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HONDURAS.- Las ilusiones de la dirigencia del MEU en el Congreso Nacional terminaron muy mal: ¿Que hacer ante el retroceso de la lucha en la UNAH?

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Las ilusiones de la dirigencia del MEU en el Congreso Nacional terminaron muy mal: ¿Que hacer ante el retroceso de la lucha en la UNAH?

La lucha de los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) vive un periodo de estancamiento después de más de 80 días de tomas de los edificios.

El método de las “Tomas” y participación estudiantil

Las tomas son un método de lucha que los estudiantes se ven obligados a realizar para luchar contra la represión y criminalización de la rectora Julieta Castellanos. No obstante, a pesar del heroísmo desplegado por los activistas estudiantiles, debemos evaluar si la prolongación de las tomas, comienzan a ser negativas para los objetivos propuestos por el MEU. En las ultimas semanas, ante el recrudecimiento de la lucha por la destitución de Julieta Castellanos, un grupo de luchadores de vanguardia se ha convertido en la fuerza de choque que retiene los edificios tomados, soportando las embestidas de los cuerpos de seguridad privada, el hambre y el desvelo, así como el acoso y embestidas de la Policía, además de la constante campaña de los grandes medios de comunicación en su contra.

En cierta medida, la conducción del MEU cayó ingenuamente en la trampa tejida por rectoría, quien en todo momento tuvo la estrategia de endurecer posiciones para prolongar la lucha estudiantil, con el objetivo de cansar a las bases estudiantiles para debilitarla. Se produjo una separación, entre los métodos utilizados por la vanguardia estudiantil, que son fundamentalmente las tomas de edificios, y las aspiraciones y preocupaciones de la mayoría de los estudiantes, dando como resultado una disminución de las asambleas estudiantiles, y debilitamiento de las mismas Asociaciones, que son el alma y nervio del movimiento estudiantil, las que terminan sesionando y luchando en soledad.

Uno de los primeros movimientos estratégicos de Julieta Castellanos fue cancelar el periodo académico en sistema a distancia en Choluteca, como advertencia y chantaje hacia el movimiento estudiantil. De esta manera indicó su firme voluntad de cerrar el periodo académico en toda la UNAH, si continuaba el desafío estudiantil.

Ausencia de consignas movilizadoras

En este nuevo ciclo de lucha, las consignas eminentemente estudiantiles, como la derogación de las Normas Académicas, y la aprobación de unas nuevas, pero con participación de los estudiantes, así como el respeto a las elecciones y la representación estudiantil, fueron sustituidas por una sola consigna: la destitución de Julieta Castellanos.

En su oportunidad alertamos que el abandono de los temas que interesan a los estudiantes, y convertir la destitución de Julieta Castellanos en la consigna principal, contribuía objetivamente a la desmovilización de los estudiantes. Lamentablemente, nuestra alerta no fue escuchada. El resultado ha sido que, después de dos meses de dura lucha, al no existir consignas centrales que movilicen a los estudiantes por sus propios intereses, la base estudiantil no participa en masivamente en asambleas ni movilizaciones, y en ciertos casos hubo abierta oposición al método de las tomas de edificios.

La lucha por los espacios dentro del gobierno universitario

El MEU ha representado un fenómeno progresivo de despertar del movimiento estudiantil en Honduras, especialmente durante el año 2016. Sin embargo, el ciclo de luchas durante el año 2017, tuvo una naturaleza distinta. Poco a poco, de manera casi imperceptible, la lucha fue dando un giro distinto: la conducción del MEU se embarcó en una dura lucha por reconquistar espacios dentro de las estructuras del gobierno universitario, un derecho conculcado hace años por Julieta Castellanos, quien ha boicoteado cualquier tipo de participación independiente estudiantil.

