VENEZUELA.- Después del 15 de octubre: ¿se recompone el Chavismo?

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Por Nassar Echeverria

El pasado 15 de octubre se realizaron las esperadas elecciones regionales para elegir gobernadores de los diferentes Estados en Venezuela, una república federal. Los resultados no fueron, como auguraban las encuestas, un triunfo para la oposición burguesa agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), como ocurrió en diciembre del 2015 cuando lograron mayoría absoluta dentro de la Asamblea Nacional. Al contrario, parece más bien una derrota de la oposición burguesa y un triunfo para el chavismo, que venía maltrecho desde la derrota electoral del 2015.

Datos oficiales del CNE

Según los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE), el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganó 18 de las 23 gobernaciones, mientras la MUD se impuso en 5, con una participación del 61,14% del padrón electoral. Los datos oficiales indican que el chavismo ganó con el 54% de los votos, mientras la MUD ganó con el 45%

Apenas se conocieron los primeros resultados, el chavismo, tocó las campanas al vuelo. El presidente Nicolás Maduro gritó emocionado: “Es una victoria tajante. El chavismo arrasó en las elecciones".

Comparación de las elecciones del 2012 y 2017

Pero, en realidad, si comparamos los resultados de las elecciones regionales del año 2017, con las realizadas en el año 2012, cuando todavía vivía Hugo Chávez, debemos tomar con pinzas los actuales resultados electorales.

En el año 2012 el padrón electoral estaba en 17,421.946 electores, de los cuales votaron únicamente 9,233,631 personas. Ese año el nivel de participación se calculó en 53.94%. Es decir, del total de ciudadanos inscritos solamente votó el 54 %, obteniendo el chavismo 20 de las 23 gobernaciones de Estado, mayoría parlamentaria en 22 de 23 consejos legislativos estadales.  La oposición burguesa 3 gobernaciones.

En el año 2017, avanzó un poco pasando de 3 a 4 gobernaciones (Zulia, Mérida, Tachira y Anzoátegui), mientras que el chavismo retrocedió de 20 a 18 gobernaciones, es decir, en términos numéricos perdió dos gobernaciones. El padrón electoral estaba conformado por 18.082,006 (Un millón más que el 2012), de los cuales votaron 11.035,898 (casi dos millones más de personas que en 2012).

¿Quién salió derrotado?

Entonces, la comparación nos obliga a relativizar los resultados para uno u otro bando. Si bien es cierto que el chavismo logró evitar una derrota electoral, como la sufrida en el año 2015, lo anterior no significa necesariamente que se está produciendo una recomposición del chavismo, es decir, no significa que el chavismo está recuperando el auge de masas de sus mejores tiempos.

Al contrario, la comparación muestra un leve avance de la derecha al controlar dos gubernaturas más, aunque perdió el estratégico Estado de Miranda (un gran centro urbano metropolitano) que demuestran que el auge de la derecha parece estarse deteniendo.

Orígenes de la crisis de la derecha

El chavismo, a pesar de su crisis, ha mostrado una férrea voluntad de mantenerse en el poder, a cualquier costo. En toda confrontación política o militar, la voluntad de los contendientes es determinante para derrotar al otro. El factor de la voluntad puede terminar cambiando cualquier realidad adversa, todo depende de las circunstancias.

En el caso de Venezuela, el primer golpe que asestó el chavismo fue la imposición de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que obviamente reafirmó a Nicolás Maduro en la presidencia, quitó poderes legislativos a la Asamblea Nacional, y aprovechando la división de la MUD en torno a si debía participar en las elecciones regionales, adelantó la fecha de las elecciones del 10 diciembre para el 15 de octubre.

El golpe de la imposición de la ANC causó división en la MUD. Se formaron dos grandes corrientes. Una corriente ultra derechista con una posición dura, encabezada por María Corina Machado, que estaba a favor de no participar en las elecciones regionales, para no legitimar a la dictadura chavista. La otra corriente, representada por Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática (AD), rompió el frente antichavista anunciando que su partido se inscribiría para las elecciones regionales. La unidad férrea que permitió el triunfo del 2015, se rompió y así la MUD decidió participar en las elecciones creyendo que podrían devolver el golpe asestado con la imposición de la ANC.

¿Cambios en el sistema electoral?

La MUD denuncio la realización de un fraude electoral en las elecciones regionales, algo realmente novedoso, porque en las peores derrotas que Chávez asestó a la derecha, nunca se habían realizado denuncias de ese tipo.

Freddy Guevara, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, afirmó que el CNE había hecho trampa en las elecciones regionales. “La trampa no está en las actas (Las tenemos). La trampa ocurre antes, y es un proceso más sofisticado que requiere auditoría internacional".

Esta denuncia coincide con una declaración oficial de la MUD, que denunció “Los cambios bruscos de centros de votación es una técnica conocida como ratón loco utilizada por el gobierno de Nicaragua para desconcertar a los votantes opositores”.

La MUD también confirmó que “al menos a 1.000.080 electores se les impidió u obstaculizó votar en centros históricamente favorables a la oposición, por máquinas dañadas, mesas que no abrieron o que tuvieron retrasos injustificados hasta altas horas de la noche. Mas de 700 mil venezolanos que fueron migrados de sus centros 48 horas antes de la elección e inclusive el mismo día de la elección”.

No obstante, los 4 gobernadores de la MUD, pertenecientes a AD, han aceptado juramentarse ante le ANC, y con ello han acelerado la fractura de la oposición burguesa

Una interpretación diferente

Es muy probable que el chavismo haya realizado maniobras en el sistema electoral, para desorganizar el voto opositor, pero el problema central es que no presentan pruebas contundentes.

Ante la falta de pruebas, debemos analizar políticamente lo que realmente pasó. En primer lugar, lo que no debemos olvidar, es que la crisis económica continua, y se manifiesta cotidianamente en una alta inflación que devora los salarios, una escasez de productos básicos y medicinas, escasez de divisas, en fin, la economía venezolana, altamente dependiente de los precios del petróleo, sigue siendo el origen del enorme descontento popular. Las encuestas sitúan que 3 de cada 4 venezolanos consideran al gobierno de Maduro como un verdadero desastre. Este sentimiento se mantiene. Es falso que el chavismo se recompone, a pesar de su relativa victoria electoral del 15 de octubre.

En segundo lugar, a pesar que haber subido un poco la participación electoral, casi la mitad de los electores se negó a votar, probablemente por dos razones: la primera es que las elecciones regionales, como su nombre lo indica, no cambian al gobierno nacional, es decir, no deciden si Maduro continua en el poder o no, y la segunda es que la crisis política comienza a pasarle la factura a la oposición burguesa que, al final de cuentas, no presenta una salida viable y realista para superar la crisis económica.

