En el mes de septiembre, todas las burguesías de la región centroamericana celebran la independencia en relación a España, ocurrida el 15 de septiembre de 1821, como  si fuese propia de los pequeños Estados nacionales actuales, olvidando que en esa época Centroamérica estuvo organizada, primero, en las Provincias Unidas de Centroamérica (1 de julio de 1823) y posteriormente se constituyeron, el 22 de noviembre de 1824, en la República Federal de Centroamérica que existió hasta que, en el año 1838, Nicaragua se separó e inicio el proceso que terminaría en la disolución del Estado Federal.

En el siglo XIX, Centroamérica proclamó en dos ocasiones su independencia. La primera vez, ocurrió el 15 de septiembre de 1821, cuando las propias autoridades coloniales, ante el temor de la revolución popular, proclamaron su independencia de España, aunque inmediatamente se anexaron al imperio mexicano de Iturbide.

El rápido derrumbe de este y la proclamación de la Republica en México, influyó para que las autoridades de Centroamérica proclamasen la segunda independencia, el 1 de julio de 1823, cuando solemnemente emitieron un decreto reconociendo que "la incorporación de estas provincias al extinguido imperio mexicano... fue una expresión violenta arrancada por medios viciosos e ilegales" y que por lo tanto, las provincias de Centroamérica "representadas en esta Asamblea, son libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquier otra potencia".

Estos aspectos de nuestra historia no son muy conocidos. Pero este año 2018, las celebraciones oficiales de la independencia de 1821, han estado marcados por nuevos acontecimientos.

Crisis económica y ruptura del statu quo

La crisis económica y política de la burguesía centroamericana no conoce fronteras. El statu quo creado por el imperialismo norteamericano, a raíz de la aplicación de Esquipulas II (Nicaragua en 1990, El salvador en 1992 y Guatemala en 1996) está agotado y en crisis. Nuestras economías semi coloniales se ven directamente perjudicadas por la crisis económica mundial y por los dictados del nuevo gobierno de los Estados Unidos. Los aumentos de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, en los últimos dos años, se viene a agregar a otras dificultades estructurales del modelo capitalista de los países de Centroamérica.

Estos aumentos, según Oscar Ugarteche, miembro del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, “impulsará a la baja el precio de las materias primas, lo que reducirá el valor de las exportaciones e impactará en el crecimiento del PIB de muchos países de la región.“ (BBC MUNDO 15/12/2016)

En ese mismo sentido, un experto de la agencia calificadora Moodys presagiaba que los países “ que dependen de los mercados internacionales para financiar el déficit fiscal …enfrentarán mayores dificultades para bajar sus propias tasas de interés…y el aumento en las primas de riesgo que tienen que pagar por financiarse los mercados emergentes” (Idem)

Saqueo imperialista y desplome de los niveles de vida

Esto parece la crónica de una crisis anunciada, a lo que se suma una política conjunta emanada por los organismos financieros internacionales, en el sentido de bajar o suprimir los impuestos a los exportadores y hacer regalos fiscales a las empresas internacionales que se instalaran en los diferentes países del área.

Este modelo solo podría ser sostenido si el grueso de la carga tributaria y de la carga de la crisis financiera se cargara sobre la espalda de los trabajadores y del pueblo. Este ejemplo de la brutal contrarrevolución económica en El Salvador es elocuente: “Tomando como base el poder adquisitivo del salario mínimo en 1979, se observa que los salarios mínimos urbanos han perdido el 80% de su capacidad de compra, mientras que en el área rural la reducción es del 91%. »(uca.edu.sv 23/05/2016). En la cola de este escalafón se encuentra los salarios mínimos en Nicaragua que alcanzan 123 dólares en el sector agropecuario y 276 en la construcción y establecimientos financieros (El Nuevo Diario 19/11/2017)

Por otro lado, los regalos fiscales para los grandes no cesan de aumentar. Ya hace casi una década, los montos de las exoneraciones fiscales representaban un alto porcentaje del PIB “En Guatemala, las estimaciones del Gasto Tributario son publicadas por la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y el Ministerio de Finanzas Publicas. De acuerdo a estas cifras, el gasto se estimó́ entre el 12% y el 14% del PIB en años pasados, lo cual es un monto alto en comparación con su carga tributaria, la cual oscila alrededor del 10% del PIB.” (Icefi.org 2007)

La pauperización de las masas trabajadoras y populares de Centroamérica, es el resultado de una brutal ofensiva económica y social después de la derrota de la revolución centroamericana encabezada por las organizaciones guerrilleras y combatida brutalmente por las dictaduras y gobiernos cipayos de toda el área.

