Por José René Tamariz

Desde hace varios meses se está produciendo un intenso debate sobre la fuerte apreciación del colón costarricense y, por ende, de la depreciación del dólar. Alrededor de ese tema escriben diferentes economistas, periodistas, cámaras empresariales, funcionarios del gobierno, medios de comunicación y diversos sectores sociales. La baja del dólar respecto al colón ha sido sistemática en los últimos años, se produce casi a diario. Por ejemplo, de treinta días tomados desde el 18 de diciembre del año 2023 al 31 de enero de 2024 se produjeron 23 depreciaciones del dólar y solamente 7 alzas muy leves. Por otra parte, entre el mes de junio y julio del año 2022 el precio del dólar rondaba los 700 colones. Por ejemplo, el 21 de junio de 2022 el precio del dólar frente al colón fue de ₡696,76 mientras que al momento de escribir este artículo la compra y venta del dólar en la plataforma de Mercado de Monedas Extranjeras (MONEX) fue de ₡499.42 y ₡505.68. En las ventanillas de los bancos comerciales esos precios son más bajos los de compra y más alto los de venta. 

Las Causas de la Apreciación-Depreciación del colón-dólar

Alrededor de las causas de este fenómeno de la tasa cambiaria nominal existen distintas explicaciones. Al respecto, el presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Roger Madrigal, sostiene que “El valor que tiene (el dólar) es un valor de mercado (…), sería peligroso que yo tenga una idea particular de cuál debería ser el tipo de cambio y trate de inducirlo. Para la sociedad de un país de libertades civiles, sería peligroso que nosotros como empleados públicos tuviéramos el poder de girar un precio tan importante y por eso se lo tiramos al mercado”. (El Financiero 1 de febrero de 2024: Presentación del Informe de Política Monetaria del 31 de enero de 2024). En otra parte de esa presentación el jerarca del BCCR planteó que ese fenómeno cambiario “Es la consecuencia de un modelo que ha sido muy exitoso para la sociedad en los últimos 35 años, que es que los costarricenses decidieron vincularse comercialmente al resto del mundo por las ventajas de tener una demanda mayor que simplemente la demanda interna. El país ha sido muy exitoso y eso lo que trae es que hay una sobreoferta de divisas”. (Ídem).

En síntesis, las autoridades del BCCR plantean que el precio actual del dólar y la apreciación del colón es debido a la ley de la oferta y demanda del mercado. Que actualmente existe una “sobreoferta” de la moneda extranjera, producto del modelo económico (apertura y promoción de las exportaciones y servicios): mayor crecimiento de las exportaciones, recuperación de la industria del turismo receptivo y la inversión directa. Asimismo, se han incrementado las Reservas Monetarias Internacionales (RIM) hasta $14.000 mil millones.

Algunos economistas plantean que la política cambiaria del BCCR tiene un “sesgo hacia la apreciación” del colón. El economista, Norberto Zúñiga Fallas, sostiene que “La gran apreciación experimentada en un corto período y la pasividad del BCCR, sugieren, en principio, un sesgo a favor de ese comportamiento. En efecto, no ha habido preocupación por adoptar políticas para enfrentar esta situación, como si se hizo cuando el tipo de cambio está depreciándose aceleradamente. Sus intervenciones en MONEX evidencian diferentes comportamientos cuando es deficitario y hay presiones al alza. Su agresiva política monetaria de 0,75% a 9% en 10 meses y hasta con ajustes de 2%. Aún ahora mantiene una política restrictiva, a pesar de que la inflación es negativa por 8 meses consecutivos, continuará por varios más, y alcanzará el rango hasta el último trimestre del año”. (crhoy.com: 22 de febrero de 2024). Este y otros economistas señalan que como una de las causas de la apreciación del colón “el alto endeudamiento externo del gobierno, como una de las principales causas del superávit de divisas” y el movimiento de capital privados. Otros economistas señalan que el BCCR no modifica su política monetaria por temor a que esto afecte la inflación y es por eso que “Con tal de tener la inflación baja escoge un tipo bajo”. (Daniel Ortiz. director Consejeros Económicos y Financieros CEPSA).

Presiones de las Cámaras Empresariales y Consecuencias de la Apreciación del Colón

Diversas cámaras empresariales han venido reuniéndose y exigiendo al BCCR que cambie su política monetaria porque, según ellas, está perjudicando gravemente sus sectores productivos y de servicios. Hace dos meses “Doce cámaras empresariales enviaron un comunicado de prensa conjunto solicitando la intervención del Banco Central de Costa Rica (BCCR) ante la caída del tipo de cambio del colón respecto al dólar estadounidense, que actualmente se encuentra en un valor no visto desde enero de 2014, situación que señalaron “está desangrando al sector productivo del país y sus posibilidades de crecimiento”. (Delfino, 18 de enero de 2024).

Por otro lado, esas cámaras señalan que la baja del tipo de cambio “amenaza la competitividad del sector productivo costarricense y pone en riesgo la supervivencia financiera de las empresas exportadoras de bienes y servicios, así como el sector turismo, que ya representa el 47% del PIB nacional”. (Ídem). Esas doce cámaras le proponen al BCCR “una intervención en el mercado cambiario para frenar la caída del dólar” y “reducir en al menor un 0,75% la Tasa de Política Monetaria (TPM) como señal de equilibrio hacia los mercados”. La única cámara empresarial que no firma esa solicitud al BCCR es la cámara de comercio.

Entre las consecuencias que señalan cámaras empresariales y economistas burgueses de la apreciación del colón se encuentran, entre otras, la disminución del empleo en zonas francas, pérdida de empleo en servicios, disminución de los salarios que se pagan en dólares, reducción de ganancias, problemas en la competitividad y desempleo en algunas actividades económicas.