El efecto Trump

No podemos descartar que las recientes medidas de bloqueo financiero al gobierno de Nicolás Maduro hayan inflamado el espíritu antiimperialista de las masas chavistas, y hayan visto la necesidad de cerrar filas con su gobierno, ante la agresividad de la administración Trump. Pero admitiendo esta posibilidad, este reagrupamiento es mínimo, y no se convierte en una recomposición de la mayoría del movimiento de masas a favor del chavismo.

Shannon: presionamos para un acuerdo

Thomas Shannon se ha transformado en el nuevo gurú de la política exterior del imperialismo norteamericano hacia América Latina. Es el nuevo Kissinger. En una reciente entrevista volvió a dejar muy claro cuál es la estrategia de la Administración Trump en relación a Venezuela.

“Habrá que esperar a ver qué pasa con las elecciones regionales. Nuestra política y nuestras sanciones tratan de forzar un acuerdo. Dicho metafóricamente: cuando uno está fundiendo acero, necesita mucho calor en el crisol. Pero al final del día son los venezolanos quienes tienen que encontrar una solución (…) El presidente Trump mantuvo una serie de reuniones y llamadas telefónicas con todos los líderes del hemisferio y estos le comunicaron la importancia de la no intervención. Pero lo que el presidente está expresando es que la paciencia de la región tiene un límite. No se trata de una amenaza, sino de decir que Venezuela es un país demasiado importante para dejarlo a la deriva por años. (…) el pueblo venezolano ha mostrado una resiliencia y una fuerza para superar la adversidad, impresionantes, y eso ha permitido al país atravesar momentos de escasez que hubieran causado explosiones en otros lugares. Pero sería un error pensar que la paciencia y capacidad del pueblo venezolano representan la apatía. No es así. Es un país que requiere de una solución a su crisis política". (El país, 17/10/2017)

Crisis a fuego lento

Los datos de la economía son escalofriantes. Según los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el PIB de Venezuela cerrará este año con una caída del 12% en relación al año anterior, y en 2018 caerá otro 6%, acumulando una cifra escandalosa de derrumbe del 46,6% en cuatro años. A pesar de la fuerte contracción, la inflación sigue imparable y se espera que llegue a 652% para fines de 2017. Solamente un alza en los precios internacionales del petróleo puede contener esta caída en cuesta abajo.

A nivel financiero, Venezuela debe reunir urgentemente 2.275 millones de dólares de distintos bonos de PDVSA que vencen entre el 27 de octubre y el 2 de noviembre

También debe abonar en 2018 unos 22.500 millones de dólares por servicios de la deuda. Los pagos de los intereses de la deuda disminuyen los escasos dólares tan necesario para las importaciones de bienes de consumo masivo. Maduro no debería de alegrarse, la situación es crítica y compleja

Ya hemos visto que la estrategia principal del imperialismo norteamericano no es invadir Venezuela, sino ejercer la suficiente presión para obligar al chavismo a una negociación del régimen político, que termine con la hegemonía de este. Después de la victoria pírrica de las elecciones regionales del 15 de octubre, los problemas económicos y la polarización política continuaran agudizándose.

Todo indica que la única oportunidad de obtener esa negociación es de cara a las elecciones presidenciales del 2018. Maduró terminará su periodo, pero el desgaste es inmenso, y sin una perspectiva clara de que la economía vuelva a la normalidad.

VENEZUELA.- El gran negocio de la deuda y venta de bonos, alimentados por la crisis

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Por Orson Mojica

Hay un aspecto de la crisis venezolana que no es percibido por el lector común. El enfrentamiento por el poder tiene como trasfondo el destino de las enormes riquezas petrolera de Venezuela. Hay muchos intereses económicos en juego, por ello la solución de la crisis política no es tan sencilla.

El fin de la bonanza petrolera

Cuando Hugo Chávez fue electo presidente de Venezuela en 1998 el precio del barril de petróleo estaba en 11q dólares. En 1999 pasó a 16 dólares y en 2004 estaba en 32 dólares, en 2008 subieron a 88 dólares, en 2009 descendieron un poco por la crisis financiera internacional, pero en 2011 pasaron a 103 dólares. Entre 1999 y 2014, Venezuela recibió US$960.589 millones. Un promedio de US$56.500 millones anuales durante 17 años (BBC 25/02/2016)

Este fue el periodo de esplendor del chavismo, un gobierno nacionalista que repartió algunos de los beneficios de la renta petrolera ante la inmensa mayoría de la población, algo que los gobiernos anteriores no habían hecho. En casi dos décadas de bonanza, el chavismo utilizó la renta petrolera para consolidar su base social de apoyo. Cada vez que había campaña electoral, el chavismo aceleraba los gastos y con ello el endeudamiento.

Creciente endeudamiento y emisión de bonos

Pero a la par de la bonanza petrolera, el chavismo también inició un periodo de mayor endeudamiento del Estado, abriendo un fabuloso mercado de bonos. El endeudamiento fue justificado en el hecho que el Estado podía pagar cualquier crédito. Entre 1999 y 2011, PDVSA emitió bonos por un valor de  US$54.327 millones de dólares. Pero la emisión de bonos es un negocio fabuloso para los banqueros y organismos financieros, ya que por cada bono que compran deben pagarles determinados intereses.

En la medida en que la estatal PDVSA obtiene menos dólares por la caída de los precios del petróleo, esta se ve obligada a obtener dinero líquido a través de la venta de bonos. Esto no es más que un mecanismo de especulación financiera que tiene, eso si, una base material: las reservas de petróleo y los activos de la propia empresa PDVSA.

En momentos de dificultades financieras, el gobierno de Maduro ha tenido que suscribir créditos ante Rusia y China, pero también ante banqueros de Wall Strett. Venezuela enfrenta compromisos de hasta 2027 por US$92.750 millones para pago de intereses y capital.

En pocas palabras, ante la caída de los precios del petróleo, el gobierno de Maduro ha logrado sostenerse en el poder obteniendo los recursos mínimos a través el endeudamiento y la emisión de bonos. Esto lo permite superar la crisis, la falta de alimentos y medicinas de la mayoría de la población, ni permite superar la alta inflación, pero le da el respiro mínimo para evitar su caída.

La compra de bonos por Goldman Sachs

Mientras la lucha política sigue su curso en las calles de las ciudades de Venezuela, con enfrentamientos contra la Policía, encarcelados, muertos, heridos y presos, las negociaciones de alto nivel con los banqueros y las empresas petroleras transnacionales también sigue su curso.

El gobierno de Maduro, acorralado por una creciente oposición de masas, no tiene otra salida que recurrir a más endeudamiento, y con ello pone en peligro la soberanía nacional de Venezuela que tanto jura defender.  A finales de Mayo se dio a conocer la noticia que el Grupo Goldman Sachs Inc, uno de los más fuertes del mundo, selló una compra de bonos de PDVSA por la cantidad de 2.800 millones de dólares de valor facial. En realidad, Goldman Sachs aportó $ 856 millones en efectivo, pero recibirá $ 3.747 millones en efectivo en 2022. Una ganancia fabulosa de 333% en menos de cinco años.

Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, criticó la venta de bonos y la calificó de ilegal, ya que conforme la Constitución de 1999, este tipo de transacciones necesita la aprobación del órgano legislativo, y envió cartas a los grupos financieros alertándolos de que: "Tengo la intención de recomendar a cualquier futuro Gobierno democrático en Venezuela a no reconocer ni pagar estos bonos” (Telesur, 30/05/2017)

Quizá ahora se comprenda mejor porque una de las primeras decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), convocada por Nicolás Maduro, haya sido despojar a la Asamblea Nacional, de sus facultades legislativas, por el control que tiene de ella la oposición derechista.  

Miguel Jaimes, experto en geopolítica petrolera y simpatizante del gobierno de Maduro, justifica el endeudamiento y la venta de bonos con el hecho que “Venezuela ni está quebrada, ni está empeñada, ni está en default. Venezuela paga todas sus deudas y todos los compromisos adquiridos. Ni siquiera el Estado ha apelado a su derecho de refinaciamiento, sino que más bien ha otorgado todos sus pagos de los intereses que ha suscrito en los diversos convenios (…) Tenemos las reservas de petróleo más grandes del mundo, representamos la cuarta reserva mundial de gas y una de las primeras reservas mundiales de oro y diamantes, este es el pasaporte que Venezuela presenta al mundo”. (Telesur, 30/05/2017)

Jaimes no está mintiendo sobre las enormes riquezas naturales de Venezuela, ni sobre el hecho que la venta de bonos es un gran negocio para quienes los comprar, donde miente es en el hecho de justificar el endeudamiento en aras de sostener al moribundo gobierno de Maduro.

La oposición de la administración Trump

Desde mayo, voceros del departamento de Estado de los Estados Unidos expresaron sus inquietudes en relación a la compra de los bonos de PDVSA, por parte de empresas norteamericanas.

El 25 de agosto, la administración de Donald Trump dio un paso más hacia adelante, apretando la tuerca contra el gobierno de Maduro, al firmar una orden ejecutiva que prohíbe a las empresas norteamericanas realizar transacciones financieras con el gobierno de Maduro.

Trump justificó su decisión de esta manera: “La decisión del régimen (de Maduro) de crear una Asamblea Constitucional ilegitima y de contar con una entidad que usurpa los poderes de la Asamblea Nacional democráticamente electa; representa un rompimiento del legítimo orden constitucional de Venezuela (…) Las medidas están cuidadosamente calibradas para negarle a la dictadura de Maduro recursos críticos que financien y mantengan su mandato ilegítimo, para proteger al sistema financiero de Estados Unidos de cualquier complicidad con la corrupción en Venezuela, el empobrecimiento del pueblo venezolano y que permita la asistencia humanitaria”. Y concluye que “Estados Unidos reitera su llamado a que en Venezuela se restaure la democracia, se lleven a cabo elecciones libres y justas, se libere inmediatamente de manera incondicional a todos los prisioneros políticos y se ponga fin a la represión del pueblo venezolano” (Proceso 25/08/2017)

El gobierno de Trump tiene fuertes nexos con las transnacionales petroleras de Estados Unidos, pero en este caso se aprecia una contradicción con el negocio realizado por Goldman Schas. No cabe la menor duda que las transnacionales petroleras no quieren que otros sectores financieros se queden con las ganancias. Con esta jugada, Trump busca dos objetivos. En primer lugar, prepara las condiciones para una mayor injerencia de las empresas petroleras norteamericanas, especialmente de la Esso Estándar Oil. En segundo lugar, busca arreciar las presiones sobre el gobierno de Maduro, para obligarle a realizar una transición democrática, con la participación de aliados o agentes que garanticen los intereses de las empresas norteamericanas.

Con las sanciones financieras, Trump está prohibiendo la reestructuración o emisión de nueva deuda por parte de PDVSA, aunque esta empresa había llegado ya a sus límites de máximo endeudamiento. Mientras tanto, Estados Unidos continúa comprando el petróleo venezolano, pagando en efectivo, y este dinero va obviamente a las arcas del gobierno de Maduro.

La tenaza del imperialismo norteamericano

El imperialismo norteamericano está actuando con una enorme tenaza, que tiene dos lados. Por un lado, está el sector duro, representado por Trump, que ataca verbalmente y en los hechos al gobierno de Maduro. Pero esta también el otro lado, más moderado, representado por el vicepresidente Mike Pence. No son dos sectores antagónicos, sino la división del trabajo contra el gobierno de Maduro. El ala dura de Trump crea condiciones para una negociación que teje el ala moderada de Pence, quien, en su última gira por países de América Latina, buscó como construir un consenso regional contra el gobierno de Maduro.

Trump amenazó con una salida militar en Venezuela, pero fue antes del viaje de Pence. Por si caben dudas sobre cuál es la política real del imperialismo, el almirante Kurt Tidd, Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, declaró recientemente que "la mejor solución para los problemas en Venezuela es lo que todos los países han reconocido, que es la opción diplomática, una solución regional para un problema regional". (El universal, 25/08/2017)

Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos, aclaró que las sanciones financieras “no pretende cambiar el liderazgo de Venezuela "per se", sino que intenta "restaurar el proceso democrático y el Estado de Derecho".(El universal, 25/08/2017)

La repuesta del gobierno de Maduro

Ante las sanciones financieras de Trump, el gobierno de Maduro llamó a una reunión urgente a los tenedores de bonos de PDVSA. Según las estadísticas oficiales, el 62% de los tenedores de bonos son estadounidenses, y el 12 % británicos.

En un discurso, Maduro dijo que “la revolución tiene capacidad económica, tiene capacidad financiera y Venezuela tiene capacidad económica y poder financiero, no serán cuatro imperialistas los que puedan con nosotros ni hoy ni nunca" (EFE, 25/08/2017)

A pesar de las bravuconadas de Maduro, hay un hecho real: la crisis venezolana ha permitido un fabuloso negocio de emisión de bonos, que implicó el pago de 65,000 millones de dólares en los últimos 24 meses, según declaraciones del propio Maduro.

Los trabajadores al frente

La situación se complica cada día que pasa. El bloqueo a ciertas transacciones financieras se hará sentir en los próximos meses. Los sindicatos y los trabajadores venezolanos deben ponerse al frente de la lucha, rechazando los chantajes del imperialismo, y destinando los escasos recursos para satisfacer las necesidades vitales de la población, especialmente de los más pobres.

VENEZUELA.- Las votaciones del 30 de julio: la “hora cero”.

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Por Orson Mojica

La crisis política en Venezuela sigue al rojo vivo. Tal como había sido anunciado, el pasado 16 de julio la oposición venezolana, agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), desde su control sobre la Asamblea Nacional, convoca a una consulta popular, no vinculante, que contenía tres preguntas.

