ciuertas reformas muchas muy tímidas y en aras de mantener la gobernabilidad y la democracia burguesa no plantean romper con ella.

Con esto no estoy diciendo que no se debería haber firmado la paz quizás no había condiciones para eso o quizás sí, las opiniones son encontradas, ni tampoco que deberíamos regresar a las guerra de guerrillas cuando este método tampoco ha sido eficaz, sino que cuando se negociaba la paz se hubiera presionado movilizando al pueblo a cambios más profundos y después de las firmas tomando en cuenta que se entra en el sistema y es un actor mas,  a la movilización permanente por la toma del poder del Estado y por construir poder del pueblo para las transformaciones sociales.

Sin embargo la lucha clases es una realidad que no se puede negar ni detener tal como la ley  de la gravedad ante eso nuevos actores políticos representantes de las clases explotadas nacerán y habrán aprendido las lecciones, así también la presión de las masas a los izquierdas por políticas más de ruptura seguirá a medida que la crisis del capitalismo sea más profunda y a media que estas les obliguen a cumplir sus promesas electorales.

Bibliografía

Los Desafíos de la democracia en Centroamérica, de Rene Poitevin y Alexander Sequen-Monchez, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) programa Guatemala, 2002.

Del autoritarismo a la paz, de Edelberto Torres-Rivaz y Gabriel Aguilera, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), programa Guatemala, 1998.

La metamorfosis del pulgarcito, de Manuel Montobbio, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) programas El Salvador y Guatemala e Icarias Editorial, Barcelona, 1999.

Las tareas del PRT ante la firma de Esquipulas II, publicación del Partido Revolucionario de los Trabajadores de Nicaragua, 1987.



[1] Es decir durante los primeros años de la transición donde se  reformularon las instituciones del Estado hubo negativas de los empresarios aceptar las reglas del juego democrático burgués que a la laga ellos iban  ser los mas beneficiados. Otro caso, el del otro actor importante del establecimiento, es decir el ejercito, podemos mencionar ahí su oposición  aceptar la paz ante  la  negativa de perder privilegios del monopolio del poder que ha ejercido este.

[2] Ejercito, burguesía nacional, burguesías regionales (expresado en el Acuerdo de Contadora) imperialismo gringo y europeo.

[3] Creando instituciones democráticas, introduciendo el pluralismo político, dándole una nueva función al ejército supeditándolo al poder civil y desmontando las estructuras contrainsurgentes de seguridad, todo en el marco de una reforma constitucional.

[4] El proceso de creación de instituciones regidas bajo supuestos accionares democráticos es decir que deben cumplir una función en el regulamiento de la vida en democracia tales como un tribunal electoral independiente de  los partidos políticos y del gobierno de turno, la Procuraduría de los Derechos Humanos que debe velar por el respeto a los derechos humanos, Corte de Constitucional tribunal encargado de velar por el cumplimiento de la constitución y la no violación de esta, fueron creadas tras las aprobación de la constitución del 85.

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