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Por José René Tamariz

Rodrigo Chaves, poco a poco, ha venido pisoteando y golpeando, ya sea mediante decretos presidenciales, proyectos de ley, acuerdos del Consejo de Gobierno y golpes bajos, la institucionalidad, la Constitución Política y las reglas del juego democrático, características de la democracia en Costa Rica. Cuando pierde un pulso político o una pelea, contragolpea pegando uno o varios manotazos, aunque rompa y se salte olímpicamente la constitucionalidad y orden institucional, imponiendo en los hechos un tipo de gobierno diferente a todos los anteriores. Esas son características de su régimen “bonapartista”, personal, que quiere imponer, rompiendo con las tradiciones democráticas del régimen burgués costarricense. ¿Hasta dónde llegará?

El Sistema de Pesos y Contrapesos Bajo Ataque

Desde que asumió el poder, firmó un decreto que eliminaba la vacunación obligatoria contra el Covid-19. Eso no era de su competencia, sino de la comisión de vacunación. Tuvo que retroceder. En el mes de junio, acudió a la Fiscalía, sin ser citado, para conocer cinco causas penales que tiene en ese órgano, aumentadas en 16 para el mes de octubre. En el mismo mes fue invitado, por cortesía, a una sesión de la Corte Plena, en la cual despotricó contra los magistrados, pareciendo que era el jefe de ese poder del Estado. En el mes de julio, atacó duramente a los diputados de la Asamblea Legislativa, acusándolos de “jugar chapitas” en relación con el tema del proyecto de ley de préstamo de 6.000 millones de eurobonos. Posteriormente, denunció públicamente, nombre por nombre, a varios diputados que proponían autorizar ese préstamo por partes, distribuido en tres años. Y, así sucesivamente ha estado chocando con diversos poderes del Estado e instituciones autónomas.

Todo lo anterior denota que no está dispuesto a respetar el sistema de pesos y contrapesos de la democracia costarricense. En muchas de sus políticas y decisiones excede sus funciones y potestades, arrastrando a la mayoría de sus ministros a hacer lo mismo. ¿Hasta dónde llegará Chaves? Está por verse.

Sin embargo, la tradición democrática costarricense muy arraigada en los diversos poderes del Estado, la institucionalidad y sociedad se le convierte en muro de contención difícil de saltarse totalmente. Al no tener el control de la Asamblea Legislativa, ni del poder judicial ni de la Sala Constitucional las pretensiones autoritarias de Chaves se le dificultan.  Por otra parte, veamos algunos de esos ejemplos e intentos recientes de ruptura de la institucionalidad a manos de Rodrigo Chaves.

El Descabezamiento de la Junta Directiva de la CCSS

El día 7 de diciembre, el Consejo de Gobierno encabezado por el presidente de la República, Rodrigo Chaves, destituyó a cinco directivos de la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), bajo el argumento que aprobaron el pago de un reajuste salarial aprobado en el año 2019, pero que no se hizo efectivo en el 2020 porque fue suspendido por la pandemia del Covid-19. Dicho pago salarial debe ser, por tanto, retroactivo desde el año 2020 al 2022. Los cinco directivos destituidos son: Carlos Salazar, representante del poder Ejecutivo; Jorge Hernández, representante de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (UCCAEP); Maritza Rodríguez, representante del Movimiento Solidarista; José Luis Loría, representante del movimiento cooperativista y Martha Rodríguez, representante del movimiento sindical.

Es necesario señalar que Rodrigo Chaves al no poder frenar el pago de ese reajuste salarial decidió pegar un severo golpe a la autonomía de la CCSS, destituyendo a cinco directivos que habían votado a favor de pagar ese incremento salarial. Por otra parte, es importante destacar que la Junta Directiva de la CCSS está integrada por nueve miembros, tres representantes del poder Ejecutivo, dentro de los cuales se encuentra el/la presidenta de; tres representantes del sector patronal y tres representantes del sector laboral. Debemos aclarar que no estamos asumiendo la defensa de los miembros directivos destituidos, sino que solamente hacemos el análisis del proceso político de ataque a la autonomía institucional de la CCSS y, por ende, la defensa de ella.