Las preguntas de la consulta

La primera era si desconocían la convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente, realizada por el gobierno de Nicolás Maduro. La segunda pregunta era si demandaban a la Fuerza Armada Nacional (FAN) a defender la Constitución de 1999 y las decisiones de la Asamblea Nacional. La tercera pregunta era si estaban de acuerdo con la renovación de los poderes públicos a través de elecciones libres y trasparentes para constituir un gobierno de Unidad Nacional.

Estas tres preguntas sintetizan el programa político inmediato de la oposición burguesa en Venezuela: respeto a la Constitución de 1999, restauración de la institucionalidad, respeto a la FAN y creación de un gobierno de Unidad Nacional que sustituya al gobierno de Maduro.

Los resultados

La consulta fue realizada de manera informa, debido a que el Consejo Nacional de Elecciones (CNE), controlado por el gobierno de Maduro, no autorizó la consulta, y más bien intentó boicotearla organizando un simulacro de votación para la Constituyente ese mismo día.

Los rectores de cinco universidades venezolanas actuaron como una junta del organismo ad hoc encargado de organizar la consulta popular. Los datos arrojan que participación unos 7.186.170 venezolanos, quienes en una mayoría del 98% de los votos, respondieron si a las tres preguntas. Es difícil confirmar si estos datos proporcionados por la MUD, son fidedignos. Pero, aun así, no hay duda que la derecha venezolana mantiene cohesionada a su base social.

El padrón electoral para el año 2015 era de 19.260.775 electores, lo que indica que solamente participó el 37% del total del padrón electoral. Entonces, a pesar de las exclamaciones de éxito y de auto complacencia de la MUD, este 37% refleja el voto duro de siempre de la derecha venezolana.

Lo anterior no significa que el restante 63% apoye al gobierno de Maduro. Para nada. Ese 63% está conformado por los independientes, atraídos por el chavismo crítico, y por el voto duro del chavismo.

El paro cívico nacional: la hora cero

Animada por los resultados relativos de la consulta popular, y con necesidad de tensionar las fuerzas ante la dureza del gobierno de Maduro, la oposición burguesa convocó a un paro cívico nacional de 24 horas. No es la primera que la derecha venezolana intenta paralizar el país, los últimos paros los convocaron en vida de Hugo Chávez, y no lograron sus objetivos.

Esta vez la meta fue más moderada: para nacional de 24 horas para presionar al gobierno de Maduro a abandonar la Constituyente. La convocatoria fue apoyada por las cámaras empresariales, cámaras de comercio y algunos sindicatos, pero no se logró paralizar el país, como se pretendía. Fue un paro parcial en algunos sectores y en algunas áreas de la economía, como el sector servicios. Los sindicatos industriales, controlados por el chavismo, no participaron. Entonces, fue mezcla de lock out empresarial con apoyo de algunos sectores laborales y populares.

Un factor que influyó en la poca presencia de trabajadores en el paro nacional es el desempleo. Según FEDECAMARAS el 70% de la industria venezolana ha cerrado operaciones en la última década, y el 30% restante funciona en condiciones muy críticas.

Reacciones a las declaraciones de Mogherini y Trump

La oposición burguesa venezolana tensiona sus fuerzas, para atraer el apoyo de Estados Unidos, la Unión Europea y los gobiernos latinoamericanos. SE han pronunciado contra la convocatoria a la Constituyente, los gobiernos de Estados Unidos, México, Colombia, Puerto Rico, Brasil, Argentina, México, Panamá, Alemania y España.

Federica Mogherini, alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, llamo al gobierno de Maduro a “suspender” la convocatoria a la Asamblea Constituyente, argumentando que “gran parte de la población claramente no parece apoyar la Asamblea Constituyente. Convocar esa Asamblea corre el riesgo de polarizar más el país y de incrementar la confrontación (…) aún hay espacio para retomar negociaciones serias (…) La región es lo suficientemente diversa para ofrecer muchos participantes diferentes a ese grupo y estaríamos más que felices en apoyar tal proceso regional por todos los medios (…) Espero que el tiempo de ahora al 31 de julio pueda utilizarse sabiamente para buscar la unidad del país y evitar cualquier otra escalada” (diversas agencias)

Trump rompió el silencio y declaró que “Estados Unidos no permanecerá de brazos cruzados mientras Venezuela se derrumba. Si el régimen de Maduro impone su Asamblea Constituyente el 30 de julio, Estados Unidos tomará fuertes y rápidas acciones económicas (…) Ayer, el pueblo venezolano volvió a dejar claro que defienden la democracia, la libertad y el Estado de Derecho. Sin embargo, sus fuertes y valientes acciones siguen siendo ignoradas por un mal líder que sueña con convertirse en un dictador. Estados Unidos nuevamente pide elecciones libres y justas y se une al pueblo de Venezuela en su búsqueda de restaurar en su país una democracia plena y próspera” (CNN, 17707/2017)

Con estas declaraciones, Trump insinuó que Estados Unidos, principal comprador del petróleo venezolano, dejaría de hacerlo, lo que causaría el colapso de la maltrecha economía venezolana, altamente dependiente de los ingresos petroleros. ¿Cumplirá Trump con sus amenazas? Hasta el momento ha demostrado estar dispuesto a todo, sobre todo porque la crisis en Venezuela tiene un efecto de carambola sobre Cuba, y la política de Trump hacia la isla ha sido de endurecimiento.

Las declaraciones de Mogherini y Trump crisparon al gobierno de Venezuela. El Samuel Moncada respondió que “Por instrucción del presidente Maduro, nosotros haremos una revisión profunda de las relaciones con el gobierno de Estados Unidos, porque no aceptamos las amenazas de nadie (…) La (ANC) será electa por el voto directo universal y secreto de todas las venezolanas y venezolanos bajo la autoridad del Consejo Nacional Electoral. Es un acto de la soberanía de la República, nada ni nadie podrá detenerla” (El Nacional, 18/07/2017)

Para contrarrestar el creciente aislamiento diplomático, Maduro anunció que "ya sale una alta comisión encabezada por nuestro canciller y nuestra presidenta del Poder Electoral para desenmascarar estas amenazas insólitas que indignan al pueblo venezolano" (Telesur 18/07/2017)

La reacción más fuerte provino del general Vladimir Padrino López, Jefe de la FAN y ministro de defensa, quien leyó un comunicado de esta institución, que en sus partes medulares declaraba que la FAN "repudia con la mayor firmeza posible las nefastas declaraciones del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump. En un acto de afrenta a la independencia nacional, ha osado amenazar de modo vil y desmesurado al pueblo venezolano con imponer 'rápidas y fuertes acciones económicas si el Gobierno de Venezuela procede con la Asamblea Nacional Constituyente el próximo 30 de julio”.