La Posición del Gobierno de Chaves

El primer vicepresidente de la República, Stephan Brunner, declaró recientemente que “Probablemente algunas empresas, que solamente son rentables o viables debido a un tipo de cambio muy depreciado, van a tener que reconsiderar esa intención de exportar si ya, a este tipo de cambio, no fueran rentables”. (La Nación, 12 de marzo de 2024). En otras declaraciones polémicas el vicepresidente Brunner respecto al tipo de cambio señaló que “No se vale que cada vez que ellos tengan problemas, estén solicitando que se suba o que se baje (…) En 2020 el tipo de cambio estuvo muy alto y en ese momento los empresarios no le pidieron al Banco Central para que el dólar bajara. Ellos estuvieron alrededor de 2 años 8 meses, un tipo de cambio muy superior al del equilibrio de mediano plazo y ahí no se quejaron ni pidieron que el Banco Central rectificara hacia abajo. Exigir que el tipo de cambio tiene que estar alto para ellos ser rentables, esa no es la forma de pedir ayuda”. (La República, 18 de marzo de 2024).

Asimismo, Brunner dijo que los empresarios “… debieron haber hecho reservas. Sabían que eso no era un tipo de cambio de mediano ni de largo plazo; fueron, por así decirlo, los años de vacas gordas. Ahora, vienen los años de las vacas flacas y, entonces, empiezan a exigir que se corrija una variable de política que no es la adecuada”. (La Nación, 18 de marzo de 2024).  

Ganadores y Perdedores

En los procesos de apreciación y depreciación del colón frente al dólar siempre ha habido perdedores y ganadores. Cuando el colón se aprecia, tal como ocurre actualmente, pierden los sectores productivos exportadores, el de servicio como el turismo y otros, mientras que ganan los sectores comerciales ligados a la importación de bienes de distintos tipos. Si el colón se deprecia, como ha sucedido en otras ocasiones, señalado al inicio, salen ganando los sectores que ahora pierden y los importadores son los perdedores.

Existen algunos sectores de clases medias que, en ambos casos, pueden ganar o perder, si tienen sus créditos en dólares o bien si ganan sus salarios en dólares. Sin embargo, en cualquiera de los dos escenarios, la mayoría de los trabajadores y de sectores populares siempre salen perdiendo, ya que si el colón se deprecia los bienes de consumo y servicios básicos suben aceleradamente de precios, mientras que si el colón se aprecia los precios de los productos de consumo y servicios, no bajan en la proporción de dicha apreciación o ni siquiera bajan nada. En cierto modo, se aplican la denominada “inelasticidad de los precios” en relación, en este caso, con la mercancía de la moneda.

En este debate es importante determinar en que lado se ubica el gobierno, ya que no es imparcial en dicho proceso. El sector económico burgués que ha potenciado y al cual está ligado Rodrigo Chaves es el importador, tal es el caso del sector importador de arroz. Por ejemplo “La reducción de los aranceles del 31%, decretada como parte de la Ruta del Arroz, libró a los importadores de arroz pilado y en granza de pagar ₡20 mil millones al fisco ($39 millones al tipo de cambio actual), estima la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz) con base en los registros de importación oficial”. (Semanario Universidad. Semana del 6 al 12 de marzo de 2024).

Por otra parte, el gobierno de Chaves se ha beneficiado con la apreciación del colón en cuanto al pago de la deuda externa, ya que ha tenido o tendrá que desembolsar una menor cantidad de colones para pagar dicha deuda e intereses. El gobierno busca de forma acelerada disminuir la deuda, ya sea externa e interna en dólares, para flexibilizar la regla fiscal de cara a las elecciones nacionales del año 2026 y poder, en el año electoral, realizar diversos paquetes de ayuda social y, de esa forma, aumentar el clientelismo electoral para gane las elecciones el candidato que nombre él para representarlo, así como a sus diputados.

Ni con la Apreciación Ni con la Depreciación: ¡Luchemos Por Un Aumento Real de los Salarios!

En este debate inter burgués sobre la apreciación y depreciación del colón frente al dólar, los marxistas revolucionarios no nos ubicamos en ninguno de los dos sectores burgueses, ya sean los ganadores o perdedores. De otro lado, el supuesto denominado “equilibrio” del tipo de cambio es una falacia, ya que cada bando burgués y sus diversos acólitos busca su propio “punto de equilibrio” para ganar y aumentar sus ganancias que, constituye el motor de los negocios de los capitalistas. En este pleito entre facciones de capitalistas, los revolucionarios socialistas no estamos con ninguno de ellos.

Nuestra posición política es clara: Ni con la apreciación-deflación, ni con depreciación-inflación, ya que ambas políticas son las caras de una misma moneda o los extremos de un mismo hilo conductor. Ambas, empobrecen a los trabajadores y cualquiera de ellas siempre les transfiere nuestros recursos a un puñado de capitalistas que se enriquecen a manos llenas, en cualquiera de sus variantes.

Los diferentes sindicatos y bloques sindicales deberían intervenir en este importante debate, pero de forma práctica y mediante la acción, exigiendo tanto a los capitalistas como al gobierno de Rodrigo Chaves un aumento real de los salarios, ya que estos se han devaluado en ambos procesos de apreciación-depreciación de la moneda del colón. Es necesario y urgente, quitarle a la patronal y al gobierno una parte del pastel para transferirlos a los salarios de todos los trabajadores. Esa es la única política y camino revolucionaria frente a  este pleito inter burgués

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