Al convertir en consigna central la destitución de Julieta Castellanos, en una coyuntura en la que finalizaba su segundo periodo como rectora, la conducción del MEU concentró sus esfuerzos en mostrar fuerza ante la inminente reorganización del gobierno universitario. Esta decisión no era incorrecta, el error estratégico de la conducción del MEU fue abandonar las reivindicaciones estudiantiles, no combinarlas con la lucha por la recuperación de los espacios dentro del gobierno universitario.

Dentro del error estratégico, organizó las dos marchas conocidas como MTM (Madre de todas las Movilizaciones) con el objetivo de introducir un proyecto de ley ante el Congreso Nacional para nombrar un “gobierno provisional universitario”. Pero sin contar con la presión del movimiento estudiantil en las calles, cualquier proyecto de ley terminaría siendo tergiversado. En su oportunidad, también alertamos que el involucramiento del Congreso Nacional, controlado por el Partido Nacional, era pernicioso para el movimiento estudiantil, porque fueron los diputados los que autorizaron una reforma a la Ley Orgánica de la UNAH para permitir la reelección de Julieta Castellanos para el periodo 2013-2017.

El dictamen del Congreso Nacional: una burla

En medio de una campaña electoral a nivel nacional, donde el presidente Juan Orlando Hernández lucha por imponer su reelección, los diputados del Congreso Nacional han actuado con una cautela sin precedentes.

Esta Comisión Especial estaba conformada por el diputado Edwin Pavón del Partido Unificación Democrática (UD), actualmente aliado del Partido Nacional; Edgardo Casaña, del partido LIBRE; Liberato Madrid del Partido Anticorrupción (PAC) que lidera Marlene Alvarenga, otro aliado del PN; Maynor Vargas del Partido Liberal (PL); Audelia Rodríguez, tránsfuga de LIBRE y que ahora milita con Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH). y los diputados Renán Inestroza y Carmen Rivera, del oficialista Partido Nacional. La composición de la Comisión Especial nos indica un control absoluto del Partido Nacional

Con el hecho de haber introducido un proyecto de ley ante el Congreso Nacional, se estaba priorizando los mecanismos de negociación parlamentaria, por encima de la dura lucha que libra la vanguardia estudiantil con la toma de edificios. No fue un error emplazar a los diputados del Congreso Nacional, para demostrar su parcialidad ante el pueblo de Honduras, el error consistió en que no se logró sostener al mismo tiempo la movilización y la participación masiva de los estudiantes para obligar a los diputados del Congreso Nacional a no desvirtuar el proyecto de ley presentado.

La Comisión Especial cumplió con la formalidad de convocar y escuchar a diferentes sectores de la comunidad universitaria, pero al final dio una puñalada imponiendo la política del gobierno del Partido Nacional, de hacer algunas concesiones que no pongan en peligro la reelección de JOH. El Congreso Nacional aprobó sin mayor discusión el Dictamen de la Comisión Especial, que ya es una ley. No fue causalidad los aplausos de Julieta Castellanos a la nueva ley.

Un interregno, esperando la reelección de JOH

Esta ley viene a crear un gobierno universitario provisional, pero no con la participación igualitaria propuesto por el MEU, sino con la elección provisional de nuevas autoridades, pero basados en la antidemocrática Ley Orgánica de la UNAH. El diputado nacionalista, Renán Inestroza, resumió el aspecto central de la nueva ley: “En cuanto a la otra petición del MEU de un gobierno provisional a lo interno de la UNAH, al analizarla, prácticamente eso era violentar la Ley Orgánica Universitaria y la Constitución de la República y ese fue el criterio casi unánime de casi todos los miembros de la comisión multipartidaria”. (La Tribuna, 31/08/2017)

Con ello el gobierno del Partido Nacional y sus aliados (el diputado de LIBRE no se desmarcó) mantuvo la institucionalidad creada con la Cuarta Reforma, es decir, las nuevas autoridades serán electas del aparato administrativo consolidado con los dos periodos de Julieta Castellanos. Un julietismo pero sin la persona desagradable de Julieta Castellanos. Y todavía tenemos que estar pendiente si este periodo de gobierno provisional no es un interregno que le permita a Julieta Castellanos postularse nuevamente más adelante. La nueva ley vino a revalidar legalmente la formación de la Junta de Dirección Universitaria (JDU) de la UNAH, encargada de organizar los comicios internos. De esta manera la UNAH no queda acéfala, y las cosas siguen igual o peor.

