MEXICO.- Propuesta a la Asamblea Nacional de Resistencia Popular (ANRP) del 5 de noviembre

LA IMAGINACIÓN AL PODER, RESCATAR LA EXPERENCIA DEL MOVIMIENTO

Con todo el poder del Estado y utilizando todas las fuentes de información y espionaje, la política laboral del gobierno ha sido orientada a ir reventando uno por uno los sindicatos más numerosos o más combativos y a los movimientos populares. Hoy, el gobierno neoliberal de Calderón impulsa el decreto para la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), habiendo ensayado previamente las posibles respuestas de los sujetos sociales que se movilizarían ante la agresión y el intento de privatizar la conducción, transformación, distribución y abastecimiento de luz actividades exclusivas de la nación. Salinas de Gortari, Zedillo, Fox y Calderón avanzaron con triquiñuelas legales en la privatización del 49% de la generación de luz eléctrica violando el párrafo sexto del artículo 27 Constitucional, y ansiosos por utilizar la fibra óptica de LyFC en el negocio de internet y televisión por cable, esperando los actuales gobernantes obtener como pago una segura y sustancial “mochada” en acciones de las empresas beneficiadas, forma legal de ocultar la traición a la nación. Son antecedentes la privatización de Telmex y Ferrocarriles y muchas empresas públicas.

Errores de cálculo de los asesores neoliberales, que confiados en la campaña negra de desprestigio del SME y la división interna, subestimaron el coraje acumulado y mayor experiencia de la clase trabajadora expresada en la lucha de resistencia que ha desbordado los marcos tradicionales del sindicalismo y la política. La marcha del 15 de octubre, fue no sólo una demostración de fuerza, sino la exigencia de un solo cauce unitario y organizado, convirtiendo la cantidad en calidad con el llamado a crear un Frente Nacional de Lucha el sábado 24 de octubre.

En esta asamblea fueron notorias dos formas de enfocar el problema y dos estrategias diferentes. La base del SME protestó de manera enérgica contra la política vacilante del Comité Central, donde Martín Esparza Flores impulsa la política clásica de presionar al gobierno mediante una resistencia pacífica y legal, evitando “caer en provocaciones” haciendo llamados a la paz, (llamados similares a los de representantes de la burguesía) para que el movimiento no rebase el marco legal, todo en el discurso tradicional del reformismo, de las medias tintas, de la conciliación y la complicidad entrampada y derrotista frente a los neoliberales. De seguir esta “táctica” aparentemente razonable, el movimiento se desgastara en marchas al zócalo donde los lideres se tomaran la foto y la masa sólo será espectadora, creando la falsa ilusión jurídica en la suprema corte que ya ha dado muchas muestras de ser neoliberal y contraria a los trabajadores.

Una nueva estrategia de lucha

En esa misma asamblea se escuchaba insistente la otra estrategia, que retoma la experiencia de luchas similares. Pemex, y el “obradorismo” como ejemplos inmediatos que desaprovecharon la energía de millones de mexicanos. Esta otra estrategia plantea un rechazo “al marchas y te vas a tu casa” y se pronunciaba por medidas más radicales, acciones inmediatas y contundentes.

En esta asamblea se escucharon propuestas de la base como recuperar la fuente de trabajo mediante la toma real de instalaciones. Esta idea debe mejorarse e implementarse con las condiciones adecuadas como una vía real para la victoria. Si los trabajadores de la Pascual y llantas Euskadi pueden implementar el control obrero sobre la producción, ¿por qué el SME con 44 mil trabajadores activos y el apoyo masivo de cientos de organizaciones no? Cobrando fuerza la demanda de renacionalizar todas las fuentes de energía como el petróleo, la luz, el agua, energía solar y el viento, pero no bajo la administración de los burócratas, sino bajo control de los trabajadores.

Esta otra estrategia se apoya en la movilización en las calles, contraria a la política de negociación con presión pacífica y legal sobre las instituciones que ha demostrado ser negativa para el triunfo de la lucha. Recuperemos el tiempo perdido, confiemos en la fuerza del movimiento, con una política de acumulación de fuerzas, y paros cívicos, previos a la huelga nacional.

Los sindicatos han sido copados por dirigentes traidores, por ello la política de acumulación de fuerzas debe incluir las demandas de cada contingente de la población, para sumar a todos los trabajadores del campo y la ciudad, y no sólo a los pocos o muchos sindicatos dispuestos a la lucha. Con imaginación debemos impulsar nuevas formas de organización como pueden ser los frentes o coordinadoras regionales.

Para nadie es un secreto que los trabajadores estamos encabronados con tanta mentira, corrupción, desempleo y aumento de impuestos y precios; pero el control de los líderes traidores por el gobierno evita se exprese el enojo de manera organizada. Hay que romper el cerco, y utilizar como referencia la lucha en defensa del ISSSTE en donde a pesar de que Ayala y su FSTSE y la federación de Gordillo apoyaban la nueva ley, dos millones de un total de dos y medio millones de trabajadores se ampararon, rebasando a los burócratas sindicales. La rebelión de los trabajadores fue tal, que el mismo gobierno reconoció un año después de iniciado el ataque, que para el 30 de junio de 2008 sólo el 5% había optado por el bono o el décimo transitorio. Es decir la rebelión era enorme, 19 de cada 20 trabajadores NO había caído en la trampa de la opción, obligando al gobierno a fijar como nueva fecha el 14 de noviembre de 2008, el control sindical estaba roto. Los trabajadores están dispuestos a la lucha, hoy necesitamos la imaginación y creatividad necesarias para proponer nuevas formas organizativas que rompan el control sindical. Sin abandonar la necesaria recuperación y democratización de los sindicatos hay que crear simultáneamente nuevos referentes de organización para que los trabajadores participen en la lucha.

En lo inmediato proponemos coordinadoras sindicales-populares por región, integradas por trabajadores, jóvenes, estudiantes, mujeres., colonos, campesinos, indígenas, etc. en lucha.

Como en la lucha del ISSSTE, los amparos deben ser para acumular fuerza, organizar a la base, desgastar la imagen del Estado neoliberal, golpear políticamente y tal vez para rebasar el cerco del control de los lideres charros. Lo jurídico es un medio de lucha, no un fin. No confiamos en el aparato legal corrupto y clasista. La justicia social nunca llega por los jueces, llega por la lucha social.

Basta de marchas en donde los lideres solo buscan la foto, impulsemos acciones de presión reales, por región o zona coordinadas nacionalmente. Confiemos en nuestras propias fuerzas, El SME y los sindicatos que decidan apoyar, la Asamblea Nacional Representativa del Movimiento Estudiantil (ANRME), las organizaciones de colonos, campesinos y los comités de base de las organizaciones sociales y políticas serán la estructura sobre la que debe crecer y fortalecerse la organización, con imaginación y el impulso de los jóvenes y trabajadores(as).

¡UNIDOS Y ORGANIZADOS VENCEREMOS!

Coordinadora Sindical Independiente y Democrática

(CTyOD-ISSSTE-COSID)

Grupo Marxista Revolucionario

Socialismo Revolucionario México

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