HONDURAS.- Continúa la lucha estudiantil en la UNAH

 

Por Rita Chack y Rubén Molina

El día jueves 8 de septiembre a las 10:00am, varias organizaciones y carreras pertenecientes al Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), al no presentar las autoridades un informe serio de como se ha estado llevando a cabo los procesos de judicialización, e incumplimiento del acuerdo firmado en julio del 2016 entre los y las estudiantes y las autoridades universitarias, un grupo de vanguardia de los y las estudiantes ingresaron al edificio administrativo de ciudad universitaria (UNAH-CU), exigiéndole a los cuerpos de abogados el cumplimento de dichos acuerdos , dándoles un plazo de 3 horas para que se desarrollara la reunión entre ambos cuerpos de abogados, juntos con los estudiantes para tener claridad del problema y su solución.

Aún existen compañeros con tres procesos judiciales del 2015, los compañeros Cesario Padilla, Moisés Cáceres, Sergio Ulloa. A estos habría que agregar los cinco procesos del 2016 contra las y los compañeros Armando Velásquez, Dayanara   Castillo y Sergio Ulloa. Este último ha sido procesado en dos ocasiones, incluyendo en estos últimos a dos menores de edad.

Emanado del incumplimiento de los acuerdos, las organizaciones y movimientos estudiantiles independientes realizaron una toma pacífica, desde las 2 de la tarde, en el bulevar Suyapa, finalizando a las 8:00pm aproximadamente, clausurando con una fuerte represión por parte de las fuerzas militares del Estado. La acción se realizó como un llamado de atención a las autoridades de la UNAH, en demanda del cumplimiento del acuerdo, el cese inmediato a la persecución de los estudiantes, docentes y trabajadores, el cumplimiento de los derechos estudiantiles como es el caso de los y las compañeras estudiantes de las carreras de salud.

Luego de varias horas de negociación, a pesar de no haber una participación masiva, la mayoría de los y las compañeras pertenecientes al MEU se encontraban presentes una vez más, en defensa y demanda de nuestros derechos. Con cada una de las acciones de las autoridades represivas, dejan a la luz de la población estudiantil y de la sociedad en general que estamos ante una persecución política contra los estudiantes.

La vulnerable situación de las asociaciones de carrera

La crisis universitaria cristalizó en una serie de ventajas para las distintas asociaciones de carreras, que antes fueran desconocidas por la institución; las victorias parciales del MEU se traducen en la legitimación y legalización de los procesos de personerías jurídicas de las asociaciones, las próximas elecciones generales en la Universidad; en lo académico destaca la total revisión de la normativa académica. También se logró la conquista de la libertad de los compañeros judicializados –aunque se lucha por su verdadera realización.

Enmarcados en esta lucha del MEU, surgieron fenómenos presentes para comprender la singularidad de los procesos de cada asociación de carrera. Filosofía es el caso. Esta carrera fue organizada en julio de 2015, luego de un largo proceso de socialización de las propuestas de Estatutos y Reglamento de Elecciones. Se consigue de esta manera la legitimidad de la asociación ante los estudiantes, diversas asociaciones de carreras y autoridades.

El jueves 8 de septiembre se realizó una asamblea extraordinaria convocada por varios compañeros de la asociación; un movimiento independiente mostró su descontento con las bases reglamentarias –Estatutos y Reglamento de elecciones–existentes. Llevaron una propuesta, y sin sugerir tan siquiera una ardua socialización y exhaustiva revisión en varias asambleas, propusieron su definitiva aprobación, a sabiendas de que la convocatoria decía textualmente «revisión» y no «aprobación». Su intentona no se llevó a cabalidad, el retiro bien meditado de los miembros de la asamblea frustró su intransigente método persuasivo.

De fondo su propuesta contiene algunas inconsistencias y problemas que se quisieron saldar con la anterior construcción de bases reglamentarias: la selectividad de los estudiantes con el pago de una «membresía», eufemismo que antepone la exclusividad al libre derecho de asociarse. Ellos otorgan a la figura del presidente poderes insondables, como el hecho de inclinarse, unilateralmente, y sin decisión colectiva, a las posturas, decisiones políticas e ideológicas, y a las alianzas, a saber, tradicionalmente político partidarias.

Exhortamos a los compañeros de Filosofía y demás asociaciones vulnerables a estas reacciones propias de la pequeña burguesía y reformistas del movimiento, a acudir a la reflexión crítica y a la ferviente oposición a las propuestas que contengan la erosión de derechos irrenunciables, y a modelos de gobierno que centralizan el poder en la figura del presidente. Es preciso resistirse a los cambios que sugieren celeridad y no una continua socialización.

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