EL SALVADOR.- La realidad no se ha movido, se ha petrificado.

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Por Edwin Felipe Aldana Aguirre.

Investigador y docente universitario de El Salvador.

La realidad es de suyo estructural y dinámica, y esto es coherente con la naturaleza de la vida y, sobre todo, con la vida de los seres humanos. Pero qué pasa cuando esta realidad no se mueve y genera la impresión de que se ha petrificado. Viene la sensación de pesadez, de agobio, de ahogamiento.  Lo grave de todo esto es, que la clase política ya ha normalizado el hecho de que la gente, las grandes mayorías tienen aguante y que, están hechas para la sobrevivencia.

La injusticia es estructural ya que es parte esencial de la naturaleza del sistema neo liberal capitalista; por tanto, que esta realidad vaya en contraposición de la naturaleza de los seres humanos no significa absolutamente nada. Y esto es lo radical: las cúpulas dominantes aún dentro de sus pleitos, coinciden en que “los otros” no son igual que ellos, no pueden vivir igual que ellos, no merecen todo, igual que ellos.  En esa mentalidad de mierda, está la crisis profunda que nos abate.

En este nuevo sondeo con los estudiantes a mi cargo en este 2021, -reitero, no tiene carácter de muestra- sino que, es un vistazo a la realidad, eso sí, a partir de la gente y no desde las alturas. Es un sondeo participativo en el más pleno sentido de la palabra y por ello, auténtico y certero.

Que el resultado de este sondeo parezca un calco del anterior, realizado a finales del mes de julio del año pasado, en el 2020, no deja de generar inquietud, al menos a mí; habrá que ver que dicen ustedes.

Este sondeo se realizó con 5 grupos de estudiantes de la materia Antropología Filosófica, con un número de 55 estudiantes por grupo, haciendo un total de, 275 estudiantes.  15 de ellos no participaron o no se atuvieron a las indicaciones que se dieron: porcentaje de mujeres, porcentaje de jóvenes, padres de familia, abuelos o encargados etc. Igual que el año pasado trabajamos con una sola pregunta: ¿Cuáles son los 8 problemas más fuertes que padece la sociedad salvadoreña? Ahora solo suprimimos la palabra pandemia. Pero de igual manera los estudiantes debían reformular la pregunta de diversas formas sin perder el sentido de la misma. Como docente también hice la tarea. Entrevistamos a 2,610 personas, más 261 estudiantes y docente, haciendo un total de 2,871 personas participantes.  Sondeo realizado a finales de enero y principios de febrero de 2021.

Vemos, no obstante, que la similitud es engañosa y esto puede ser tema de debate.  Veamos el resultado:

Consolidado final del sondeo.

¿Cuáles son los 8 problemas más fuertes que padece la sociedad salvadoreña?

    Desempleo

    Pobreza

    Delincuencia

    Corrupción

    Violencia

    Educación en crisis

    Salud en crisis

    Contaminación Ambiental

Hay un cambio que es llamativo, y es el hecho de un noveno problema.  En el sondeo anterior se nos impuso el problema de la privatización del agua, pero ahora aparece el problema de una economía difícil. Este es un matiz importante.

El título de esta presentación no es antojadizo, ya que vemos que los primeros 7 problemas simplemente van por orden de aparición, ya que tienen un cerrado empate por número de menciones.  Realmente para mi es primera experiencia que tengo de un sondeo, que 7 problemas estén en primer lugar y ese es el riesgo de la crisis; ya que se convierte en un auténtico grito de las mayorías, diciendo que las cosas están muy, pero muy mal.

Hay en el octavo problema una esperanza, la gente cada vez más, va tomando conciencia del medio ambiente y eso es bueno, en la medida en que se convierta en una bandera de lucha como parte de una vida buena y digna.

Ahora bien, desempleo, pobreza y delincuencia, son problemas que los sectores dominantes con facilidad atribuyen como responsabilidad de la gente; y esto es una vulgar falacia, por cuanto la corrupción en el mundo político es un auténtico cáncer para la vida de cualquier democracia y más la nuestra, tan incipiente, tan endeble y tan de mentira.  No quepa duda que la corrupción mata, y no precisamente a quienes mandan en esta sociedad.

La violencia en consecuencia no surge por arte de magia, o por el tipo de sangre como decía un connotado político nuestro.  En el plano de la sociología sabemos que cuando los grupos de una sociedad son violentos, simplemente están reflejando el grado de violencia que tiene esta sociedad. Violencia que se expresa en el tráfico vehicular, en intolerancia y accidentes.

Violencia que se expresa en feminicidios al alza, producto de una mentalidad de control y poder, pero también, violencia que victimiza a otros hombres en virtud de un tipo de masculinidad introyectado y normalizado en una conducta de dominio, control y violencia.

Educación y salud, expresan lo dura que está la situación para las grandes mayorías.  Quiero concluir expresando que, esta realidad expresa el estado de cosas de un sistema; y cualquier gobierno, del signo que sea, si no responde a esto, sólo será cuestión de tiempo para que la crisis se agudice.  Sigamos tercos y tercas, en la esperanza y en la tarea por la transformación de la realidad.

Queda abierto el diálogo…