Lo que no debemos perder de vista es que este interregno es por corto tiempo, y la nueva ley viene a crear condiciones para una reorganización total de la UNAH, habrá elecciones de autoridades en los distintos niveles, esperando la reelección de JOH para, con la votación obtenida, iniciar los cambios dentro de la UNAH que garanticen el control del Partido Nacional y la consolidación definitiva de la Cuarta Reforma.

Con la nueva ley todo se ha pospuesto, se ha transformado en provisional, esperando la reelección de JOH, para después iniciar el asalto final sobre la UNAH, y el jugoso 6% del presupuesto nacional.

Lo más grave: la intromisión del TSE en las elecciones estudiantiles

Uno de los aspectos más graves de la nueva Ley es la intromisión del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) en las elecciones universitarias, a través de la discusión y elaboración del Reglamento Electoral Estudiantil (REE). Esto es la negación de la autodeterminación del movimiento estudiantil, y una negación absoluta de la autonomía universitaria.

Las elecciones estudiantiles deben ser organizadas y dirigidas por las propias organizaciones estudiantiles, sin injerencia de ninguna institución del Estado. El hecho que las elecciones universitarias se realicen después de las elecciones del noviembre de este año, nos indica que el aparato del Partido Nacional se prepara para asaltar y copar las Asociaciones y demás organismos estudiantiles.

Una pequeña concesión: el sobreseimiento de los compañeros procesados

Para calmar al MEU, y para garantizar una negociación futura, las autoridades judiciales, aliadas con las autoridades universitarias, de un solo tajo decidieron absolver a los compañeros que habían sido procesados penalmente, lo que demuestra que esto era una conspiración para mantener un grupo de rehenes en el proceso de negociación y que nunca hubo méritos legales para llevar a los juzgados penales a los estudiantes criminalizados.

La protesta de ADEUNAH

Los docentes organizados en Asociación de Docentes de la UNAH (ADUNAH), por motivos muy particulares, también tenían algún grado de expectativa en el proyecto de ley introducido por el MEU. A ADEUNAH preocupa, con justa razón, que no se ha organizado el Consejo General de la Carrera Docente, que sería el organismo que garantizaría la estabilidad laboral de los docentes, sujetos en muchos casos a presiones y chantajes por parte del partido gobernante.

Aunque los docentes se mantuvieron, en términos generales, fuera de la lucha, constituyen un sector importante, aliados estratégicos del movimiento estudiantil, junto al otro sector: los trabajadores de la UNAH. La alianza de estos 3 sectores (estudiantes, docentes y trabajadores) es lo único que permitirá democratizar las estructuras de gobierno de la UNAH y dar la batalla en defensa de la educación publico gratuita y de calidad.

En momentos de retroceso afloran las rencillas y contradicciones

La situación anteriormente descrita, ha producido una crisis interna al interior del MEU. La enorme presión de los enemigos externos se hace sentir al interior de la vanguardia universitaria. La actual crisis universitaria es quizá el producto de varias contradicciones gestadas a lo interno del movimiento estudiantil; unida a varias situaciones que en su momento fueron de crucial importancia, pero desaprovechadas o mal dirigidas por la conducción del MEU. En el 2016, con la firma de los acuerdos de julio, se trazó un punto de referencia que tal vez dio un nuevo giro a la lucha: se consumó un trato en donde soltar edificios, el regreso a clases y la construcción de las Normas Académicas eran prioridad, pero se pasó inmediatamente a una lucha frontal y decisiva, sin haber consultado previamente a las bases estudiantiles.