En los hechos, Rodrigo Chaves y su Consejo de Gobierno, descabezó y destruyó la Junta Directiva de la CCSS al destituir a cinco de sus miembros, ya que esa estructura direccional no ha podido funcionar porque no tiene el quórum necesario. De acuerdo con informaciones periodísticas “La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no sesionó este jueves por falto de cuórum. Se hizo una nueva convocatoria para hoy viernes, a las 10 a.m.… En la sesión ordinaria programada para este jueves estaban pendientes de discutir temas de trascendencia, como la propuesta de reglamento para el uso de vehículos de la institución, la estrategia de atención de la necesidad de especialistas en hospitales públicos y el pronunciamiento sobre varios proyectos de ley”. (La Nación, 9 de diciembre de 2022).

Como se puede observar la decisión de destituir, de un solo golpe, a cinco directivos de las CCSS tiene serias implicaciones y repercusiones en el ámbito de la salud para la población costarricense, ya que al no poder sesionar su junta directiva no se pueden resolver diversos problemas en el sistema nacional de salud. En otras palabras, la destitución de los cinco miembros de la Junta Directiva de la CCSS puede conllevar a la parálisis en el funcionamiento de las distintas instituciones de salud, como hospitales, clínicas y otras dependencias sensibles. Por ende, Chaves y su Consejo de Gobierno le están ocasionando daños al sector salud y a la población que necesita esos servicios.

De otro lado, aunque en apariencia es legal esa destitución, sin embargo, va en sentido contrario a lo establecido por el artículo ocho de la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) el cual señala que “Los miembros de la Junta Directiva desempeñan sus funciones con absoluta independencia del Poder Ejecutivo y serán por lo mismo, los únicos responsables de su gestión. Por igual razón, pesará sobre ellos cualquier responsabilidad legal que pueda atribuírseles. Serán inamovibles durante su período de su cometido, salvo que llegue a declararse en su contra alguna responsabilidad legal o que caigan dentro de las previsiones de los artículos 7°, inciso b) y 9°”. (Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social. N° 17 del 22 de octubre de 1943). El inciso b) del artículo siete menciona cuatro puntos relativos a prohibiciones para ser miembro de la Junta Directiva de la CCSS. Y el artículo nueve menciona las causales para poder cesar de ser miembro de esa estructura directiva. En realidad, ninguna de esas razones señaladas en los artículos 7 y 9 son aplicables para haber destituido a los cinco miembros de esa Junta Directiva.

La aprobación del pago de reajuste salarial de 7.500 colones a la base de los salarios de los trabajadores de la salud es legal, ya que fue aprobado por el gobierno de turno, mediante decreto presidencial, pero suspendido por la pandemia, pero como ese decreto de la pandemia fue derogado por Rodrigo Chaves, por tanto, el pago de ese reajuste salarial se activó y, como corresponde legalmente, ya está siendo pagado a los empleados de la CCSS.

Entonces, ¿cuáles son las verdaderas razones de Chaves para destituir a los cinco miembros de la Junta Directiva de la CCSS? De acuerdo con nuestro análisis, existen, entre otras, tres posibles razones.

La primera, es que el pago de ese reajuste salarial retroactivo desde el año 2020 hasta la fecha para los trabajadores del sector salud, puede ser un mal ejemplo para los demás empleados del sector público que podría motivarlos a salir a demandar el pago de ese incremento salarial para ellos. La segunda razón, es que Rodrigo Chaves al destituir a 5 directivos de la Caja Costarricense de Seguro Social, no dio un "golpe de Estado", como aseguran algunos, sino que le ha dado un duro manotazo a la autonomía institucional de la CCSS. Es un claro mensaje para las instituciones autónomas de que, si sus directivos, no se pliegan a sus posiciones, simple y sencillamente, van a correr la misma suerte. En tercer lugar, el manoseo y destrucción de la autonomía institucional de la CCSS, en el fondo, va dirigida en el sentido de asumir el control de esa institución autónoma y, por ende, profundizar la privatización de los servicios de la salud.

