HONDURAS.- Ante la sublevación policial y las maniobras de JOH, exijamos la disolución de los organismos represivos!!

Ante la sublevación policial y las maniobras de JOH, exijamos la disolución de los organismos represivos!!

Ante el fracaso de la Policía Nacional, conformemos Comités de Vigilancia y Autodefensa para garantizar la Seguridad!!

                

El pasado 20 de noviembre del año en curso se dio un inusual hecho que ha sacudido al actual gobierno de Honduras: el presidente Juan Orlando Hernández (JOH) ordenó la separación abrupta del General Ramón Sabillón, de su cargo de Director de la Policía Nacional (PN), provocando el amotinamiento de algunos destacamentos, abriendo una crisis política sin precedentes y creando un ambiente de sublevación policial.

Para suavizar semejante decisión, el Ministro de Seguridad, Arturo Corrales Álvarez, destacó la labor de Sabillón, como “un policía insigne” y refiriéndose al motivo de la separación dijo: “Él (presidente Juan Orlando Hernández) ha tomado una decisión dentro de la estrategia para fortalecer la institución…”.( La Prensa 20/11/2014).

En esa conferencia de prensa, Arturo Corrales Álvarez también informó sobre los ocho nuevos nombramientos de los jefes de las diferentes dependencias de la Policía Nacional. Esta decisión provocó que el destituido Ramón Sabillón, junto con su comandancia, se atrincheraran en la Sede de Casamata, Tegucigalpa, donde se mantienen hasta el día de hoy sábado, presionando para conversar directamente con JOH, quien se encuentra fuera del país. Dentro de las exigencias que hace Sabillón junto a su comandancia está: la destitución inmediata del Ministro de Seguridad y el Director recién nombrado junto a sus comandantes, aumento salarial para toda la policía.

Este ha sido el remezón más importante contra los mandos de la Policía Nacional, una institución desprestigiada, inepta y corrupta. La sociedad hondureña reclama cambios a gritos, porque se ha demostrado que los mandos de la Policía Nacional están vinculados al narcotráfico y al crimen organizado. En su afán de imponer la supremacía de la nueva Policía Militar del Orden Público (PMOP), JOH se ha visto obligado a tomar medidas contra los altos mandos de la Policía Nacional, desatando la crisis actual.

Corrupción e impunidad en la Policía Nacional y Fuerzas Armadas

La Fuerza de Seguridad Pública (FUSEP) se desligó del mando militar y pasó al mando civil en 1997, bajo el gobierno de Carlos Roberto Reina (1994-1998). En 1998 bajo el gobierno de Carlos Flores, se aprobó la nueva Ley Orgánica de la Policía Nacional. Desde su creación, la Policía Nacional ha venido involucrándose en constantes actos de corrupción, sicariato, extorsión, secuestro y sobornos permanentes. El caso más emblemático de esta descomposición policial sucedió en octubre de 2011, cuando varios policías asesinaron a mansalva a varios jóvenes, entre ellos al hijo de la Rectora de la UNAH.

Estos agentes estaban asignados a la Posta de La Granja, desde donde se escaparon y actualmente se encuentran prófugos tres de ellos. Al respecto, Arturo Corrales diría “…que la Unidad Metropolitana de Policía (UMEP) número tres o Posta de La Granja estaba contaminada por tres diferentes grupos convergentes del crimen organizado, lo que conllevó al cierre permanente de la misma…”. (El Tiempo (08/09/2014).

Una constante de los últimos años es la impunidad permanente de los miembros de la Policía Nacional y de las FFAA involucrados en hechos delictivos. La ola de violencia que desangra a Honduras, convertido en el país más violento del mundo, tiene su origen la explotación, pobreza y marginalidad social, pero esta situación se ha agravado por el hecho que los altos mandos de las FFAA y la Policía Nacional han sido denunciados por sus vinculaciones al crimen organizado.

Otro caso emblemático, pero que involucra a militares de las Fuerzas Armadas (FFAA) es el asesinato a mediados del 2012 de Ebed Haziel Yánez Cáceres quien tenía 15 años de edad. Este hecho no tuvo la cobertura que tuvo el asesinato del hijo de la Rectora, sin embargo puso en evidencia que tanto la Policía Nacional como las Fuerzas Armadas son órganos represivos del Estado, extremadamente corruptos y vinculados al crimen organizado, que están en condiciones de ejercer su “poder” sin importar lo delictivo de la acción.