Criticó las declaraciones de Federica Mogherini, a quien acusó de asumir "una actitud sumisa a los intereses financieros y comerciales de una elite extremista que hoy gobierna los Estados Unidos", para concluir que “La institución castrense ratifica su carácter antiimperialista y llama a sus hombres y mujeres a cerrar filas y permanecer firmes en nuestras convicciones patrióticas. Tenemos la certeza de que el país entero evaluará y analizará adecuadamente las intenciones oscuras de estas viles declaraciones".

La elección de nuevos magistrados

Continuando con sus planes, la oposición burguesa desde el control de la Asamblea Nacional pasó a elegir 33 nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), elevando el nivel de confrontación con el gobierno de Maduro, quien en el último periodo se ha apoyado en sentencias que le son favorables, pronunciadas por magistrados chavistas.

Desde el punto de vista de los establecido en la Constitución de 1999, corresponde a la Asamblea Nacional la elección de los magistrados. Pero ya comenzó el forcejeo legal. Manuel Galindo, contralor general de la República, denunció que la Asamblea Nacional no podía designar magistrados para el TSJ porque el período de los actuales magistrados no se ha vencido.

El Consejo Moral Republicano (CMR), órgano rector del Poder Ciudadano de Venezuela, rechazó el nombramiento de los nuevos magistrados. Y así surge un nuevo laberinto legal, en la que uno y otro bando se acusan mutuamente de violentar la Constitución de 1999. Lo que si queda claro es que las instituciones estatales en Venezuela están paralizadas y en conflicto constante entre si.

Atrincherándose para negociar

La crisis política sigue aumentando a niveles nunca visto, pero tendremos un primer desenlace el 30 de julio, el día de las votaciones para la Asamblea Nacional Constituyente. A pesar de las presiones internacionales, el gobierno de Maduro no echara marcha atrás, porque dependiendo de sus resultados, tiene en sus manos una magnifica herramienta de negociación.

Uno de los principales problemas que enfrenta el chavismo es que no desea, en ninguna circunstancia, que las instituciones del régimen bonapartista sean usadas por un posible gobierno de la oposición, para desmantelar el aparato que el chavismo ha construido en las últimas dos décadas. La MUD ha plantado como parte de su programa inmediato, la conformación de un gobierno de unidad nacional, es decir, compartir el poder con sectores del chavismo. Pero la verdad es que una vez que se inicie un cambio de gobierno, nada ni nadie garantiza que la dinámica política no destroce lo que se haya acordado en la mesa de negociaciones. Por eso Maduro, insiste en una Constituyente que le permite hacer los cambios que el chavismo necesita.

La hora cero se acerca. Después del 30 de julio, vendrán más presiones del imperialismo norteamericano y europeo contra Venezuela, es deber de los socialistas centroamericanos estar atentos en la lucha contra el enemigo común.

VENEZUELA.- crisis al rojo vivo: repudiemos cualquier intervención del imperialismo

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Por Orson Mojica

La crisis en Venezuela está llegando a limites inesperados con las recientes declaraciones del presidente Donald Trump que amenaza con una posible invasión militar. Sean bravuconadas o no, que solo buscan la negociación, los socialistas centroamericanos llamamos a la izquierda centroamericana a estar alerta de lo que ocurre en Venezuela y estar atentos para repeler cualquier injerencia militar de Estados Unidos

El futuro de Cuba ligado a la crisis en Venezuela

No solo está en juego el poder, y con ello las inmensas reservas petrolíferas de Venezuela. Pero, además, está en juego el futuro de Cuba y del proyecto nacionalista de un sector de la burguesía Latinoamérica, alrededor de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), mejor conocida como ALBA.

El chavismo es la expresión política del nacionalismo burgués de un sector importante de las fuerzas armadas de Venezuela, que después del Caracazo de 1989, confluyeron con el movimiento de masas, y decidieron tomar el control directo de la riqueza petrolera de Venezuela.

El chavismo articuló el proyecto económico del ALBA y con ello logró darle un respiro a la asediada economía de Cuba. Desde 2003, Venezuela ha proporcionado créditos a Cuba por el valor de 100, 000 barriles diarios de petróleo. A partir del 2013, por la crisis de los precios, esta cuota descendió a la mitad. Incluso, Cuba obtuvo altos réditos al revender el petróleo que sus refinerías procesaban. No obstante, el año pasado, por la escasez de petróleo, Cuba debió por primera vez comprar petróleo el mercado abierto.

Otros países miembros del ALBA, como Nicaragua, han tenido que comprar petróleo a Estados Unidos. El futuro del proyecto del ALBA está ligado a la solución de la crisis en Venezuela.

Los límites de la resistencia del chavismo

No hay duda, que el chavismo se aferra firmemente al poder, pero ya no se apoya en la mayoría de las masas, sino en un sector de estas. Ya no recurre a la movilización de masas, ni a las nacionalizaciones, sino que intenta mantener un frágil equilibrio, resistiendo, por un lado, a la ofensiva derechista en su contra, apoyándose en las fuerzas armadas, y por el otro, intenta recomponer la economía con medidas netamente capitalistas que perjudican a las masas hambrientas. Agua y fuego al mismo tiempo.

Pero en la medida en que el contexto internacional es desfavorable, la situación del gobierno de Maduro es cada vez más crítica. No basta querer resistir, es necesario saber resistir. No es una resistencia para triunfar y cambiar radicalmente a Venezuela. El problema es que el chavismo resiste para poder negociar en una mejor relación de fuerzas. La única manera de resistir y triunfar sería que el chavismo pueda recomponer su relación con la mayoría de las masas, algo que no se ve por el momento, o que surja una nueva conducción del movimiento de masas que enderece el rumbo.

La ANC: crucifijo protector.

Las elecciones para Asamblea Nacional Constituyente (ANC) se realizaron el 30 de julio del año en curso, a como estabas programadas. Las presiones de Estados Unidos y del conjunto de la burguesía latinoamericana, no hicieron retroceder al gobierno de Nicolás Maduro.

A pesar que hubo rumores que la ANC no sería instalada inmediatamente, para dar espacio a le negociación con la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), el chavismo estaba necesitado de instalar la ANC, debido a que el segundo párrafo del artículo 150 de la Constitución de 1999 estableció que: (…) Los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente.(…)”

Al no participar la oposición derechista en las elecciones para ANC, el triunfo del chavismo fue absoluto. De esta manera, la instalación de la ANC, electa con base a las necesidades del gobierno de Maduro, se paralizaron las instituciones que se oponían al gobierno, como la Fiscalía y la propia Asamblea Nacional. De un solo golpe, el gobierno de Maduro anuló los resultados de las elecciones del año 2015 que le dieron la mayoría absoluta a los partidos derechistas de la MUD. Conforme la Constitución de 1999, vigente, la ANC está por encima de la Asamblea Nacional, y de cualquier otro poder.

La diferencia entre ambas elecciones, independientemente del resultado de las mismas, es que en diciembre del 2015 los partidos derechistas de la MUD obtuvieron la mayoría absoluta con base al voto universal (una persona un voto), reflejando una decisión mayoritaria, pero la elección de la ANC no fue con base al voto universal sino al voto ponderado, porque se votó dos veces: una por sector social, y otra supuestamente de manera universal.

