MÉXICO.- La guerra de Calderón no es del pueblo

¡Estamos hasta la madre!, ¡Paren esa guerra!, ¡Justicia! fue el grito unánime en las marchas en más de 20 estados del país, marchas que estamos seguros continuaran por que el enojo, el encabronamiento ciudadano continúa.

Decenas de miles de mexicanos marchamos el pasado 6 de abril protestando por la falta de seguridad y ante la incapacidad o complicidad de los gobiernos de los diferentes partidos políticos en el poder, entre los que destacan de manera principal el PAN y el PRI.

Felipe Calderón Hinojosa, responsable directo desde la presidencia de la república del tremendo caos provocado por “su” guerra contra el narco, cuyo único resultado son casi 40 mil muertos, es cuestionado por qué, nada ha logrado con su sangrienta guerra, en dónde también han caído varias decenas de luchadores sociales quienes además de ser muertos son difamados por los jilgueros que usan y abusan de su carácter de periodistas.

Estamos seguros que el justo reclamo de que se pare esa guerra, que se busquen una nueva estrategia para combatir el cáncer de los narco-empresarios, en donde, reiteramos: Las víctimas son trabajadores e hijos de trabajadores, mientras que los beneficiarios son los empresarios, los narco empresarios y sus políticos.

Socialismo Revolucionario México (SRM) ha iniciado desde el mes pasado un debate en dónde señalamos la urgente necesidad de que en el foro público, los representantes de los trabajadores de la ciudad y del campo y los intelectuales progresistas opinen y discutan sobre la necesidad de legalizar las drogas. No para permitir y estimular su consumo, sino para cerrar una de las grandes fuentes de corrupción, derivada de la alianza entre narcotraficantes y agentes del gobierno, desde los altos funcionarios hasta los policías municipales y reducir dramáticamente el precio de las drogas y con ello la acumulación de riqueza por los capos de la droga.

Somos conscientes de que muchos opinaran lo contrario, que se opondrán a la legalización de las drogas, pero debemos dejar de lamentarnos y lo real es que; urge iniciar un debate para encontrar soluciones consensadas desde la base de la sociedad civil, propuestas de solución en dónde participe la clase trabajadora y los intelectuales progresistas. Urge quitar el debate a los plumíferos de los noticieros y políticos que no han sabido resolver el problema y son culpables parciales por esos 40 mil muertos en 4 años de gobierno calderónico.

Señalábamos en artículo publicado el martes 29 de marzo de 2011 DEBATE CLASISTA: Legalizar la droga la urgente necesidad de encontrar propuestas de solución, y reproducíamos la propuesta del investigador de la Universidad Autónoma de Chihuahua, Victor Orozco uno de los estados dónde el crimen organizado mata de manera cobarde e impune a diario por igual a ciudadanos inocentes y a luchadores sociales. Víctor Orozco, profesor de historia en la Universidad de Chihuahua y analista político mexicano introduce al debate elementos imprescindibles que nos hacen reflexionar en la necesidad de legalizar las drogas. Un análisis serio y una propuesta inicial para el debate urgente y necesario.

Socialismo Revolucionario México (SRM), asume su posición bajo el hecho real de que los jefes del narco son empresarios del crimen, y nadie lo negara que, como empresarios dentro del sistema capitalista al igual que Carlos Slim, Azcarraga Jean, Salinas Pliego y demás millonarios de forbes buscan la ganancia rápida, no importándoles el medio para lograrlo. Nadie negará que los beneficiarios del lavado de más de 25 mil millones de dólares al año, fortuna igual a la de los ingresos petroleros del país o a la de la suma del total de remesas de los mexicanos que trabajan en el extranjero son empresarios. Nadie negará que los 25 mil millones de dólares anuales producto del crimen organizado que se lavan se encuentren invertidos en muchas de las empresas de “ilustres” empresarios o en sus bancos. Nadie negará que las enormes utilidades del narco y el crimen organizado hayan servido para pagar campañas de los políticos en el gobierno. Todavía resuena en los pasillos la acusación del chino Zhenli Ye Gon del “copleas o cuello” acusando al precandidato PANista y actual secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón.

Reproducimos a continuación, parte del artículo del investigador universitario chihuahuense Víctor Orozco:

Su prohibición y el combate frontal con quienes las comercializan aparentemente han conducido al desastre en el que nos encontramos. Por allí no hay salida. Expongo a continuación algunas de las razones esgrimidas por quienes están plenamente convencidos de que la legalización sería un camino plausible de solución:

Disminuiría la violencia en las calles y la desintegración del tejido social. Ambos, se encuentran directamente ligados a la disputa por las plazas y el dominio de las rutas hacia los grandes centros de consumo, sobre todo a Estados Unidos.

Se cegaría una de las grandes fuentes de corrupción, derivada de la alianza entre narcotraficantes y agentes del gobierno, desde los altos funcionarios hasta los policías municipales.

Se reduciría dramáticamente el precio de las drogas y con ello la acumulación de riqueza por los capos de la droga.

Se vigilaría la calidad de las sustancias, evitando el 80% de las muertes por consumo, originadas en los agregados artificiales a la droga original,

Se dejarían de malgastar cientos de miles de millones de dólares en una lucha que carece de sentido y a la cual es imposible ponerle fin.

Se podrían instrumentar campañas de prevención y disuasión del consumo mucho más efectivas. El éxito alcanzado en la reducción sustancial del tabaquismo, es una muestra de ello.

Se acabaría con uno de los pretextos de los gobiernos para hinchar a los cuerpos militares y atropellar a los derechos humanos.

Se eliminaría uno de los pretextos esgrimidos por agencias del gobierno norteamericano y por los grupos de EEUU que muestran una mayor agresividad hacia los países latinoamericanos para montar las acciones intervencionistas en los mismos.

Una pregunta me queda sin respuesta: ¿Disminuiría la legalización el consumo de las drogas?. Quienes combaten la propuesta sostienen que aumentaría. No lo sabemos, pero tal vez lo que importe más a la gigantesca mayoría no adicta es evitar los males colaterales derivados del vicio. Los fumadores empedernidos por ejemplo, no perjudican a los otros si se toman unas mínimas precauciones, aunque claro, la sociedad pague el precio por las muertes prematuras y los costos de las enfermedades derivadas del tabaquismo.

Encontrar medicinas para una sociedad enferma cómo lo es hoy la mexicana, es desde luego una tarea ardua. A la vista de los resultados, sabemos que las medidas tomadas por el gobierno antes que al alivio, han conducido al agravamiento del mal. Estaremos en condiciones de cantar alguna victoria cuando las condiciones de vida y las oportunidades para la realización de los individuos o las comunidades hayan mejorado sustancialmente. Ello alzará sus miras, por encima de las miserias a las cuales son arrastrados cotidianamente.

Entretanto deben buscarse remedios. En 1934, apenas tomó posesión de la presidencia de Estados Unidos, Franklin D Roosevelt anunciaba que ensayaría una y otra vez las posibles soluciones a la crisis económica. Si falla un intento, sostenía, emprenderé un segundo, un tercero y así le seguiré, pero lo peor que puedo hacer es quedarme cruzado de brazos mientras millones de familias tienen apenas lo indispensable para sobrevivir. No vale la pena considerar aquí si triunfo o no en el empeño, pero si el ponderar esta actitud, tan necesaria en el México de nuestros días”.

Publicado por SOCIALISMO REVOLUCIONARIO México

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