Las contradicciones se acumularon y explotaron. El MEU se fracturó internamente luego de la realización del Congreso Eduardo Becerra Lanza. Fueron las posturas de los movimientos independientes como el MAU y Los Brians quienes asumieron el liderazgo, cuando se reinició la represión de Julieta Castellanos, luego de la timorata conducción de la dirigencia del MEU. Pasar a una lucha frontal, en un giro imprevisto, sin estar acuerpados por las bases, significó prácticamente en el sacrificio de varios miembros de estos movimientos en la toma parcial del edificio administrativo de la Universidad: más de veinte sancionados penal y administrativamente.

Los errores van desde haber cesado la comunicación directa con las bases estudiantiles, quienes no tuvieron empoderamiento en las decisiones que el MEU enarbolara como idóneas. Aunque la Huelga de Hambre significase a lo interno del movimiento una medida fuerte de presión, prácticamente pasó desapercibida como tal. La presión ejercida en las tomas de los edificios concentró la atención de la mayoría de estudiantes en el tema de las clases.

La lucha de intereses de pequeños grupos, la falta de armonización a través de la discusión democrática, dentro del movimiento estudiantil logró debilitar lo que antes fuera una vanguardia de lucha contra las medidas injustas de la administración de Julieta Castellanos. Las distintas corrientes de LIBRE, las silenciosas maniobras del Partido Nacional, y el afán de algunos supuestos dirigentes en subir de perfil político electorero, dieron el golpe de gracia a la plausible organización que otrora tuviera el MEU. El contagio partidario tuvo su caldo de cultivo en los dirigentes de Derecho, quienes arrebataron el liderazgo a los compañeros que, sin afán protagónico, pudieron haber asumido, sin tener que enredarse en los tentáculos partidistas.

Las Asociaciones de carrera han sufrido un derrumbe organizativo tremendo, debido a la irrupción de movimientos apáticos o frentistas que, o boicotearon internamente estas organizaciones, o dejaron pasar sin más, decisiones reaccionarias de no involucramiento. Si las Asociaciones de carrera se debilitan o desaparecen, el MEU puede sufrir un golpe moral, pues son éstas quienes ofrecen dirección ante los escenarios más complicados que se vengan.

Discutamos un balance para reorganizar el movimiento y las Asociaciones de Carrera

Actualmente ya nadie defiende las tomas. La propia conducción del MEU ha aceptado sin humildad la necesidad de retroceder, ante el golpe bajo propinado por el Congreso Nacional contra el movimiento estudiantil.

Y lo más natural, cuando hay una situación adversa, como la aprobación de la ley que permite el nombramiento de autoridades provisionales, es retroceder en orden y convocar a los estudiantes de cada Facultad o Escuela, para que sean las bases las que tomen la decisión. Creemos que la situación impone retroceder un poco, reagrupar a los estudiantes en su centro natural de reuniones, como son las aulas, para desde ahí sacar un balance de las amargas experiencias de esta lucha, en la que prevalecieron las tomas, sin consultar a las bases.

El MEU llego a ser una organización poderosa, porque representa el renacer de las Asociaciones de Carrera, el alma y nervio del movimiento estudiantil. La tarea más importante en el futuro inmediato es la reorganización y revitalización de las Asociaciones de Carrera. Si esto se logra, el movimiento se recupera rápidamente. La agenda de las reivindicaciones estudiantiles debe estar nuevamente sobre la Mesa. No perdamos de vista que el interregno creado por el Congreso Nacional, solo espera la reelección de JOH para asestar el golpe definitivo que permita el control total del Partido Nacional sobre la UNAH. ¡No lo podemos permitir!!

Centroamérica, 4 de Septiembre del 2017.

Secretariado Ejecutivo Centroamericano (SECA)

Partido Socialista Centroamericano (PSOCA)

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