Con este golpe de timón, el gobierno de Maduro pretende disolver la dualidad de poderes, reflejada en dos instituciones legislativas del Estado burgués, que están en pugna. La Asamblea Nacional en manos de la MUD ya no puede votar nada en contra del gobierno, porque todo puede ser anulado por la ANC. Se destituyó a la fiscal Luisa Ortega Diaz, en pugna con Maduro, y fue sustituida por Tarek William Saab. De igual manera, la ANC resolvió que sesionará por un espacio de dos años, es decir, hizo coincidir la existencia de la ANC hasta la finalización del gobierno de Maduro, y un año más allá, hasta el 2019.

La ANC se convirtió en el crucifijo que protegerá al gobierno de Maduro hasta finalizar su mandato, echando por la borda de una vez por todas, los intentos de aplicar el referendo revocatorio o de derrocar por la vía institucional a Nicolás Maduro, ya que la ANC le confirmó en el cargo.

Mas presiones: la Declaración de Lima

La crisis e impotencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha resultado incapaz de tomar decisiones sobre la crisis en Venezuela, creando insatisfacción entre los gobiernos más derechistas, quedó reflejada en La Declaración de Lima, del 8 de agosto del 2017, donde 12 países de América Latina, por fuera de la OEA, como son Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, suscribieron una declaración de condena al gobierno de Maduro, quedando únicamente por fuera El Salvador, Nicaragua, Ecuador, Uruguay y Cuba. Esta Declaración muestra la crisis de la OEA, así como de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), ya que esta ultimo tampoco logró una declaración de apoyo a Maduro.

La Declaración de Lima, manifiesta su “condena a la ruptura del orden democrático en Venezuela. Su decisión de no reconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, ni los actos que emanen de ella, por su carácter ilegítimo. El pleno respaldo y solidaridad con la Asamblea Nacional, democráticamente electa”.

Pero hace una salvedad, de reconocer “Los actos jurídicos que conforme a la Constitución requieran autorización de la Asamblea Nacional, cuando dicha Asamblea los haya aprobado”.

Reafirma “su decisión de continuar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Venezuela, apoya la decisión del MERCOSUR de suspender a Venezuela en aplicación del Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático”.

Pero lo más importante fue la “disposición a apoyar de manera urgente y en el marco del respeto a la soberanía venezolana, todo esfuerzo de negociación creíble y de buena fe, que tenga el consenso de las partes y que esté orientado a alcanzar pacíficamente el restablecimiento de la democracia en el país”.

Las presiones diplomáticas se han intensificado con el objetivo de quebrar la resistencia del gobierno de Maduro, y obligarlo a abrir, de una vez por todas, la ansiada mesa de negociaciones.

El adelanto de las elecciones regionales para octubre

Las presiones diplomáticas obligan, una vez más, al gobierno de Maduro a responder. En esta ocasión, la ANC aprobó un decreto para adelantar las elecciones regionales pospuestas, del mes de diciembre al mes de octubre, es decir, a realizarse en dos meses.

La erosión del chavismo tiene su origen principal en la caída de los precios del petróleo, y en la disminución de los beneficios sociales de la renta petrolera. Y como los precios del petróleo no tienden a subir en el futuro inmediato, la crisis económica continuará. Por ello, con la protección de la ANC, el chavismo necesita atrincherarse en los gobiernos de los Estados, sobre todo por la cercanía de elecciones generales en el año 2018.

Pero este adelanto de las elecciones viene acompañado de una nueva maniobra: El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) anunció recientemente que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no podrá presentar candidatos en 7 de los 23 Estados: “En el caso de la organización con fines políticos MUD, ésta deberá abstenerse de inscribir candidaturas en Zulia, Apure, Monagas, Bolívar, Trujillo, Aragua y Carabobo, en cumplimiento de decisiones acordadas por juzgados de esos estados, relacionadas con juicios que se vienen adelantando desde el año pasado”(El Nacional 07/08/2017)

El adelanto de las elecciones ha provocado una fisura dentro de la MUD, ya que hay sectores que muestran proclives a no dejarle el campo libre al chavismo, mientras otros sostienen una línea más dura, de boicot total a las elecciones.

Revuelta militar de la baja oficialidad

Paralelo a la polarización política y la lucha en las calles, ya se produjo una primera intentona de rebelión militar, que refleja el descontento de la baja oficialidad. Un grupo de 20 soldados de la 41 Brigada Blindada en Valencia, encabezados por el capitán, Juan Caguaripano, se declaró en rebeldía con el objetivo de “restablecer el orden constitucional”.

Esta rebelión minoritaria fue sofocada rápidamente, pero es un indicador de como la crisis política está penetrando dentro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Es el segundo incidente militar que ocurre después del espectacular ataque desde un helicóptero artillado contra el Ministerio Publico

La amenaza de invasión militar de Trump

En una inesperada rueda de prensa, el presidente Donald Trump declaró, en relación a la crisis en Venezuela, “Tenemos muchas opciones para Venezuela. Y, por cierto, no voy a descartar una opción militar (…) Tenemos tropas en todo el mundo en lugares muy lejanos, Venezuela no está muy lejos y la gente está sufriendo y se está muriendo (…) Venezuela es un desastre, es un desastre muy peligroso y una situación muy triste (…)” (Clarín 11/08/2017) Es la primera vez que Trump se manifiesta por una posible salida militar que implicaría una invasión, y convertir América Latina en un campo de batalla.

Esta agresiva declaración se produce como antesala a la gira del expresidente Mike Pence por América Latina, donde, evidentemente, tratará con los gobiernos de la región, la posible solución a la crisis de Venezuela.

Estas explosivas declaraciones obligaron a la MUD a pronunciarse, rechazando una salida militar a la crisis: "La Mesa de la Unidad Democrática rechaza el uso de la fuerza, o la amenaza de aplicar la misma, por parte de cualquier país en Venezuela, de conformidad con lo establecido en la Carta de las Naciones Unidas". Asimismo, repudia la intervención cubana y “la amenaza militar de cualquier potencia extranjera y responsabiliza a la dictadura de Maduro por convertir al país en una amenaza regional”. Y termina suplicando: “El único camino a la paz es la restitución de la democracia. Los venezolanos exigimos la realización de elecciones libres en todos los niveles para que podamos volver el orden constitucional” (El Nacional, 13/08/2017)

Los expresidentes que han servido de mediadores, Leonel Fernández, José Luis Rodríguez Zapatero y Martín Torrijos, también se pronunciaron en contra de una invasión militar extranjera

Una luz al final del túnel

En medio de la polarización existente en Venezuela, entre chavismo y la derecha del MUD, comienza a perfilarse una nueva alternativa de dirección revolucionaria. Recientemente, el Equipo Operativo Nacional de Marea Socialista (MS), rompe con el gobernante Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), en su "Carta Abierta a la izquierda chavista y la izquierda autónoma", llama a romper la polarización política a y construir una opción revolucionaria.

