Por Armando Tezucún 

Actualmente el principal sector de inversión y acumulación de la burguesía nacional e internacional en Guatemala es el agronegocio, uno de cuyos ejes consiste en una reestructuración productiva en el agro, basada en la introducción de monocultivos. Uno de estos productos es la palma africana, destinada a la producción de aceite para consumo industrial y humano y agrocombustibles.

Durante la primera quincena de mayo se dio en el departamento del Petén una importante lucha de trabajadores de varias fincas dedicadas al cultivo de la palma africana. A pesar de la cantidad de trabajadores involucrados en las movilizaciones, de la duración del conflicto y de la importancia del sector económico en que se dio, la prensa burguesa le dedicó poco espacio a los hechos y sólo algunas noticias dispersas dieron información del mismo.

El 9 de mayo el diario Siglo XXI publicó en su versión electrónica dos noticias con diferentes datos. En una dio a conocer que 2 mil pobladores de la localidad de Sayaxché, en Petén, habían bloqueado las entradas a dos fincas de palma africana, reteniendo a un guardia. Según la noticia estos campesinos reclamaban la apertura de una vía de paso entre las dos fincas (Siglo XXI 9/5/12, versión electrónica).

En la otra noticia se informa algo distinto. Dice que el 8 de mayo por la madrugada 10 mil trabajadores de las fincas de palma africana, todos vecinos de Sayaxché, bloquearon tres puntos de la carretera principal que une Petén con la ciudad de Cobán. El motivo del bloqueo era presionar para que las empresas les paguen el salario mínimo y respeten las 8 horas de trabajo. Según declaraciones del dirigente Carlos Mucú “Los campesinos han denunciado que las empresas Reptsa, Naisa, Pikidustria, Ixcan Palmas, los explotan haciéndolos trabajar hasta por doce horas y únicamente les pagan Q.50.00 quetzales al día” (Siglo XXI 9/5/12, versión electrónica). Según la misma noticia, el bloqueo finalizó a las tres de la tarde y se formó una mesa de diálogo con la participación de Gobernación Departamental, la Procuraduría de los Derechos Humanos, Policía Nacional Civil y la Secretaría Agraria.

Diez días más tarde el diario La Hora informó que después de una semana de huelga los trabajadores lograron un compromiso por parte de los empresarios. Según el Consejo Nacional de Desplazados de Guatemala fueron doce mil los compañeros en huelga.

Los acuerdos incluyen que los patronos paguen los salarios de acuerdo con la ley laboral, comprometiendo al Ministerio del Trabajo a verificar la situación; que los trabajadores sean transportados a las fincas en buses y no en camiones destinados al ganado; que la mano de obra se contrate entre la población local; y que las empresas de palma contribuyan al desarrollo de las comunidades. Los compañeros pidieron también que no se den represalias contra sus líderes y que se paguen los salarios de los días que estuvieron en huelga. El próximo 4 de junio se verificará el cumplimiento de los compromisos en una reunión en la Casa Presidencial. Las empresas involucradas en el acuerdo fueron Repsa, Naisa, Tikindustrias, Palmas de Ixcán y Grepalma.

La importancia que revistió esta lucha se hace ver en las entidades gubernamentales representadas en la mesa de diálogo. Estuvo el gobernador de Petén Henry Amézquita, el alcalde de Sayaxché Rodrigo Pop, el viceministro de gobernación Julio Rivera Clavería y Miguel Ángel Balcárcel, asesor presidencial responsable del Sistema Nacional de Diálogo (Con información del diario La Hora 18/5/12).

Las demandas de los compañeros trabajadores fueron demandas básicas de respeto al salario mínimo de ley y las horas reglamentarias de trabajo. Esto nos hace ver la voracidad de estos capitalistas que se han lanzado a invertir en el campo sometiendo a los trabajadores a condiciones de sobre explotación. Además, este cultivo requiere de grandes extensiones de tierra, que con demasiada frecuencia ha sido adquirida mediante el desplazamiento de los pequeños campesinos, dando como resultado que cada vez menos tierra es destinada a la producción de alimentos para la población. Por otro lado, la palma africana deteriora aceleradamente los suelos, agravando la crisis alimentaria y provocando pobreza y extrema pobreza.

Felicitamos a los compañeros trabajadores por este importante triunfo, pero les aconsejamos que estén alertas ante cualquier incumplimiento por parte de la patronal o cualquier acción en contra de los dirigentes. Denunciamos a los capitalistas finqueros de la palma africana, pues solicitaron al gobierno que fuerzas combinadas del ejército y la policía efectúen patrullajes en el área. El gobierno actuó apertura y prudencia, pero su actitud puede cambiar.

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