Por otra parte, tanto Chaves como el Consejo de Gobierno, están violentando el orden institucional y constitucional, ya que se han extralimitado en el ejercicio de sus funciones. Ni la Constitución Política ni la ley de la CCSS autoriza a Chaves y al Consejo de Gobierno poder destituir a miembros electos por los sectores social y empresarial, solamente puede destituir a los electos por el poder Ejecutivo. Este es el ABC de la institucionalidad y constitucionalidad del país. Desconocer e intentar pasar por encima ese ABC ubica a Chaves y al Consejo de Gobierno al margen de la ley y, por ende, ese acto ilegal merece la desobediencia y resistencia civil en las calles.

El Intento de Destruir la Autonomía Universitaria

El 5 de octubre en sesión de Consejo de Gobierno fue anunciado con bombos y platillos el proyecto de Ley Reguladora del Fondo Especial para la Educación Superior (Expediente N° 23.380). Ese proyecto político tiene un objetivo claro y preciso: eliminar la autonomía universitaria. Ese proyecto intervencionista pretende crear un tal “Consejo de Coordinación de la Educación Superior Universitaria Estatal” para la toma de decisiones que estaría conformado por el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) y cuatro representantes del poder Ejecutivo (Ministerio de Educación, Ministerio de Hacienda, Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica y el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Simple y sencillamente, la inclusión de esos cuatro representantes del gobierno en ese nuevo órgano representaría, no sólo la injerencia directa del gobierno en la política educativa superior sino la destrucción del corazón de las universidades públicas, su autonomía universitaria.

Ese proyecto contra la autonomía universitaria pretende condicionar las carreras universitarias a las demandas del mercado y al empleo; decidir sobre los planes de trabajo; proyectos de investigación; contenidos de los cursos de las carreras universitarias; creación o eliminación de cursos; creación y eliminación de carreras universitarias; sobre el fondo especial de la educación superior y otras áreas. El rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), Gustavo Gutiérrez, va aún más lejos en los objetivos ocultos de ese nefasto proyecto, al señalar que “Esto nos puede llevar a que el día de mañana se tomen decisiones de que hay que cerrar también la UCR, porque es contraria al pensamiento del Gobierno. Ese tipo de implicaciones están intrínsecas con este este proyecto de ley”. (Semanario Universidad, 12 de octubre de 2022). 

Debemos sostener que ni las más brutales dictaduras militares de América Latina, como, por ejemplo, la dinastía de la familia Somoza en Nicaragua, se atrevieron a realizar semejante injerencia e intervencionismo sobre las universidades públicas. Es cierto que las bombardeaban, pero nunca plantearon crear una estructura organizativa dentro de las casas superior de educación que les permitiera capacidad en la toma de decisión de su administración y gobierno autónomo. La aprobación de semejante proyecto sería la desaparición de las universidades públicas. Es la pretensión, en el fondo, de ese proyecto de ley.

¿Cuál es el Camino y Salida?

Los sindicatos de la salud en unidad en unidad con las organizaciones estudiantiles, así como otras fuerzas sindicales deben de convocar a Asambleas Abiertas Conjuntas de sus bases para discutir y votar un plan de lucha y acción que enfrente la arremetida del gobierno de Chaves en contra de la autonomía de la CCSS y de las universidades públicas. Ese plan de lucha debe incluir una gran movilización en contra de violación a la autonomía de la CCSS y las universidades estatales, así como otras acciones callejeras, incluida la huelga general. ¡La CCSS y la autonomía universitaria no se defienden con palabras sino con la acción inmediata en las calles!