HONDURAS.- Con las banderas del 54: Contra el neoliberalismo y el autoritarismo de JOH

 

En el Día Internacional de los Trabajadores, la IZQUIERDA REVOLUCIONARIA de Honduras, se suma a los millones de trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad que en todo el mundo alzan los puños contra los planes de ajuste, la miseria y la falta de libertades del sistema capitalista mundial.

A 60 años de la huelga de 1954, enarbolamos con orgullo lo mejor de la historia y tradición de lucha del pueblo hondureño, rescatando las enseñanzas que nos lleven al triunfo y combatiendo los errores que sólo fortalecen al enemigo de clase.

Autoritarismo neoliberal

A casi 5 años del golpe de estado, seguimos recibiendo golpe tras golpe de un régimen basado en la fuerza, el autoritarismo, la represión sistemática, la militarización de la sociedad y el recorte de libertades democráticas fundamentales, como mecanismos para imponer un modelo económico al servicio del capital extranjero basado en la súper explotación de la mano de obra, la privatización y mercantilización de los servicios públicos básicos, el saqueo de los bienes naturales y la entrega total de la soberanía nacional.

Mediante el congelamiento salarial, la precarización laboral, el trabajo por hora, la negación de la salud y seguridad laboral y la apropiación de los sistemas de pensiones y seguridad social, la burguesía hondureña, está impulsando la mayor concentración de riquezas de las últimas décadas colocando a Honduras como el país donde más creció la desigualdad social en los últimos 4 años (12.3%). Mientras el 70% de los hondureños vivimos en la pobreza, viendo disminuidos nuestros ingresos, el 10% de la población más rica aumentó sus ganancias en un 100%. El 43% de la fuerza laboral que trabaja a tiempo completo no percibe el salario mínimo (2012) y 215 ricos tienen un patrimonio equivalente casi a cuatro veces la deuda pública de Honduras.

El deterioro de la educación pública, gratuita y laica en todos los niveles educativos, así como los servicios básicos de salud, agua potable, energía eléctrica, telefonía y comunicaciones; son instrumentos de transferencia de ganancias a la empresa privada mediante mecanismos privatizadores como la alianza público privada, las concesiones, contratos leoninos y los fideicomisos. Así como también la entrega de nuestros recursos hídricos y minerales, y en general nuestro territorio nacional en beneficio del capital transnacional.

Esta brutal explotación y saqueos capitalistas en beneficio de unas pocas empresas extranjeras y nacionales, sólo se pudo imponer mediante un régimen autoritario que apela a la represión en todos los órdenes de la vida social. Se militariza la sociedad, se criminaliza la protesta social, se utiliza la persecución judicial contra dirigentes luchadores, crece la represión laboral y la represión educativa. Toda la sociedad se encuentra en una enorme prisión donde sus habitantes son vigilados, estigmatizados, acusados y asesinados impunemente.

Bajo este régimen lo único que florece es la corrupción y la impunidad, provocando una verdadera catástrofe humana y social con cientos de miles de migrantes forzados, con la tasa de homicidios más alta del mundo, con el crecimiento impresionante de femicidios y crímenes de odio.

Por todo lo anterior, nuestra garantía de vida como pueblo hondureño está amenazada, pues la burguesía hondureña ya tocó fondo y no le importa en lo más mínimo dicha situación, solamente aumentar su voraz proceso de acumulación de capital.

De la resistencia a la lucha de clases

Frente a esta realidad, el pueblo hondureño resiste silenciosamente. Después de las más grandes movilizaciones en la historia de nuestro país, las derrotas y los golpes recibidos nos obligan a repensar alternativas que vengan a poner un alto à la burguesía y el imperialismo, y que sólo puede surgir de abajo, de los sectores más explotados, oprimidos y marginados de nuestro pueblo en particular de nosotros la clase trabajadora.

Por dicha razón, la IZQUIERDA REVOLUCIONARIA hondureña, propone en este Primero de Mayo:

1. Recuperar el rol central de la clase obrera en las luchas y su independencia política de clase. La Huelga de 1954 demostró que la clase obrera puede triunfar al margen de la dependencia política de la burguesía en estrecha alianza con todos los sectores explotados, oprimidos y marginados. Cientos de miles de trabajadoras y trabajadores del campo y la ciudad, del sector público y privado, fabriles, agrícolas, de la banca y servicios, del comercio y la alimentación, permanentes o por contrato, hombres y mujeres que venden su fuerza de trabajo para enriquecer al capitalista, son mucho más que votantes, son la fuerza revolucionaria capaz de refundar Honduras.

2. Recuperar la más radical democracia al interior de la clase obrera y los sectores populares para que las bases decidan sobre todos los aspectos económicos, democráticos y políticos de la lucha de clases. La Huelga de 1954 pudo sostenerse y extenderse nacionalmente –cuando no existían los sindicatos– apoyada en la más amplia democracia de las Asambleas, los Comités electos, revocables y con mandato. Además de la represión del régimen capitalista, la falta de democracia interna es un factor fundamental para el debilitamiento de las luchas y las organizaciones populares. La reorganización de la clase obrera sólo será posible acabando con las direcciones burocráticas que deciden y pactan a espaldas de las bases.

