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HISTORIA: Los últimos dias de León Trotsky

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León Trotsky (1879-1940)
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Por Maximiliano Cavalera

 

Hace 68 años, un siniestro personaje logra infiltrase en las oficinas del revolucionario ruso León Trotsky. Su objetivo, asesinar uno de los dos últimos revolucionarios sobrevivientes de la vieja guardia del partido bolchevique. Lamentablemente, este esbirro de Moscu lograría su cometido, y asestándole un golpe de piolet en el cráneo a Trotsky, destrozaría una de las mentes más brillantes que produjo el movimiento revolucionario del siglo XX.

¿Quien era Trotsky?

 

Liev Davídovich Bronstein, nació el 26 de Octubre de 1879 en la aldea Ucraniana de Ianovka, en ese momento parte del imperio Zarista. Descendiente de una familia judía que había acumulado cierto capital, se enrola a las filas del marxismo estando en prisión. Para 1903 ya militaba en el Partido Socialdemócrata Ruso, siendo cooptado para ser parte del comité de redacción de la Iskra, la publicación marxista más importante de toda Rusia. Para la revolución de 1905 es nombrado presidente del soviets de Petrogrado y con sus efervescentes discursos y sagaces artículos advierte al proletariado del error que significaría confiar en el régimen zarista. Después del reflujo de la revolución de 1905 es deportado y comenzó a esbozar la teoría de la revolución permanente. Asimismo opta por hacer un llamado a la unidad dentro del partido socialdemócrata ruso.

 

En la revolución de 1917 pocos personajes tuvieron un papel tan preponderante como Trotsky, quien además de fungir como presidente del soviets de Petrogrado, dirige la insurrección desde el Comité Militar Revolucionario, es nombrado comisario de Relaciones exteriores encomendándosele al misión de sacar a Rusia de la I guerra imperialista. Todos los cargos  que desempeño los ejecuto y asumió con brillantes y creatividad sin precedentes y talvez el mejor ejemplo sea la concepción y creación del ejercito rojo. Tal fue el papel de Trotsky que el experto militar suizo, Comandante E. Léderray diría: "El Ejército Rojo, creado y dirigido por León Trotsky, fue un factor clave en el triunfo de la revolución bolchevique" (Entrevista a Esteban Volkov 8 de Agosto de 1999)

 

La oposición de Izquierda

 

Después del triunfo bolchevique en la guerra civil rusa, el país había quedado destrozado, con un atraso de siglos en el desarrollo de las fuerzas productivas, tanto así, que son incontables las anécdotas de canibalismo en todo el Estado soviético. La respuesta fue terminar con el “comunismo de guerra” y reemplazarlo con la denomina NEP (Nueva Política Económica). La NEP era un retroceso a las formas de producción capitalista, pero una necesidad debido a que el desarrollo del comercio y hasta cierto punto la producción individual, podrían proporcionar las materias primas necesarias para reestablecer las relaciones económicas entre el campo y la ciudad: La NEP y la miseria dejada por tantos años de guerra son la base material en la que se va creando la burocracia estalinista, la que se enraíza en el partido y en el aparato del estado para obtener privilegios sobre las clases sociales.

 

Este nuevo fenómeno hace que Trotsky y sus camaradas de la oposición de izquierda compensen una lucha encarnada por restituir la democracia dentro del partido, y por que la clase proletaria retome el poder del Estado obrero. Pasarían largos años en que Trotsky escribiría y lucharía política y teóricamente contra el Estalinismo hasta que en 1929 es expulsado de la unión soviética.

 

Desde ese momento, al igual que Odiseo, viajaría por parajes a veces conocidos o inexplorados, buscando un lugar en donde pudiese cumplir con la que el denominaba la misión mas importante de su vida, en sus palabras: “Jamás hubo una tarea tan importante. Sobre cada uno de nosotros pesa una tremenda responsabilidad histórica. El Partido nos exige una entrega total y completa. Dejen que los filisteos busquen su individualidad en el vacío; para un revolucionario entregarse completamente a su Partido significa encontrarse a sí mismo.” (…) “Sí, nuestro Partido nos toma por enteros; pero a cambio nos ofrece la mayor de las felicidades: la conciencia de que participamos en al construcción de un futuro mejor, de que llevamos en nuestras espaldas una porción del destino de la humanidad y de que nuestras vidas no han sido vividas en vano. La fidelidad a la causa de los trabajadores nos exige una absoluta fidelidad” (Discurso gravado para la conferencia de fundación de la IV Internacional)

 

La lucha Internacional

 

El momento clave para Trotsky seria la derrota del proletariado eleman y el ascenso al poder de Hitler y el fascismo, proceso del que comentaría: “la dirección de Moscú no sólo proclamó como infalible la política que garantizó el triunfo de Hitler, sino que también prohibió toda discusión de lo ocurrido. Y esta prohibición vergonzosa no fue ni violada ni echada abajo”. (León Trotsky, La Lucha contra el fascismo en Alemania) En este momento, Trotsky viajaba sin visa por Europa, pero comprende que la tercera internacional ha sido calcinada por la podredumbre estalinista, no había otra opción, debía fundar una nueva internacional.