Golpe de Estado potencializó a las Fuerzas Armadas y la militarización de la sociedad

Si bien es cierto, que a las FFAA se les quitó poder desde el gobierno de Reina mientras se profesionalizaba y se impulsaba a la PN, también es cierto que estas dos instituciones desde siempre se han visto involucradas en actos delictivos, que siempre justifican en que no era el proceder de las respectivas instituciones, sino más bien casos aislados de individuos delincuentes.

Pero el golpe de Estado del 2009, dejó al descubierto que estos órganos represivos sirven a los intereses de la burguesía y oligarquía del país. Las violaciones a los derechos humanos contra los miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) fueron constantes en los siete meses del gobierno de Michelleti y se profundizaron durante los cuatro años del gobierno de Porfirio Lobo.

El agonizante régimen del bipartidismo (Partido Nacional y Partido Liberal) ahora liderado por el Partido Nacional ha tenido una estrategia desde el Golpe de Estado, para contener el descontento popular: reorganizar y potencializar a las FFAA.

Las enormes movilizaciones dirigidas por el FNRP y el levantamiento popular en los barrios y colonias en septiembre del 2009, demostró la vulnerabilidad de las FFAA y la PN ante una probable insurrección popular.

Los tropiezos de JOH

Han sido varias las instituciones policiales militares creadas desde Porfirio Lobo hasta JOH, siendo la Policía Militar del Orden Público (PMOP) la que máscontroversia ha generado. Esta fue creada, con el apoyo de los liberales, antes de las elecciones generales de noviembre de 2013, siendo un punto de campaña de a favor de JOH. Sin embargo, la creación de este híbrido (policía militarizada), nuevamente ha generado controversia, conflictos, roces a lo interno de la PN.

Por ello, JOH ha insistido en otorgarle Rango Constitucional a la PMOP, ya que “Es una necesidad para el Estado de Honduras que el Congreso Nacional (CN) debata y si es el caso apruebe o desapruebe en función de lo que el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad aspira como mecanismo para ser más efectivos a fin de recuperar la paz y la tranquilidad”. (La Prensa (10/11/2014).

JOH ha pretendido potencializar la PMOP dentro de la estrategia de combatir el crimen organizado, contener la ola de asesinatos, creando condiciones políticas para imponer su reelección y la hegemonía del Partido Nacional, al mismo tiempo que se siembra la ilusión de que se combate la corrupción dentro de la PN.

Esta estrategia coincide plenamente con el recientemente aprobado plan de “Alianza para la Prosperidad” de los países del triángulo Norte de Centroamérica, impulsado y financiado por el gobierno de los Estados Unidos, cuyos embajadores especiales cada vez que visitan Honduras exigen cambios en el aparato policial.

No obstante, las contradicciones políticas afloran dentro del Congreso Nacional que no es controlado plenamente por el Partido Nacional. JOH no ha logrado obtener la mayoría calificada dentro del Congreso Nacional, para otorgarle el rango constitucional a la PMOP. Los diputados de los partidos Libertad y Refundación (LIBRE), Liberal (PL) y Partido Anti Corrupción (PAC) se han pronunciado en contra de otorgarle rango constitucional a la PMOP, ya que implicaría una mayor militarización de la sociedad.

El partido LIBRE emitió una declaración en la que “se pronuncia ratificando su posición en el sentido de que las Fuerzas Armadas deben colaborar en casos de emergencia con la Policía Nacional en el marco de la Constitución, pero NOS MANIFESTAMOS EN CONTRA de que la Policía sea militarizada o sustituida como se pretende hacer con la Policía Militar (…)”

Mauricio Villeda, dirigente del PL, declaró “…Cuando se creó la Policía Militar se fundó como una rama más de las Fuerzas Armadas de Honduras las cuales están a nivel constitucional y por consiguiente no hace falta que la PMOP esté bajo ese rango”, “… así que sería un error volver a tener una Policía Militar, como en el pasado”. (La Tribuna, 22/11/2014).

