HONDURAS.- Reflexiones sobre la inquebrantable huelga médica


Por Maximiliano Fuentes

La huelga de los médicos especialistas del Hospital Escuela ha durado ya cerca de tres semanas. A pesar de sus múltiples acciones, entre las que podemos destacar movilizaciones y paro de labores, el gobierno de Porfirio Lobo no cede a las propuestas del gremio médico. El gremio médico se mantiene firme y con una decisión de extender el paro  a la atención privada.

La crisis de la economía capitalista y del Estado burgués ha puesto en detrimento y ha degradado las nobles profesiones que antes proporcionaban cierto estatus social y económico a las personas que las practicaban. La medicina, el derecho, el profesorado y la docencia son actividades que por su naturaleza requieren de estímulos e incentivos para su realización. Con esto, no afirmamos que las demás profesiones y actividades de los obreros no deben ser bien remuneradas, al contrario, exigimos un aumento general y una escala móvil de salarios para todos los sectores.

En lo que va del año se han dado varios conflictos en el sector salud. Primero fueron las enfermeras, luego los médicos internistas, que de forma justa exigían un aumento a la beca sueldo que el Estado les proporciona, ahora los médicos especialistas, que exigen el pago de salarios atrasados y un aumento en la base salarial.

Disconformidad entre los trabajadores públicos

Honduras no cuenta con una amplia base de proletariado industrial, al contrario, el más grande empleador es el Estado. Los dirigentes y partidos de turno, por clientelismo político y  sin medir el enorme impacto, han contratado a miembros de sus partidos o personas afines. Algunas de estas contrataciones se han realizado por fuera de la Ley y han fijado salarios que no pueden ser soportados por las instituciones.

Por otro lado, el presupuesto de estas instituciones se ha ejecutado sin considerar los objetivos propuestos, en algunos casos se ha desviado para soportar las campañas políticas de los dirigentes de turno y acrecentar las cuentas bancarias de los funcionarios que administran estas instituciones. Tal es el caso de HONDUTEL, La ENNE, el Hospital Escuela, en su momento la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), el Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP) y otras instituciones del Estado. 

Esas son algunas de las variables que determinan el enorme endeudamiento del Estado, que por cierto, se ha acrecentado en la actual administración. El endeudamiento con la banca privada nacional, sumado a la deuda histórica con los organismos internacionales de crédito deja al Estado sin capacidad para cubrir de forma responsable sus gastos y ejecutar proyectos de desarrollo social.  El déficit fiscal producto del aumento de los gastos corrientes del Estado y una baja recaudación tributaria producto de la corrupción y la mala gestión administrativa hace imposible que los gobiernos de turno puedan soportar un aumento para los trabajadores públicos.

El gobierno de Porfirio Lobo, lejos de hacer de la administración pública algo eficiente ha acrecentado de forma estrepitosa la deuda interna y ha asestado duros golpes al gremio magisterial y al sector salud. Además, a través de acuerdos con la burocracia sindical logró congelar los salarios por dos años, afectando con esto los ingresos reales y nominales de los trabajadores, reducidos por el alza constante de los precios de los bienes y servicios.

La crisis del sector salud

La crisis de las instituciones públicas, producto del saqueo descarado de la burguesía que las ha administrado, se ha visto acrecentada por las políticas neoliberales de los distintos gobiernos de turno. Así, a las Secretarías de Salud y Educación se les ha venido reduciendo el presupuesto, y con ello han ido perdiendo su capacidad de impacto y de atención. La crisis en el sector salud no es reciente; el descuido de los principales centros asistenciales y de los distintos centros de salud ha sido una constante de las últimas administraciones.

Unir las luchas de salud y magisterio

Desde hace varias semanas venimos impulsando una jornada de lucha para detener los planes de ajuste y de miseria del actual gobierno, que en su pretensión de perpetuarse en el poder con sus distintos candidatos, despilfarra el presupuesto de las instituciones públicas. No obstante, la borrachera electoral y la negativa de LIBRE de movilizar a los distintos sectores en lucha, dificultan la movilización contra el gobierno y del régimen. Desde esa perspectiva, hacemos un llamado al magisterio y a los trabajadores de salud para que unan esfuerzos y se organice una jornada de lucha unitaria para pedir un aumento general de salarios, pago puntual de los acuerdos establecidos en ley. Exigimos un aumento general de salarios y el respeto absoluto de las conquistas laborales.

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