El fracaso de las guerrillas: no condujeron a la liberación

Después de la implementación de los acuerdos de Esquipulas II, las organizaciones guerrilleras del área consolidaron un giro a la derecha. Poco a poco, tanto en Nicaragua, como en El Salvador y Guatemala, se fueron transformando en partidos integrados al marco democrático burgués, desde el gobierno o desde la oposición. La cúpula del FSLN se transformó en una nueva burguesía. En El Salvador, la cúpula del FMLN aspira a convertirse en el representante político de la burguesía emergente. En Guatemala, la URNG fracasó en el intento de convertirse en una poderosa organización política con influencia de masas.

Estas ex guerrillas, una vez en el gobierno, como ha sido el caso del FSLN y del FMLN, han aplicados las mismas recetas económicas neoliberales de los gobiernos de la derecha: austeridad, hambre, empleos mal pagados o desempleo a secas.

La migración de cientos de miles de compatriotas hacia los Estados Unidos y Europa se explica por este saqueo brutal de las fuerzas productivas y el consecuente deterioro de las condiciones de vida y de la seguridad en la región. Centroamérica se ha transformado en una región que se ha visto presa de la violencia de las maras y del narcotráfico, siendo estas pandillas un medio de sobrevivencia para los sectores desclasados alejados del empleo y la formación.

Una nueva generación toma la batuta y sale a pelear

En Honduras, la lucha contra el fraude electoral del gobierno de JOH fue uno de los puntos altos de la movilización popular en la región. La situación en Honduras es realmente explosiva.

En Panamá se han desarrollado movilizaciones estudiantiles y populares contra el alza de energía. Desde el mes de abril, las masas nicaragüenses han enfrentado el gobierno dictatorial de Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo. Este movimiento, tal y como ocurrió hace casi cuarenta años, ha sido el epicentro de una onda revolucionaria.

Tal y como vemos en Nicaragua, una nueva generación combate a la dictadura de Ortega-Murillo. La represión ha sido cruenta y por el momento la resistencia ha tomado otros métodos para evitar el encarcelamiento y la aniquilación por parte de los escuadrones de la muerte del régimen.

En este mes de septiembre del 2018, a lo largo y ancho del territorio centroamericano, las masas trabajadoras y populares han hecho irrupción en diferentes grados.

En Guatemala se vive un ambiente de agitación política contra el gobierno de Jimmy Morales, por el hecho de anunciar que no renovará el acuerdo para el mantenimiento de la CICIG. La lucha contra las mafias enquistadas en el Estado de Guatemala ha adquirido ribetes dramáticos.

En Costa Rica cerca de medio millón de personas salieron este 12 de setiembre a marchar en el centro del país contra el combo fiscal. Miles de nuevos activistas hacen también sus primeras experiencias después de la lucha contra el combo del ICE hace casi dos décadas. En estos momentos se desarrolla una Huelga General Indefinida, con bloqueos de carreteras, y con amplia participación popular

Necesitamos construir una nueva dirección regional

Los luchadores en toda el área pueden ver que las causas y los motivos de la lucha son los mismos en cada país. Los nuevos planes de austeridad, llámense como se llamen, tienen la misma fuente: el imperialismo norteamericano, los organismos financieros internacionales y las burguesías locales. Ellos tienen sus organismos regionales e internacionales los cuales con coherencia aplican los acuerdos.

Por nuestro lado, tenemos algunos organismos que no cumplen su labor. Las centrales sindicales centroamericanas, en algunos gremios que no pasan de ser agencias de turismo para los dirigentes burocratizados. Debemos luchar por unificar las luchas que los trabajadores libran a nivel de cada país, democratizando los sindicatos existentes o construyendo nuevas organizaciones.

Pero la lucha no es solo a nivel de los sindicatos, sino también a nivel político. Sin renunciar a nuestra propia construcción como Partido Socialista Centroamericano (PSOCA) necesitamos desarrollar la más amplia unidad de acción entre los escasos grupos de izquierda, para que, en base a la experiencia común, avancemos a la constitución de frentes políticos que permitan avanzar en la construcción de una alternativa revolucionaria, democrática y antiimperialista en la región centroamericana.

Necesitamos avanzar hacia nuestra tercera independencia política, hacia la liberación de Centroamérica, destruyendo la opresión del imperialismo norteamericano, que permita la reunificación de Centroamérica, constituyendo una nueva república federal: Los Estados Unidos de Centroamérica, que incluya a Belice y Panamá.

Centroamérica, 15 de septiembre del año 2018.

Secretariado Ejecutivo Centroamericano (PSOCA)

Partido Socialista Centroamericano (PSOCA)

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