Salvador Nasralla, dirigente del PAC, sacó un pronunciamiento crítico el que en su partes fundamentales expresa: “(…) 3.- Condenamos de manera irrestricta, las intenciones del gobierno de la Republica de pretender imponer e institucionalizar constitucionalmente, una fuerza militar armada paralela a las Fuerzas Armadas de Honduras, denominada para sus intereses como Policía Militar de Orden Público, en detrimento de la institucionalidad de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas, ya que ambas con el apoyo necesario y obligatorio del Gobierno pueden desarrollar las funciones que se pretende atribuir a esta nueva Fuerza Militar, que ante los antecedentes expuestos, únicamente serviría en el futuro como una Fuerza represiva contra el pueblo ante los deseos continuistas del Partido Nacional (…)” (21/11/2014).

Las limitaciones de la oposición burguesa

Indudablemente, los partidos de la oposición burguesa (LIBRE, PL y PAC) están intentando pescar en rio revuelto. Esta oposición es coyuntural y sumamente contradictoria. En realidad no les preocupa el futuro de la PMOP y de la PN sino el hecho que JOH logré aparecer ante el pueblo como el presidente que devolvió la ansiada paz y tranquilidad. Todos manifiestan un temor latente sobre el supuesto deseo de continuismo de JOH. Por un lado declaran que felicitan a las FFAA por contribuir a la seguridad y por otro dicen temer la militarización. Este doble discurso tiene el objetivo de crear complicaciones al gobierno de JOH para obligarlo a negociar el reparto de cuotas de poder.

El error de la oposición burguesa es creer que, con ese tipo de presiones dentro del Congreso Nacional, lograran frenar el proyecto bonapartista de JOH. El único camino que queda para frenar el continuismo del Partido Nacional y la posible reelección de JOH es través de la lucha y la movilización popular

Algunos intentan pintar a la PN como la “policía buena”, y la PMOP como la “policía mala”. Toda policía es represiva y enemiga de los trabajadores y del pueblo, porque defiende el orden burgués.

La sublevación de los altos mandos y los derechos de los policías de base

Los oficiales destituidos de la PN han levantado también la consigna de aumento salarial para todos los policías, en un esfuerzo por mantener la unidad de sus efectivos.

Pero la actual sublevación de los altos mandos es diferente a la lucha emprendida por los policías de base en abril del año 2013, cuando unos 2,500 policías de la escala básica de siete distritos de Tegucigalpa se fueron a paro de brazos caídos reclamando aumento de salarios.

Los policías de la escala básica, como cualquier trabajador son explotados, y reciben miserables salarios, a diferencia de los altos mandos y los intermedios que reciben mejores prebendas y salarios muchos mayores. Defendemos los derechos laborales de los policías de base, incluido el derecho de sindicalización, pero repudiamos la conspiración de los altos mandos.

Por la construcción de Comités de Seguridad y Autodefensa de los barrios y colonias.

Hasta el momento, tanto las FFAA como la PN y ahora la PMOP han demostrado su incapacidad para garantizar la seguridad de los ciudadanos, que a diario son asaltados, extorsionados o en el peor de los casos asesinados.

El Partido Socialista Centroamericano (PSOCA) llama a los trabajadores de Honduras a exigir a los diputados del Congreso Nacional, especialmente a los de LIBRE y el PAC, la disolución inmediata de los cuerpos represivos del Estado, porque se ha demostrado la vinculación de estos con el crimen organizado.

La sociedad no puede quedar acéfala. Los únicos que pueden garantizar el orden y la seguridad en los barrios, en las ciudades, pueblos y comarcas, son los propios ciudadanos armados y organizados. Debemos retomar el ejemplo de las “autodefensas” de muchas ciudades de México, donde se demostró que la milicia de ciudadanos armados con palos, escopetas y machetes fueron los únicos capaces de contener las bandas del crimen organizado.

Llamamos a los trabajadores y al pueblo de Honduras a repudiar las maniobras del presidente Juan Orlando Hernández, que tiene el claro objetivo de imponer su proyecto bonapartista y de hegemonía del Partido Nacional, a rechazar la impotencia de los partidos de la oposición burguesa que no tienen una posición clara y que solo persiguen negociar cuotas de poder, mientras la inseguridad desangra a la sociedad hondureña.

Llamamos a crear Comités de Vigilancia y Autodefensa de Barrios y Colonias, los únicos organismos que garantizarán seguridad y protección.

Centroamérica, 22 de noviembre de 2014.

Secretariado Ejecutivo Centroamericano (SECA)

Partido Socialista Centroamericano (PSOCA)

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