 

Trotsky viajo por muchos países, hasta que el gobierno de Lázaro Cárdenas le da asilo en México, los últimos años de su vida serian muy prolíferos, analizaría y estudiaría el fenómeno de descomposición del régimen estalinista en la unión soviética y asumiría la tarea de preservar las tradiciones del partido bolchevique y el marxismo para las futuras generaciones de revolucionarios.

 

Los últimos años.

 

Ese empeño inagotable por defender las tradiciones del extinto partido bolchevique le costaría la vida a Trotsky, quien todavía inspiraba un profundo temor al propio Stalin. Ya desde 1936 Stalin monta los denominados juicios de Moscu, en dicha obra dantesca, el principal personaje seria Trotsky, a quien se le acuso en ausencia, de los peores crímenes en contra del Estado soviético. Estas parodias de juicios llegaron al ridículo, de no tener ni un solo acusado que pregonara su inocencia, todos se proclamaron culpables desde el momento en que eran trasladados a la terrible y temida prisión de la Lubianka, en donde através de torturas y chantajes, se les convencía a todos los acusados del “beneficio” de declararse culpables. Tal era la situación, que en su el libro El Gran Juego, el jefe de la red de espionaje soviético en la Alemania nazi, comentando las atrocidades del estalinismo se pregunta y responde: “¿Pero quien protesto en aquella época? ¿Quién se levantó para gritar su hastío? –Los trotskistas pueden reivindicar este honor. A semejanza de su líder, que pago su obstinación con un pioletazo, los trotskistas combatieron totalmente el estalinismo y fueron los únicos que lo hicieron. En las épocas de las grandes purgas ya solo podían gritar su rebeldía en las inmensidades heladas, a las que los habían conducido para mejor exterminarlos. En los campos de concentración, su conducta fue siempre digna e incluso ejemplar. Pero sus voces se perdieron en la tundra siberiana”

 

Lentamente la red tejida por Stalin va cercando a Trotsky. En Barcelona mientras combatía  a las tropas franquistas, muere asesinado por agentes de la GPU Edwin Wolf, quien fuera secretario de Trotsky en Noruega. Asimismo, Rudolf Klement, secretario de organización encargado de los preparativos del congreso de fundación de la IV internacional, es asesinado por agentes estalinistas. Y como si fuese poco, León Sedov hijo mayor de Trotsky, y encargado de los contactos clandestinos en la Unión Soviética, también es asesinado por agentes de la GPU.

 

Semejante drama perturbaba a Trotsky en los últimos años de su vida, pero convencido en su lucha, repetiría incansablemente: "Morir no es un problema cuando un hombre ha cumplido su misión histórica" (Entrevista a Esteban Volkov 8 de Agosto de 1999)

 

Al llegar 1940, todo era cuestión de tiempo, Stalin ya había eliminado por medio de los juicios de Moscu, a toda la dirigencia que junto a Lenin y Trotsky orquestaron la revolución de octubre. Otrora grandes revolucionarios como Zenoviev, Kamenev y Bujarin, ahora eran llamados traidores por la parea burocrática y solo defendidos por el organizador del ejercito rojo.

 

Para Agosto de 1940, Ramón Mercader, que utilizaba el nombre de Jackson Monard, ya se había infiltrado en los círculos cercanos de Trotsky. Espero pacientemente hasta que el 20 de Agosto de 1940, día en que escondería en su ropa un piolet y cobardemente asestaría un golpe mortal no solo a Trotsky, sino a toda la revolución mundial. Al día siguiente, fallecería el hombre que entrego su vida a la causa de los explotados del mundo, y lucho hasta la muerte contra la aberración sintetizada en el estalinismo. Su legado es amplio, pero en sus propias palabras se sintetiza así: “Fui revolucionario durante mis cuarenta y tres años de vida consciente y durante cuarenta y dos luché bajo las banderas del marxismo. Si tuviera que comenzar todo de nuevo trataría, por supuesto, de evitar tal o cual error, pero en lo fundamental mi vida sería la misma.” (…) “Moriré siendo un revolucionario proletario, un marxista, un materialista dialéctico y, en consecuencia, un ateo irreconciliable. Mi fe en el futuro comunista de la humanidad no es hoy menos ardiente, aunque sí más firme, que en mi juventud.” (Testamento de Trotsky)

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