IMPACTO REGIONAL.- Una cumbre diluida entre dos Américas.

Por Aquiles Izaguirre.

En medio del escándalo sexual en que se vio envuelta la seguridad del presidente de los Estados Unidos concluyó la esperada Cumbre de las Américas, esto por si mismo, da una pauta del estado en que terminó la Cumbre de la Américas realizada en la ciudad de Cartagena de Indias.

La Cumbre de las Américas nació en 1994 como un espacio de discusión y consenso en el que los Estados Unidos intentaba negociar e imponer el ALCA a los países de Latinoamérica, poco a poco, el rol de la Cumbre, al ser auspiciada por el imperialismo norteamericano, ha ido deslizándose para ser un espacio político donde los gobernantes de América discuten y negocian los temas políticos, comerciales y económicos. Esta vez no sería la excepción, los temas neurálgicos a discutir parecían ser la lucha contra el narcotráfico y la participación de Cuba, vetada desde el inicio.

Cuba: manzana de la discordia.

Desde hace años hemos mantenido que en Latinoamérica existía una tendencia a que se desarrollaran gobiernos burgueses con rasgos nacionalistas, en este contexto existe un bloque en Latinoamérica que representa los intereses de sus propias burguesías y con una fuerte presión de las masas tienen una política, hasta el momento, con rasgos de cierta independencia de la burguesía norteamericana.

Bajo este panorama el presidente de Ecuador Rafael Correa en tono de protesta por la exclusión de Cuba decidió no ir a la cumbre: "No concebimos una Cumbre de las Américas sin un país americano como Cuba, sin tratar temas trascendentales como el bloqueo criminal a Cuba rechazado por las Naciones Unidas" (El Universo 12/04/12) Al final, al presidente Correa lo siguió tácitamente Hugo Chávez excusándose por su enfermedad, Daniel Ortega que con la audacia que lo caracteriza no fue a la cumbre bajo la excusa de Cuba, pero sabiendo que no quería que el espacio se convirtiese en un foro de discusión sobre las últimas elecciones presidenciales en Nicaragua.

La lucha contra el narcotráfico.

Otros de los puntos neurálgicos que se creía fuese discutido en la cumbre era el tema del narcotráfico y el papel de los Estados Unidos como el país con el mayor consumo en el continente. Algunos mandatarios como Otto Pérez Molina presidente de Guatemala, que está sofocado por una crisis fiscal, esperaban iniciar la discusión sobre el tema y presionar a los Estados Unidos para que destine presupuesto para la lucha contra el narcotráfico: "No esperamos que en la Cumbre se vaya a dar una resolución con el tema de las drogas. Yo voy muy consciente de eso, (…)"lo que sí esperaríamos es dejar la propuesta sobre la mesa" de que se constituya un grupo de análisis de expertos científicos” (El Nuevo Diario 11/04/12)

La propuesta del presidente de Guatemala fue constantemente bloqueada por los intereses del gobierno de Obama y las maniobras de Juan Manuel Santos presidente de Colombia: “Santos le apostó a desnarcotizar la agenda, para lo cual se fijó el norte de cerrar de una vez por todas la aprobación del TLC con ese país” (El País Colombia 21/04/12) En este sentido el presidente Obama en una obvia maniobra sobre los temas que le importaba discutir al resto de los gobernantes se dedicó a discursar sobre temas de medio ambiente, energía, tecnología y educación.

Pero el tema ya tiene una línea definida, y es que la lucha contra el narcotráfico sea financiada a través de una mayor recaudación de impuestos, la subsecretaria de Estado norteamericana para Seguridad Civil, Democracia y Derechos Humanos, María Otero lo dejaba claro: "El hecho de que muchos de los ricos en América Latina no han pagado su parte justa de los impuestos es una de las razones por las cuales los servicios necesarios para proteger a los ciudadanos (...) no han estado a su alcance" (El Nuevo Diario 19/04/12) Desgraciadamente todos sabemos que las reformas fiscales en nuestros países siempre las terminan pagando el pueblo trabajador.

Al final, la Cumbre de las Américas termina con la cereza de que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner “expropió” la trasnacional española petrolera YPF-Repsol, esta es una clara alusión que la mayoría de los gobernantes llegó con temas particulares. La agenda no planteó la solución a los problemas de pobreza de los trabajadores claro está el espacio está concebido para defender los intereses de las corrientes burguesas en el continente americano.

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