Por Germán Aquino

En El Salvador los índices de violencia y delincuencia se han visto aumentados, ubicándose así el país   en los primeros lugares de los países más violentos del mundo.

Los efectos de esta   violencia y delincuencia le ha tocado sufrirlos a la clase trabajadora, los campesinos, los pueblos originarios y demás sectores populares quienes hemos tenido que sopórtalo y del cual los partidos políticos han hecho una promesa de campaña.

Ahora que se acercan las elecciones pareciera que  la seguridad es un tema que le  preocupa al gobierno  de Funes y del FMLN, a la derecha arenera y demás partidos políticos tradicionales,  pero no es por hecho que ellos estén interesados en la seguridad del pueblo, sino por el hecho que de no verse respuesta a dicha problemática, esto podría restarles votos al mismo FMLN en las próximas elecciones;  por otra parte el presidente Funes su pretexto de la seguridad y combate al narcotráfico aprovecha la oportunidad para ejecutar los planes imperiales de  remilitarización de la sociedad que tienen como objetivo primordial proteger los intereses económicos y políticos de las clases dominantes.

Por la otra parte la derecha ARENERA, no pierde la oportunidad de sacar ventaja política de la situación para desgastar a su mayor adversario como es el FMLN, llegando a culparlo de la situación, se olvidan  de la verdadera causa de este problema y los efectos de los planes económicos impulsados por sus gobiernos.

El capitalismo: causa estructural de la violencia y delincuencia

El estado por naturaleza es violento, ya que es un instrumento de dominación que está al servicio de los ricos para mantener su sistema de explotación e enriquecimiento. Las mismas clases dominantes  de forma legal se apropian de lo que no es de ellas al no pagar a la clase trabajadora los salarios que le corresponde, lo cual es un robo; es esta misma clase explotadora que  mantiene una  gran masa de la población sin empleo, pudiéndolo hacer pero no lo hacen.

En la mayoría de casos los actos violentos y delincuenciales son cometidos con armas de fuego fabricadas por los países industrializados quienes han hecho de ello toda una industria armamentística,  de la cual también en El Salvador se ha hecho una actividad comercial mediante  como lo es la venta de armas, que ha sido controlado de forma legal por personas vinculadas a los órganos de gobierno del estado salvadoreño.

¿Renuncia o destitución de Manuel Melgar como ministro de Seguridad?

Todo pareciera que Manuel Melgar había renunciado voluntariamente de su cargo  de ministro de seguridad pero no es así, según Roberto Lorenzana la remilitarización “es una medida  que está siendo impulsada por los sectores más conservadores de la derecha norteamericana...” Históricamente se ha conocido el recelo del imperio para que Manuel Melgar se desempeñara como ministro de Seguridad, por el hecho de estar vinculado en acciones militares que le  asestaron golpes al imperio mediante el ajusticiamiento de militares ciudadanos, quienes en esos años habían acentuado su intervencionismo en el país.

Alianzas del PCS con los militares: viejas políticas de conciliación

El nombramiento del nuevo ministro de seguridad deja al descubierto las viejas alianzas del Partido “Comunista” Salvadoreño con miembros de las represivas fuerzas armadas,  según Roberto Lorenzana quien manifestó “Nosotros hemos tenido una amistad importante y una relación importante, desde el punto de vista político, con el general David Munguía Payés, de tal manera que nosotros no tenemos absolutamente ningún cuestionamiento a él como persona. Su padre, el coronel Mariano Munguía Payés fue un aliado nuestro, un aliado de la izquierda en los tiempos de la UNO, cuando se impulsó la candidatura del coronel Claramount en 1977. En los tiempos del conflicto, el padre del hoy general Munguía Payés, fue un colaborador del FMLN…Nosotros apoyamos decididamente la lucha que hizo el general Munguía Payés por que se le diera el reconocimiento de su grado de general…fuimos aliados cuando él creó el Partido Movimiento de Unidad, el general apoyó la candidatura de Schafik Hándal; venimos entendiéndonos desde hace tiempo y él apoyó también la candidatura del Presidente Funes.”( http://robertolorenzana.blogspot.com).

Es claro la alianza que el PCS viene desde hace mucho tiempo, ello explica la posición de apoyo a las fuerzas armadas en la guerra inter burguesa entre El Salvador y Honduras; se debe recordar las posiciones  de desacreditación adoptadas por el mismo PCS respecto al movimiento guerrillero sobre todo con las FPL quienes expresaban los intereses de la clase trabajadora y criticaban estas alianzas con los militares, las cuales no llevan a nada solamente a una mediatización de las luchas del pueblo, permitiéndole a la clases dominantes recomponerse. Mientras en los años 70, agrupaciones de izquierda como las FPL, etc,  luchaban contra las fuerzas armadas   muchos de la ahora dirección burocrática del FMLN realizaban alianzas con sectores de estas.