Este llamamiento se une a la dura lucha librada por los compañeros del Partido Socialismo y Libertad (PSL), que tiene años de lucha por la construcción de una alternativa revolucionaria que supere al chavismo.

No todo está perdido en Venezuela, la realidad está produciendo reagrupamientos de revolucionarios que, de constituirse, pueden resultar en una alternativa seria ante la demagogia derechista de la MUD y ante el falso discurso socialista del gobierno de Maduro, que traiciona las enormes tradiciones democráticas del chavismo en su primero periodo.

VENEZUELA: La transición ha comenzado con el forcejeo por la Constitución de 1999

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Por Orson Mojica

Hace 9 años, después de la realización del referendo constitucional en Venezuela, que constituyó la primera gran derrota electoral del chavismo, escribimos, a manera de conclusión, lo siguiente:

“(…) Después de varios años en el poder, el bonapartismo sui generis de Chávez como régimen transitorio se debilita y da paso a un bonapartismo cada vez más reaccionario que constituye una amenaza para las libertades obreras y democráticas y para el futuro de la lucha antiimperialista. A nivel del régimen político, en Venezuela se está produciendo una involución. Lejos de democratizar la sociedad venezolana, entregando el poder a los sindicatos y organismos populares, Chávez ha actuado en sentido inverso: concentrando mayores poderes en la su propia persona, en la institución del Presidente de la República, y en el aparato burocrático-militar del Estado. Esta situación tarde o temprano termina en un bonapartismo reaccionario y, en el peor de los casos, en una dictadura militar “ilustrada”.

“(….) La crisis del régimen bonapartista sui generis de Chávez y su evolución hacia un bonapartismo reaccionario aporta un nuevo elemento en la lucha política: el problema de las libertades democráticas. El chavismo se convirtió en una poderosa fuerza de masas por que dio una repuesta a las aspiraciones nacionalistas y democráticas de las masas venezolanas. En la medida en que ha pretendido restringir estas libertades se ha operado un vuelco de la clase media en su contra, aportando una mayor base social a la oposición burguesa y proimperialista. (….) Los resultados del referéndum constitucional son apenas un campanazo de alerta de lo que está ocurriendo en las entrañas de la sociedad venezolana”.

Muchos de nuestros pronósticos, lamentablemente se han confirmado. Chávez falleció en el cenit de la crisis, cuando los precios del petróleo comenzaban a descender, y con ello desencadenaron la crisis económica y política que actualmente sacude a Venezuela.

Maduro convoca a una “Asamblea Nacional Constituyente”

Después de varios meses de protestas callejeras, de intensas presiones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del propio imperialismo norteamericano, y de haberse producido la crisis política ocasionada cuando los magistrados chavistas del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) despojaron a los a la Asamblea Nacional –bajo el control de la Mesa de Unidad Democrática (MUD)—de sus funciones, en un acto de celebración del 1 de Mayo, el presidente Nicolás Maduro, invocando el artículo 347 de la Constitución actual, respondió convocando a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Al igual que 1999, inmediatamente después que Chávez juró como presidente de la Republica por primera vez, la ANC coexistió con los poderes constituidos, hasta la aprobación de la nueva Constitución. En aquella ocasión, el chavismo logró obtener la mayoría y después de aprobada la Constitución, a través de un referendo popular, dio el paso audaz de reorganizar los poderes e instituciones del Estado, demoliendo los pilares del corrupto sistema bipartidista.

Al principio, la convocatoria de Maduro pareció una audaz propuesta democrática para solucionar la crisis. La ANC es la máxima consigna de la democracia burguesa, implica que todos los ciudadanos deciden por votación democrática, por medio del sufragio universal, el futuro de un país al decidir el tipo de sistema económico y régimen político, así como la reorganización del Estado.

Las votaciones para la nueva ANC están programadas para el 30 de julio, en las que se escogerán 545 diputados constituyentes de un total de 6.120 candidatos. El problema central es que esta ANC no será electa por votación universal, sino por sectores sociales.

¿Reforma o nueva Constitución?

A pesar del ambiente insurreccional que existe en Venezuela, hay dos fuerzas contrarias que trabajan aceleradamente en el mismo sentido de evitar un nuevo Caracazo: El chavismo y la MUD. Desde intereses contrarios, ambas fuerzas coinciden en evitar la destrucción del aparato del Estado burgués y del orden social imperante.

Ambas fuerzas se preparan para una negociación inminente, que tiene tiempo de estar ocurriendo de manera discreta, en los pasillos de la OEA y del Vaticano, mientras se producen los enfrentamientos callejeros.

Al final, si no ocurre una insurrección de las masas, ambas fuerzas terminarán negociando las reformas al régimen político bonapartista, instaurado por Chávez, y el futuro de las instituciones del Estado, creados bajo el chavismo. Lo anterior implica, más temprano que tarde, discutir el futuro de la Constitución de 1999 y su posterior reforma.

Por ello, consciente que el tiempo se agota, el presidente Maduro dio varios pasos al frente al convocar a una ANC mediante el Decreto No 2830, publicado el 3 de mayo en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.295. Entre los objetivos de la ANC, debemos señalar los más importantes: “(…) El perfeccionamiento del sistema económico nacional hacia la Venezuela Potencia, concibiendo el nuevo modelo de la economía post petrolera, mixta, productiva, diversificada, integradora, (….) Constitucionalizar las Misiones y Grandes Misiones Socialistas (….) Constitucionalización de las nuevas formas de la democracia participativa y protagónica, a partir del reconocimiento de los nuevos sujetos del Poder Popular, tales como las Comunas y Consejos Comunales, Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, entre otras formas de organización de base territorial y social de la población (…)”

Como se puede observar, los puntos centrales son el futuro del modelo económico basado en las exportaciones petroleras, y las nuevas instituciones que el chavismo pretende institucionalizar, para convertirlas en su principal base de apoyo social en los años venideros.

Maduro pretende convertir la ANC y sus resultados en una gran carta de negociación en el futuro inmediato.

La disolución del voto universal

El artículo 2 del Decreto No 2830, estableció que “Los y las integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente Originaria serán elegidos o elegidas en los ámbitos sectoriales y territoriales, bajo la rectoría del Consejo Nacional Electoral, mediante el voto universal, directo y secreto (…)

La clave de esta convocatoria, que trastoca la esencia democrática de la ANC, es que es convocada por “ámbitos sectoriales y territoriales”, y dentro de esos ámbitos se aplica el voto universal, el cual deja de ser universal para convertirse en sectorial. Esto es un grave retroceso en relación a las revoluciones burguesas que terminaron implantado el voto universal.