3. Recuperar la movilización permanente y los métodos de lucha de la clase obrera y el pueblo hondureño, en particular la huelga general. Es utópico esperar soluciones por otra vía que no sea la movilización democrática, independiente, unitaria y coordinada del pueblo trabajador. El abandono de la lucha en las calles sólo nos ha dado derrotas tras derrotas. El parlamentarismo sin movilización sólo sirve para las maquinaciones de los políticos de oficio, el entretenimiento mediático y no para resolver los gravísimos problemas que como pueblo padecemos.

4. Ante la ofensiva neoliberal imperialista, la clase obrera de Honduras, debemos unir esfuerzos con nuestras hermanas y hermanos centroamericanos para retomar el ideal centroamericanista de Morazán y plantear la lucha en la región, pues el legado del general Morazán por preservar la federación cobra especial importancia en momentos en que prevalece la ofensiva en contra de los derechos económicos y sociales de los trabajadores y trabajadoras de toda Centroamérica, y en general de toda nuestra América Latina.

La historia de nuestro país nos muestra que cuando se olvidaron estas enseñanzas el movimiento obrero y popular retrocedió y perdió conquistas, pero cuando se retomó el Camino de Mayo, el camino de la lucha de clases en las calles, unificada, coordinada y democrática logramos parar los golpes y consolidar nuestras fuerzas.

En base a estas estrategias fundamentales que nos enseñó la Huelga del 54 y reafirmadas por la lucha de clases, es necesario avanzar en la lucha contra el aprendiz de Carías y sus políticas represivas, neoliberales y pro imperialistas, superando el aislamiento y la fragmentación. Para ello, la IZQUIERDA REVOLUCIONARIA propone la construcción de un PLAN DE LUCHA NACIONAL ESCALONADO en la perspectiva de un GRAN PARO CÍVICO NACIONAL contra el gobierno y su política que abarque los siguientes puntos:

Por empleo y salarios dignos, por el acceso a la tierra y al crédito, por los derechos territoriales de las comunidades, el fortalecimiento de las empresas y servicios públicos, la defensa de la educación pública, gratuita y laica, de la salud pública y el sistema previsional, una reforma fiscal integral. No a la Ley de contratación temporal y a las ZEDES (Zonas de Empleo y Desarrollo Económico).

Con­tra la corrupción y la impunidad. Cárcel para los corruptos e incautación de todos sus bienes para fortalecer el gasto público. Investigación, juicio y castigo para los autores materiales, intelectuales y políticos de los crímenes.

Por la plena vigencia de las libertades democráticas y contra la criminalización de la lucha social y la militarización de la sociedad.

Contra la política extractivista y la entrega de nuestro territorio a los capitales extranjeros.

La urgencia en retomar la lucha unificada nacional no puede hacernos olvidar que como movimiento obrero y popular estamos debilitados debido a las derrotas sufridas por el abandono de la lucha en las calles, por esa razón el PARO CÍVICO NACIONAL debe ser preparado desde las bases mediante un conjunto de acciones que vayan de menos a más; bajo la consigna ¡Ni parálisis que conducen a nuevas derrotas, ni aventuras que nos desmovilizan y desorganizan!

Al calor de la lucha contra el régimen es necesario reorganizar al movimiento sindical, gremial y popular, y desde allí contribuir a la organización de cientos de miles de hondureños que sufren los embates del régimen.

En ese camino se deben impulsar AUTÉNTICAS ASAMBLEAS DEMOCRÁTICAS en todas las bases del movimiento popular organizado, que discutan y acuerden los puntos centrales de las demandas al régimen, las modalidades de lucha de cada sector y la formación de Comités electos por la base y con mandato que lleven adelante los acuerdos. Sobre la base de este proceso hay que construir organismos de lucha unitarios en cada sector laboral o región del país y avanzar en su coordinación nacional.

Para que este proceso no sea manipulado, la IZQUIERDA REVOLUCIONARIA de Honduras propone que ningún dirigente, organización o partido político puedan cambiar mandatos, tomar decisiones o negociar con el régimen a espaldas de las asambleas de base.

Este Primero de Mayo, la IZQUIERDA REVOLUCIONARIA de Honduras plantea la necesidad de construir un INSTRUMENTO POLÍTICO DE LOS Y LAS TRABAJADORAS que unifique la lucha reivindicativa con la lucha política por una salida anticapitalista a la crisis del país.

¡Abajo el Paquetazo neoliberal del régimen dictatorial!

¡Por una salida anticapitalista a la crisis económica, política y social en Honduras!

¡Por la reorganización democrática del movimiento obrero, campesino y popular de Honduras!

¡Por un PLAN DE LUCHA NACIONAL ESCALONADO por la defensa de la soberanía ante la voracidad del capital transnacional en Honduras!

¡POR UN INSTRUMENTO POLÍTICO DE LOS Y LAS TRABAJADORAS!

CON LAS BANDERAS DEL 54 RETOMEMOS EL CAMINO DE MAYO, RETOMEMOS LA LUCHA OBRERA, CAMPESINA Y POPULAR

1 de Mayo de 2014

IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

Bandera Socialista de Honduras (BSH)

Socialismo o Barbarie (SoB)

Círculos Bolivarianos Morazanistas de Hon­duras (CBMH)

Unión Revolucionaria del Pueblo (URP)

Partido Socialista Centroamericano (PSOCA)

Partido Socialista de los Trabajadores (PST)

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