No hay burguesías ni militares  progresistas

Roberto Lorenzana manifiesta que hay un antecedente de relación política y de cierta confianza política, pero esta es una cosa distinta, estamos hablando de poner al frente de la cartera de seguridad a un militar, el pensamiento militar no se le quita a uno porque renuncie, porque le den baja, cuando tiene un pensamiento militar una persona, lo conserva; darle una visión militar a la seguridad pública para nosotros es un gravísimo error. (http://robertolorenzana.blogspot.com).

Con sus declaraciones deja muy claro no existen militares progresistas, como militares están hechos para reprimir o matar a quien ponga en riesgo los intereses económico de la clase dominante; la  interrogante es porque ha sabiendas de ello han traído históricamente esas viejas alianzas, que en nada han favorecido al pueblo.

Oposición al militarismo, jugada política, o lucha por el cargo

Desde sus inicios el FMLN a manifestado no estar de acuerdo con que llegue un militar a desempeñar el cargo de ministro de seguridad,  lo anterior puede ser una juego pues ellos mismo han manifestado que el general David Munguía Payés goza de su confianza, la oposición a que llegue Munguía Payes  podría ser una jugada política mediante la cual buscan capitalizar los efectos que este pueda crear en el combate militar;  y  si las cosas no salen también se lo reprochan,  similar a la  línea mantenida con el Presidente Funes.

La decisión de haber nombrado al  general David Munguía Payés como ministro de seguridad, pareciera que ha llevado a contradicciones  entre el presidente Funes y el FMLN, pero en realidad en caso de existir dichas contradicciones no son  por el hecho de la  llegada de  un militar sino por el hecho que el cargo no fue dado a la burocracia del FMLN, lo anterior podría llevar a un show entre el presidente Funes y el FMLN, el cual distraería a la población y sobre todo a las bases del FMLN.

¿Hacia donde apuntan los planes militaristas de Funes y  Payes?

El gobierno de Funes va realizando los cambios que aseguren el retorno del militarismo, ha nombrado como ministerio de la Defensa  a Atilio Benítez Parada quien ha sido parte de las fuerzas de intervención imperial en Irak.  El ministro de defensa en cierta medida ha adelantado posibles medidas militaristas  como lo es el ampliar la  participación de la Fuerza Armada en seguridad pública si existieran reformas de ley (LPG/ 25/ 2011), ahora que el próximo paso sera legalizar su accionar, así también buscaran implementar  estados de excepción focalizados en las zonas del país con más altos índices delincuenciales, lo cual son medidas que ya se han impulsado en países de la región centroamericana. Es de recordar que estos estados de sitios son los mismos que se implementaron en el conflicto, en los cuales se suspenden legalmente muchos derechos garantizados por la misma constitución burguesa.

Detengamos la avanzada del militarismo

El FMLN reconoce que gracias al respaldo de ellos Funes llego a la presidencia y es el mismo presidente que  obedeciendo las órdenes del imperio impone como ministro de seguridad al  general David Munguía Payés, ahora el a FMLN  busca lavarse las manos ante sus bases, si en realidad la dirección del FMLN,  esta contra el militarismo la primer medida que debe tomar es que los miembros del FMLN que actualmente son parte del gabinete de gobierno de Funes renuncien a su cargo, así mismo llamar a sus bases para que mediante los métodos de lucha popular como son las movilizaciones, tomas, suspensión de trabajo exijan la renuncia del  general David Munguía Payés y unidos  trabajadores, estudiantes, campesinos y demás sectores populares detener la avanzada del militarismo.

Defendamos la democracia y nuestros derechos

La eliminación de la violencia y la delincuencia es lo que más anhelamos el pueblo salvadoreño, y un deber del Estado garantizarla pero debemos ser cautelosos al respecto ya que no debemos permitir que con el pretexto de combate a la violencia y la delincuencia se implemente medidas que podrían llevar a una mayor agudización , dichas medidas podrían en un tiempo futuro  dar paso de una violencia social a una violencia política.

El haber logrado encerrar a los militares, costo vida y sangre al pueblo salvadoreño, ahora vuelven al campo de batalla, pero todavía es tiempo de detener su avanzada, para ello todas las organizaciones sociales debemos movilizarnos y exigirle al gobierno de Funes y del FMLN que combata las verdaderas causas de la violencia y la delincuencia.

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