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EL SALVADOR.- ¡Derogar el SAP, para fortalecer al ISSS e INPEP!

El proyecto de ley impulsado por el gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), para reformar la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones (SAP), con el objetivo de crear un nuevo “sistema mixto”, ha sufrido una parálisis dentro de la Asamblea Legislativa de El Salvador.

El sistema de pensiones fue privatizado en 1996 bajo el gobierno de Armando Calderón Sol (1994-1999), creando el SAP. Las pensiones otorgadas por el Sistema Nacional de Pensiones (SNP) conformado por el ISSS y el INPEP fueron sustituidas por cuentas de ahorro de los trabajadores, que son administradas por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Estas instituciones manejan miles de millones de dólares de los cotizantes, como si fuese su propio dinero. Con estos fondos de las pensiones realizan todo tipo de especulaciones financieras, tanto en El Salvador como en el extranjero, con el peligro inminente que esos fondos, invertidos en títulos financieros, desaparezcan en una de esas burbujas financieras y los trabajadores se queden sin el dinero de la cuenta de ahorro para su jubilación.

En aquella época se satanizó el control del Estado sobre el sistema de pensiones, se les dijo a los trabajadores salvadoreños que las cosas mejorarían bajo una administración privada, mucho más eficiente, pero tras 20 años de vigencia del SAP, en realidad las condiciones han empeorado para los jubilados.

En el año 2006, diez años después de la creación del SAP, este sistema ya estaba dando señales de colapso. Al final de cuentas, el Estado seguía desembolsando dinero para garantizar las precarias pensiones. El Estado seguía poniendo el pisto, pero las ganancias de las AFP quedaban en manos privadas. Por ello, bajo el gobierno de Antonio Elías Saca (2004-2009) la Asamblea Legislativa creó el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP), para quitarle presión al presupuesto nacional. Pero la deuda del Estado en relación a las pensiones siguió creciendo de manera constante. La deuda del FOP ha venido creciendo exponencialmente, hasta 5000 millones de dólares en el año 2013. Entonces, bajo la SAP tenemos dos grandes problemas: continúa creciendo la deuda del Estado, al mismo tiempo que el dinero de las cuentas de ahorro no garantiza suficiente dinero para la vejez.

El Estado fue asumiendo cada vez más las obligaciones del SAP, aumentando la deuda pública, llegando realmente a niveles insostenibles. Para mediados del 2015, la deuda pública ascendía al 60 % del Producto Interno Bruto (PIB), que asciende a US$15,878 millones de dólares. La circulación del dólar como moneda oficial le impide al gobierno salvadoreño hacer maniobras con la masa monetaria. El gobierno se financia por dos vías: prestamos en efectivo o emisión de títulos financieros para conseguir dinero en efectivo. Entonces, la crisis del SAP está ligada a la crisis fiscal, ambas se retroalimentan creando una enorme burbuja de deudas que pronto estallará y golpeará duramente a las masas populares.

No hay duda que la propuesta de crear un “sistema mixto” persigue el objetivo central de que el gobierno vuelva a administrar el dinero de los trabajadores que ganan menos de dos salarios mínimos, y que cotizan al SAP, pero con fines estrictamente financieros, que le permitan obtener liquidez (dinero en efectivo) en momentos de dura crisis fiscal.

En este contexto, la Coordinadora Sindical Salvadoreña (CSS) ha hecho el esfuerzo de presentar una propuesta alterna de reforma al SAP, pero lamentablemente se quedó corta. No se trata de ponerle parches a un sistema de pensiones basado en la privatización, sino terminar con la misma. La solución verdadera el colapso del sistema de pensiones privatizado es volver al punto de partida: El Estado debe controlar y dirigir el sistema de pensiones, basado en el clásico sistema de reparto con cotizaciones del Estado, la patronal y los trabajadores.

Desde el Partido Socialista Centroamericano (PSOCA), proponemos al movimiento obrero salvadoreño, elaborar nuestro propio proyecto de ley, que contemple lo siguiente:

1.- Se requiere ponerle fin a la privatización del sistema de pensiones, y derogar al Sistema de Ahorro de Pensiones (SAP) y transformar el dinero de los ahorrantes en cotizaciones al sistema de seguridad social.

2.- Fortalecer el funcionamiento del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y del Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP), reformando sus leyes constitutivas, introduciendo la administración y el control obrero, y adecuándola a las necesidades de los trabajadores.

3.- El FMLN debe ser congruente con sus planteamientos. La propuesta del sistema mixto pretende atraer solo a los trabajadores que ganan dos salarios mínimos o menos, es decir, a un 80% de los cotizantes del SAP. Con esta propuesta se mantiene viva la privatización de 1996, ya que deja un 20% de los cotizantes, los que ganan mejores salarios, en manos de las AFP. Estos recursos son necesarios para revitalizar el sistema de pensiones.

El gobierno del FMLN no quiere lastimar los intereses de los bancos y financieras que han comprados instrumentos financieros a las AFP.

4.- Es urgente y necesario terminar con la privatización de 1996, y fortalecer, reorganizar, modernizar, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y el Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP), incorporando el control de los sindicatos sobre la administración, para evitar la corrupción y el mal manejo de los fondos de las pensiones.

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