Tania D'Amelio, rectora principal del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, explicó que los ciudadanos tendrán “tendrán derecho a votar una vez territorialmente y una vez por el sector y subsector donde aparezca su registro sectorial”. (El Nacional 14/06/2017) Esta votación doble, primero se realizará por voto universal, y después por voto sectorial, destruyendo la esencia democrática del voto universal.

Tibisay Lucena, presidenta del CNE, aclaró que, de los 545 diputados a elegir, 8 serán electos por los pueblos indígenas, 364 a través de votaciones territoriales tradicionales y 173 a través de los “sectores sociales”. (24 electos por los estudiantes, 8 por campesinos y pescadores, 5 por los empresarios, 28 por los pensionistas, 24 por los consejos comunales y 79 por los trabajadores).

Chavismo oficial y chavismo crítico

El ejército, el eje del poder, todavía guarda la disciplina, pero ya se pueden apreciar las primeras fisuras. El mayor general Alexis López Ramírez, renunció a la secretaría al Consejo de Defensa de la Nación (CODENA) expresando públicas críticas al gobierno de Maduro, en torno a la convocatoria de la ANC y la represión contra las manifestaciones opositoras. El oscuro ataque en helicóptero, realizado por Oscar Pérez, contra al Ministerio Público y al TSJ, y el hecho que todavía no ha sido capturado, es otra muestra del malestar dentro de las fuerzas armadas.

Producto de la enorme crisis económica y del enfrentamiento con la derecha agrupada en la MUD, ha surgido una corriente dentro del chavismo, que todavía no tiene una clara expresión orgánica, que se denomina chavismo crítico. A este sector pertenecen los chavistas que han distanciado o roto con el gobierno de Maduro, al que consideran la negación de las enseñanzas de Chávez, pero que al mismo tiempo repudia la ofensiva derechista, a la que considera su enemigo natural.

Entre esta corriente se perfila la Fiscal, Luisa Ortega, la que ha cruzado duros golpes con el gobierno de Maduro y el TSJ que este controla. También podemos ubicar a Henri Falcón, gobernador del estado Lara, a exministros de Chávez como Héctor Navarro, Olly Millán, Ana Elisa Osorio y exmilitares próximos al comandante fallecido como Clíver Alcalá y Miguel Rodríguez Torres.

Pero el chavismo crítico no solo está formado por antiguos altos funcionarios, sino también por un bloque de organizaciones sindicales y sociales, que constituye su verdadera y difusa ala izquierda, muy heterogénea por cierto. La Plataforma del Pueblo en Lucha y del Chavismo Crítico está integrada, entre otros movimientos, por Marea Socialista (MS), Sinatra-UCV, Sirtrasalud – Distrito Capital, Partido Socialismo y Libertad (PSL), Batallón 17 (integrada por funcionarios de la administración pública), Colectivo Cultural Toromayma, Frente Nacional Comunal Simón Bolívar y el Programa “Tripalium, Memorias de la Clase”.

Incluso, decenas de miles de venezolanos que no participan en ninguna organización, se identifican con el chavismo crítico. Según la última encuesta de Datanalisis, para junio de este año la aprobación al gobierno de Maduro rondaba apenas en el 20,8%. El 85% de los encuestados está convencidos de que no es necesario cambiar la Constitución de 1999. El 86,1% considera que es necesario convocar un referéndum consultivo previo, tal y como decreta la Carta Magna, y solo el 13% está de acuerdo con que el presidente la convoque directamente, tal y como se ha hecho hasta el momento.

 “Unidos por la Constitución”

Ante la convocatoria para una ANC, la MUD respondió con la creación del “Movimiento Unidos Por la Constitución”, con el objetivo de crear un movimiento mucho más amplio que la propia MUD, con el objetivo de suscribir un acuerdo con la “sociedad venezolana para avanzar en el rescate final y definitivo de la democracia, la Constitución y la libertad en Venezuela”.

Sin lugar a duda, la MUD trata de atraer más sectores a la lucha común contra el gobierno de Maduro. Para ello se han propuesto crear los Comités por el Rescate de la Democracia (CRD), como organizaciones de base territorial para consolidar la alianza con otros sectores. Finalmente, el 3 de julio, en el Teatro Chacao, en Caracas, se firmó el  “Gran Acuerdo Nacional” en defensa de la Constitución del año 1999.

Maria Corina Machado, dirigente de la MUD, explicó los motivos de la propuesta: "Estamos convocando a universidades, estudiantes, gremios, sindicatos, ONG, empresarios, organizaciones comunitarias y partidos políticos; incluso a sectores chavistas que han manifestado su rechazo a la Constituyente" (AFP 03/06/2017)

Con esta propuesta de frente común, la MUD lo que hizo realmente es tender la mano hacia los sectores del chavismo crítico, para marchar unidos contra el gobierno de Maduro, en la defensa de la Constitución de 1999.

La MUD responde con el referendo

Presionados por la maniobra de Maduro, y alentados por los resultados de la última encuesta de Datanalisis, la MUD ha convocado a un referendo a realizarse el 16 de Julio, para que el pueblo decida si debe convocarse a la ANC propuesta por Maduro.

Que se active Hora Cero, convocamos a todo el pueblo a decidir cuál es la vía de la nación. En virtud del artículo 5, 333 y 350 de la Constitución convocamos este 16 de julio a elegir futuro del país. Queremos que el pueblo decida si rechaza o desconoce Constituyente”, plantea la MUD.

La excarcelación de Leopoldo López

Como un rayo en cielo sereno, pero un hecho bastante previsible, el gobierno de Maduro finalmente cedió a las presiones nacionales e internacionales, otorgándole casa por cárcel a Leopoldo López, el principal dirigente del ala más dura de la derecha venezolana. Pero detrás de las presiones se esconde una nueva maniobra de Maduro.

Hasta el momento el liderazgo de la MUD se disputa entre Enrique Capriles y Henry Ramos Allup, los que tienen más alta intenciones de votos, según la última encuesta de Datanalisis. El inminente retorno de Leopoldo López a la actividad política creará nuevas fisuras dentro de la MUD. Maduro necesita desesperadamente romper o fracturar el gran frente nacional en su contra.

La carreta delante de los bueyes

Toda la discusión en torno a la Constitución de 1999, demuestra que aunque las partes en conflicto no se han sentado a consensuar una agenda para establecer al diálogo que ambos bandos ansían, ya existe un punto común entre la MUD y el chavismo crítico, y es la defensa de la Constitución de 1999, tal como está.

Al producirse esta alianza en los hechos entre la MUD y el chavismo crítico, el gobierno de Maduro pende realmente de un hilo, apoyándose únicamente en los sectores del ejército que todavía lo son leales. El desenlace de la crisis en Venezuela dependerá mucho de lo que ocurra en las próximas semanas, pero de algo si estamos seguros: la transición ha comenzado, y será tortuosa. Los diferentes campos burgueses pueden maniobrar por el solo hecho que los trabajadores, agobiados por la crisis, no se han puesto al frente de la nación, y por lo tanto no han podido plantear e imponer su propia salida.